El Mundial de Argentina es una auténtica locura
Habrá Messi - Lamine Yamal en la final de este domingo en New Jersey
BarcelonaEspaña-Argentina en la final del Mundial. El mundo se paralizará este domingo con un partido histórico entre Lamine Yamal y Leo Messi, dos referentes del fútbol escogidos en La Masia que se llevan 20 años. No existe un espectáculo mejor para escenificar un relevo generacional. La albiceleste consiguió otra gesta en una semifinal resuelta de manera agónica contra Inglaterra, que se vio remontada en solo seis minutos, víctima del talento inagotable del 10 de Rosario, autor de dos pases clave en medio de otro canto a la épica (1-2). Los británicos, a pesar del buen papel de su portero, gestionaron fatal la ventaja en una segunda parte muy emocionante y cayeron eliminados contra la selección con más mística del planeta.
La FIFA concedió a Ismail Elfath el honor —y también el lío— de dirigir una semifinal mundialista entre dos naciones enfrentadas desde hace algunas décadas por motivos que van más allá del fútbol. Argentinos e ingleses, ruidosos todos ellos a su manera, se boicotearon mutuamente los himnos desde las gradas de Atlanta. Lo feo tuvo continuidad en el césped, donde los jugadores de un equipo y el otro no repararon en patadas, reproches y constantes provocaciones que el colegiado anfitrión, que no supo contener la violencia de Uruguay contra España en la fase de grupos, gestionó con la inexperiencia de quien usa el silbato en una liga de segundo orden como la norteamericana. Tanta intensidad sobreactuada ensombreció el talento y deparó una primera parte con 19 faltas entre los dos contendientes (Francia y España cometieron 23 en los 90 minutos) y un pobrísimo balance de ocasiones.
Inglaterra, que presentó hasta tres cambios en la alineación con relación a los cuartos de final, de entrada intentó cortocircuitar a Argentina con marcajes al hombre. El plan sirvió para que Leo Messi y Julián Álvarez vivieran alejados de la portería de Jordan Pickford y para que Giuliano Simeone, única novedad incluida por Lionel Scaloni en el once albiceleste, tuviera problemas para dominar la banda como hace a las órdenes de su padre en el Atlético de Madrid. Pero tanta determinación por destruir restó oxígeno a los de Thomas Tuchel en materia ofensiva: solo alguna maniobra de Jude Bellingham y un tímido remate de cabeza de John Stones inquietaron a los vigentes campeones del mundo antes del descanso. En la portería contraria, tan solo un lanzamiento de Enzo Fernández desde fuera del área elevó los decibelios de la hinchada argentina. Todo estaba por decidir. Por fuerza tenían que pasar más cosas. ¡Y vaya si tenían que pasar!
Messi asiste dos veces
Dicho y hecho. Solo unos segundos de la reanudación fueron suficientes para que los sudamericanos exigieran de verdad a Pickford con la primera emboscada de Julián. Dibu Martínez, muy preciso con los pies, lanzó un pelotazo desde campo propio para que el delantero colchonero se buscara la vida, ganara la posición a Spence y chutase a los guantes del portero inglés, que hizo una fantástica estirada. La respuesta británica llegó también con juego directo, con la diferencia de que acabó en la red rival. Harry Kane, invisible en el primer parcial, demostró por qué es el delantero más completo del mundo. Harto de bregar con los centrales argentinos, se descolgó como un quarterback y dio un pase largo que Tagliafico no supo despejar. Declan Rice y Morgan Rogers recogieron el regalo y Anthony Gordon, aprovechando la pasividad defensiva de Nahuel Molina, lo convirtió en el 0-1. De menos a más, el flamante nuevo atacante azulgrana, en este Mundial. Nunca competirá por ser el más talentoso de la clase, pero sí el más listo. Y eso también vale dinero.
La superioridad momentánea en el marcador espabiló de valentía a los argentinos, que se encomendaron a su sempiterno astro para firmar una nueva gesta en tierras norteamericanas. Messi, a quien no le pesan las arrugas, se puso el equipo a la espalda y empezó a pedir todos los balones en busca del empate. Una centrada suya la remató Nico González, pero Pickford, con una parada aún mejor que la anterior, volvió a frustrar el grito albiceleste. Después de la segunda pausa de hidratación, el portero del Everton agradeció a su palo derecho que escupiera otro cabezazo ganador de Mac Allister. Eran avisos contundentes.
Inglaterra, que después de marcar se refugió con cuatro centrales en campo propio, tuvo de entrada aquel punto de suerte que tanto había ayudado a Argentina a superar Cabo Verde, Egipto y Suiza en las tres rondas anteriores, pero finalmente acabó cediendo a la locura de su histórico oponente antes del 90'. Es lo que tiene jugar con fuego. Al 86', Messi habilitó a Enzo Fernández en la frontal y el mediocentro del Chelsea superó por fin a Pickford con un misil tierra-aire. Delirio. Y al 92', de nuevo Messi, siempre Messi, recogió un balón en la banda para centrar (con la derecha) a la cabeza de Lautaro Martínez. Tanta locura cuesta explicarla. La España de De la Fuente, Rodri, Dani Olmo y Lamine Yamal parece una obra cartesiana al lado de esta Argentina obsesionada con hacer compatible el estoicismo con el hedonismo.
Inglaterra 1 - 2 Argentina Ficha técnica del partido
- Inglaterra: Pickford; James (Burn, 82'), Stones (Rashford, 95'), Guéhi, Spence (Toney, 82'); Rice (O'Reilly, 82'), Anderson; Rogers, Bellingham, Gordon (Konsa, 71'); y Kane. Entrenador: Thomas Tuchel.Argentina: Dibu Martínez; Nahuel Molina (Montiel, 73'), Cuti Romero, Lisandro Martínez (Otamendi, 73'), Tagliafico (Lautaro Martínez, 81'); Paredes (Nico González, 64'), Mac Allister, Simeone (De Paul, 73'), Enzo Fernández; Messi y Julián Álvarez. Entrenador: Lionel Scaloni.Goles: Gordon (55'), Enzo Fernández (86'), Lautaro Martínez (90+2').Árbitro: Ismail Elfath (Estados Unidos).Tarjetas amarillas: Anderson (37'), Lisandro Martínez (42'), Cuti Romero (51').Tarjetas rojas: ninguna.Estadio: Atlanta Stadium. 68.239 espectadores.