El Girona activa la cuenta atrás hacia la permanencia en Primera
Exhibición de solidaridad colectiva de los blanco y rojos, que tumban al Villarreal y disponen de un margen de ocho puntos con el descenso
GironaTodavía no está aquí, pero casi: el Girona dio un paso de gigante hacia la permanencia en Primera División derrotando al Villarreal en un ejercicio de resiliencia colectiva (1-0). Con este triunfo, los hombres de Míchel disponen de un margen de ocho puntos respecto a los puestos de descenso cuando faltan 24 por disputar. Está a tocar.
Cada vez que oye el nombre del Villarreal, Míchel hace una mueca. Le trae malos recuerdos, el conjunto groguet. Unos recuerdos que ahora parecen lejos en el tiempo, pero que se arrastraban hasta no hace mucho. Porque la visita a La Cerámica de la primera vuelta, justo al principio de la Liga, en pleno mes de agosto, provocó que los gerundenses tocaran fondo. El 5-0 que encajaron dolió durante meses, pero hoy, afortunadamente, el Girona no tiene nada que ver con aquel Girona que parecía tocado de muerte. Ha dado la vuelta a una situación muy delicada.
Si aquel Girona era débil, frágil y no tenía claro ni hacia dónde iba ni qué quería ser, en plena huida de algunos titulares indiscutibles pocos días antes de cerrar el mercado de fichajes y con Míchel poniendo el grito en el cielo por una gestión que no se sostenía ni con alfileres, el Girona actual compite, se siente capacitado y, sin ser aún fiable ni aceptarse estéticamente del todo, ya es una garantía. Como mínimo, para luchar con argumentos reales por su supervivencia en Primera. El cuento no es el mismo.
Míchel llegó a describir la noche de Villarreal como “la peor” de sus años en el club. En concreto, son cinco y se han vivido en armonía. Pero también hubo una fase peligrosa, justo al inicio, con el equipo en Segunda División y en constantes pesadillas que le recordaban las finales de "play-offs perdidas, en las que navegó en zona de descenso en la Primera RFEF. El club, allí, en vez de dudar o poner palos en las ruedas, le ofreció la renovación. El resto es historia.
Del 5-0 de agosto a este mes de abril, Míchel ha conseguido encajar a un grupo de futbolistas que al principio de curso ni se reconocían sobre el terreno de juego. Se pasó un montón de jornadas en descenso, recibió críticas y el fútbol del equipo pasó por fases mejorables, pero aquí lo tenemos, con un margen de casi tres partidos con la zona roja acabada la jornada 30. Y tratando de tú a tú al tercer clasificado de la Liga.
La suerte también juega
Los gerundenses, después de una buena primera parte en la que no solo mantuvieron a raya el potencial visitante, sino que también llevaron la iniciativa, abrazaron el premio del gol al límite del descanso. Fue afortunado, sí, porque se lo hizo Pau Navarro en propia portería intentando desviar un centro de Arnau. Incluso en eso el Girona no es igual: hace unos meses, este balón ni de broma habría tocado la red. Pero así son las dinámicas. Y es lo que tiene la insistencia, que te reconoce cuando le apetece. Lo que también es seguro es que si se hubiera rendido, no estaría sintiendo la alegría actual.
Porque se ha sobrepuesto a tantas adversidades que parece mentira verlo en pie con esta seguridad, justo cuando ha sonado la sirena que marca el inicio del tramo decisivo de la Liga. La lesión de Vanat en el minuto 10 y la de Blind a las postrimerías del partido, son dos más, de contratiempos. Ya no viene de uno, pensó Montilivi, que se lo tomó con las preocupaciones justas viendo la buena evolución de un equipo que respiró en dos acciones muy similares de Vitor Reis, que apareció en el momento oportuno para desviar el peligro de Mikautadze y Gerard Moreno.
De hecho, los gerundenses rozaron el segundo, bastante más que el Villarreal la posibilidad de empatar. Especialmente en un tramo corto de la segunda mitad, en que Ounahi, Tsygankov, Abel Ruiz y Witsel tuvieron ocasiones de sobra para ampliar la ventaja. Por una o por otra, la cosa mantuvo la intriga hasta el final, cuando Montilivi celebró una victoria que lo acerca más que nunca al gran objetivo de la temporada. No era fácil, pero Míchel lo volverá a hacer.
- Girona: Gazzaniga, Arnau (Hugo Rincón, 85'), Vitor Reis, Blind (Francés, 74’), Àlex Moreno, Witsel, Fran Beltrán, Iván Martín (Lemar, 74’), Tsygankov, Ounahi (Joel Roca, 85') i Vanat (Abel Ruiz, 12’). Entrenador: Míchel Sánchez.Villarreal: Júnior, Mouriño (Freeman, 71’), Pau Navarro, Renato Veiga, Pedraza (Cardona, 80’), Santi Comesaña, Gueye, Pepe (Buchanan, 71’), Moleiro (Alfon, 70’), Gerard Moreno i Mikautadze. Entrenador: Marcelino García Toral.Goles: 1-0. Pau Navarro, en propia puerta (45+1’).Árbitro: Adrián Cordero Vega (Comité Cántabro).Tarjetas amarillas: Mouriño (21’), Vitor Reis (53’), Pedraza (77’) y Fran Beltrán (80’).Tarjetas rojas: Ninguna.Estadio: Montilivi, 12.008 espectadores.