La IA erosiona los puestos de trabajo digitales para los júnior
El sector tecnológico alerta del riesgo de "prescindir alegremente" de los perfiles más jóvenes en las empresas TIC
BarcelonaLa adopción de la inteligencia artificial en el sector tecnológico catalán ya empieza a hacer estragos en la fuerza laboral, especialmente entre los más jóvenes. Según el último informe Digital talent overview, elaborado por la fundación Mobile World Capital Barcelona, las ofertas para trabajadores júnior entre las empresas TIC de Barcelona cayeron cerca de un 27% en 2025 en comparación con 2023. Las ofertas de trabajo perdidas por el segmento más joven de los profesionales digitales, sin embargo, no se han evaporado: de acuerdo con el estudio, en el mismo período ha crecido un 21,7% la demanda de empleados TIC con experiencia media, y un 15% la de perfiles sénior. Las cifras sugieren, según la MWCapital, que el mercado "no está reduciendo contrataciones, sino que las concentra en profesionales con más experiencia". Las compañías digitales "priorizan perfiles con más capacidad de ejecución, adaptación e integración en equipos ya consolidados", añaden.
Según el director de talento digital de la fundación, Jordi Arrufí, hay una "correlación" directa entre la adopción de la IA y el enfriamiento de la demanda de perfiles júnior. "Las tareas propias de estos trabajadores son las que más se están automatizando", observó durante la presentación del informe. El documento, además, detalla el uso de estas herramientas entre un segmento de la fuerza de trabajo mayoritario en Barcelona: los programadores y desarrolladores de webs y aplicaciones.
La encuesta, cabe decir, coincide con la apreciación del director de talento digital: los profesionales del sector usan la IA para llevar a cabo tareas tradicionalmente asignadas a las nuevas incorporaciones. Más de un 74% declaran usar chatbots para redactar la documentación vinculada al código; una ratio similar a aquellos que los usan para elaborar explicaciones de código ya operativo. También destacan la asistencia en desarrollo o hacer pequeños añadidos a las aplicaciones y webs desarrolladas.
Para Arrufí, la situación aún no es crítica. "Todavía hay oportunidades para quien se forma en una ingeniería", asegura. Aun así, reconoce que hay un "embudo" que dificulta los primeros pasos profesionales para muchos perfiles. El sector en general alerta de que un modelo fundamentado en la contratación exclusiva de perfiles medianos y experimentados es "insostenible". En conversación con el diario ARA, el director ejecutivo de la patronal tecnológica Tech Barcelona, Miquel Martí, alerta de que "sería arriesgado prescindir alegremente de la gente" para sustituirla por herramientas de IA. "Es normal que se amortigüen algunos puestos de trabajo, esto forma parte de la adopción". Pero una aproximación con mirada larga obliga a mantener el flujo de trabajadores recientemente formados. "Si no hay juniors, ¿de dónde sacaremos los futuros seniors?", interroga Martí.
"Redefinir" los puestos de trabajo
Arrufí asegura, en conversación con el ARA, que todos los actores de la industria "son conscientes" de la problemática que supone un hueco en el segmento júnior de la fuerza de trabajo. "Las empresas y los cazadores de talento en el sector avisan que antes un 10% de los becarios se convertían en trabajadores, y ahora solo lo hacen un 5%", informa el directivo. Los ejecutivos del mundo digital barcelonés "saben que esto no es sostenible en el tiempo" y miran hacia universidades y administraciones para ofrecer salidas que garanticen la transferencia de talento. El representante de la MWCapital, sin embargo, reclama propuestas estructurales que aborden el conjunto del mercado. "Las soluciones individuales no funcionan, porque las empresas buscarán la eficiencia a corto plazo, y esto no encaja con los jóvenes que tardarán en ser productivos", opina.
Para Martí, el conjunto del tejido tecnológico deberá contribuir a "redefinir" los puestos de trabajo tecnológicos alrededor de la IA. "En algunos casos sí que sube la productividad, y puede haber la tentación de amortizar la plantilla", reflexiona el director ejecutivo. Aun así, las empresas deberán concretar exactamente "qué trabajo hace" la inteligencia artificial; si es de suficiente calidad para garantizarle cierta autonomía, o qué tipo de vigilancia se debe aplicar a sus resultados. Esta nueva demanda, sin embargo, la deberán cubrir, necesariamente, trabajadores bien formados.
En este sentido, Arrufí enumeró durante la presentación del informe diversas salidas, si bien ninguna de ellas está todavía fijada. Entre ellas, destacaba "recuperar la figura del aprendiz" para trabajos digitales o dirigir la oferta formativa especializada hacia las nuevas demandas que pone sobre la mesa la inteligencia artificial. "A nadie se le escapa que los programadores deberán tener competencias diferentes, y habrá que ofrecer una formación diferente", reflexionaba el experto. Sea como sea, a ojos de Martí, "si las organizaciones no son capaces de entender que siempre se fundamentarán en personas, se quedarán sin un recurso experto".