Estas son las medidas de seguridad más extremas para la visita del Papa

Se han tenido que hacer cambios en los escenarios y los escoltas del Gobierno no siempre podrán estar con los consejeros

Agentes de los Mossos revisando el alcantarillado alrededor de la Sagrada Familia con motivo de la visita del Papa.
Act. hace 9 min
3 min

BarcelonaPocas veces Cataluña se ha blindado tanto como para la visita del papa León XIV. Fuentes policiales hablan de un dispositivo inaudito y extraordinario, que movilizará más policías que nunca (hasta 7.000) y que lleva el nombre de Albus. Los Mossos lo han escogido porque significa blanco en latín y el blanco es el color de la vestimenta habitual del pontífice, convirtiéndose en su símbolo visual más reconocible.

Los Mossos planifican este dispositivo en varias alertas. Los días anteriores a la llegada del Papa se encuentran en prealerta, cuando queden pocas horas para que aterrice el pontífice pasarán a alerta y una vez León XIV pise tierra catalana pasarán a alerta máxima. Durante estos tres estadios se irán aumentando las medidas de seguridad, como el control del alcantarillado o del entorno de los lugares donde habrá grandes acontecimientos.

Cuando León aterrice en el aeropuerto del Prat, un cordón de seguridad lo conducirá hasta sus destinos. Se trata de una cápsula que, en una primera instancia, estará protegida por su policía personal, la Gendarmería vaticana. Alrededor, sin embargo, hay policías catalanes y españoles en prácticamente todos los puntos elevados, además de drones y helicópteros en vuelo para controlar el pasillo de seguridad. De hecho, también se intensificará la tarea de detección de drones no autorizados y no se descarta que en los grandes acontecimientos haya inhibidores de frecuencia que puedan afectar también a los móviles.

Cambios sorprendentes

De hecho, la seguridad del Papa es tan estricta que se han tenido que hacer cambios sorprendentes. Por ejemplo, en el escenario que había previsto en el Estadio Lluís Companys. El motivo: nadie puede pasar por encima o por debajo del pontífice y todos los movimientos que se hagan deben ser visibles para la guardia vaticana. Una de las obsesiones de la policía vaticana es que no puede pasar nada que no puedan ver. Es tan estricto con la seguridad de León XIV que los escoltas de los consejeros y del presidente de la Generalitat no podrán acompañarlos todo el tiempo. Esto pasará, por ejemplo, durante la visita del Papa a Montserrat. La seguridad llega hasta el punto que algunos objetos de los actos, como piezas de material audiovisual, los llevan directamente desde Roma.

Todas las fuentes policiales admiten que el momento más delicado de la visita del Papa es el recorrido con el papamóvil por el Eixample de Barcelona hasta la Sagrada Familia. Durante un tramo, el vehículo irá sin cubierta. Para protegerlo, se construirán tres arcos de seguridad. El primero, como siempre, es el de la policía vaticana, que irá a pie. Después habrá un cordón de especialistas de la Policía Nacional y otro de un equipo de intervención rápida de los Mossos d'Esquadra.

El 25% de los Mossos

Todo esto irá sumado a una tarea de control del público que será intensa. En los actos habrá detectores de metales y unos arcos de seguridad exhaustivos, y por la calle también habrá identificaciones y controles de equipaje. El esfuerzo de los Mossos será tal que el 25% de los agentes del cuerpo estarán desplegados. Durante la última visita de un pontífice a Barcelona, en el año 2010, tuvieron que movilizar aspirantes que todavía estaban en la Escuela de la Policía. En estos dispositivos, aparte de la presencia del Papa, también se han de tener en cuenta las muchas autoridades que le acompañarán. Además, estos actos se harán mayoritariamente en lugares abiertos y con una gran afluencia de público, hecho que aún complica más el dispositivo de seguridad.

“Tendremos un acontecimiento de gran relevancia, con autoridades, actos multitudinarios y una movilidad que debemos gestionar. Como nos pasa en otras ocasiones, se añadirán otros ingredientes, que debemos hacer compatibles con este encargo”, afirmaba el viernes el intendente Joan Salamaña, coordinador general del dispositivo. También explicó que trabajan para que los actos del Papa se puedan desarrollar “con la menor afectación posible a la vida normal de la ciudadanía, especialmente en Barcelona”.

stats