El Girona compite con una rodilla en el suelo en la derrota en Pamplona
El equipo de Míchel no chuta ninguna vez a portería y Budimir le penaliza tras una gran actuación de Gazzaniga
GeronaEl Girona se pasará el parón de la competición con los mismos 34 puntos que tenía antes de visitar y caer con claridad en Pamplona (1-0). Que el resultado sea ajustado solo se explica gracias a los paros de un inmenso Paulo Gazzaniga, que tan sólo se ha rendido con un remate de Budimir en el minuto 80. La imagen gerundense, opuesta a la de las últimas semanas, ha decepcionado.
Osasuna no es un equipo que engañe. Por el contrario, cuando te enfrentas a los navarros ya sabes lo que te vas a encontrar: una intensidad innegociable, muchos balones colgados en el área contraria y una persecución casi religiosa hacia las segundas jugadas. Al Girona, pese a ser inferior porque no ha dominado ninguno de estos conceptos, hay que reconocerle que ha tenido la habilidad de quitarse la etiqueta de ser un equipo que juega bien al fútbol para adaptarse a una imagen más modesta, cerrar los ojos y apretar los dientes. Sin embargo, el Girona no ha sido el Girona.
A los de Míchel el balón les duró entre poco y nada, pese a que soportaron la angustia con una concentración extrema durante la mayoría de los minutos. La clave para que el marcador no se haya movido antes se encuentra en la actuación de Gazzaniga, que ha vuelto a realizar un gran partido. El argentino desvió sistemáticamente todos los intentos locales, focalizados en el talento de Víctor Muñoz, que esta semana fue llamado por Luis de la Fuente para la selección española. Su rendimiento contra los gerundenses, en sintonía con lo mostrado a lo largo del curso, no ha pasado inadvertido.
Muñoz ha tenido dos clarísimas antes del minuto veinte, en el que ha obligado al portero del Girona a sacar un par de manos de puros reflejos. No le bastó, Gazzaniga, que mientras controló un disparo lejano de Rosier y desvió un cabezazo de Boyomo, repartió confianza a sus compañeros de campo, que no tuvieron la capacidad de acompañarle. Han competido con una rodilla en el suelo, disminuyendo sus opciones de puntuar.
Ningún disparo a puerta
La otra parte negativa es que, en ataque, el Girona no ha aparecido hasta la segunda parte, y de forma muy tímida. Las conexiones rojiblancas han estado muy lejos del nivel habitual y Ounahi, uno de los futbolistas con más argumentos para escapar de un guión complicado, no ha encontrado ni rendijas, ni libertades. De hecho, el equipo no ha chutado entre los tres palos ninguna vez.
Desacreditado durante buena parte de la temporada –incluso aguantó que el club le buscara un sustituto–, Gazzaniga, que si por algo destaca es por su personalidad, ha ampliado su repertorio también en el tramo final. Nuevamente la amenaza de Muñoz le ha llevado al límite con una doble oportunidad. Ya nada ha podido hacer en un remate del tercer máximo goleador de la Liga, un Ante Budimir que se ha dejado de manías y ha ordenado la primera que ha tenido. En el tiempo de descuento, lejos de tener opciones reales de empatar, Gazzaniga ha seguido deteniendo ocasiones. El descenso está ahora a seis puntos.
- Osasuna: Herrera, Rosier, Catena, Boyomo, Javi Galán, Moncayola, Iker Muñoz (Osambela, 85'), Aimar (Kike Barja, 69'), Rubén García (Abel Bretones, 83'), Víctor Muñoz y Budimir (Raúl, 83'). Entrenador: Alessio Lisci.
- Gerona: Gazzaniga, Rincón, Vitor Reyes, Blind, Arnau (Álex Moreno, 74'), Witsel, Fran Beltrán (Abel Ruiz, 86'), Ounahi, Tsygankov (Lemar, 86'), Joel Roca (Echeverri, 60') y Vanat (Iván Mar). Entrenador: Míchel Sánchez.
- Goles: 1-0 Budimir (80').
- Árbitro: José Luis Guzmán Mansilla (Comité Andaluz).
- Tarjetas amarillas: Tsygankov (39'), Javi Galán (59') y Moncayola (93').
- Tarjetas rojas: Ninguna.
- Estadio: El Sadar, 20.975 espectadores.