El Español va camino del precipicio
El conjunto blanco y azul empata con el Levante, que va penúltimo, y ya hace 16 jornadas que no gana
Cornellá de LlobregatEl Espanyol tiene el infierno a tocar. 16 partidos sin ganar acumula el equipo de Manolo González, también incapaz en casa frente al penúltimo clasificado, un Levante que se llevó un empate de Barcelona (0-0). Son seis puntos de 48 para un equipo que soñaba con Europa y que ahora vive con el miedo en el cuerpo: el fantasma del tercer descenso en seis años es muy presente en Cornellà-El Prat. Anoche, se hacía evidente en la cara de los aficionados cuando abandonaban el estadio y también de los jugadores, que no son los de hace cuatro meses. A pesar del margen de cinco puntos con la zona roja, el Espanyol tiene muy mal aspecto y no encuentra el triunfo terapéutico que arregle su problema, que a estas alturas ya es más mental que futbolístico. Y el domingo recibe al Real Madrid.
Aunque lo negara, el partido era una final para el Espanyol y Manolo González, que ha pasado de indiscutible a estar bastante cuestionado: 15 jornadas sin ganar no las aguanta prácticamente ningún entrenador. Una de las causas que explican la caída blanquiazul, que acabó el año 2025 muy cerca de la Champions, es la fragilidad defensiva. Antes era un muro y ahora, con muy poco, tiembla; ayer, el Levante tuvo suficiente con un pase al espacio para Víctor García para plantarse solo delante de Marko Dmitrovic. El serbio evitó el gol con una mano milagrosa. Justo corría el minuto 6.
Miedo a equivocarse
Diez minutos más tarde, se empezaron a oír los primeros silbidos en Cornellà-El Prat. El fútbol es un estado de ánimo y los jugadores del Espanyol, que acabaron desolados en el campo del Rayo, hace tiempo que tienen un problema de confianza. Y estos nervios se trasladan al aficionado, enfadado también con las constantes pérdidas de tiempo de un Levante, revivido tras dos victorias consecutivas, que buscaba exactamente eso: desesperar a un rival mentalmente débil y obligado a ganar el partido, pero con mucho miedo a equivocarse.
Los ánimos de los más de 25.000 espectadores que fueron a sufrir al RCDE Stadium cambiaron con dos remates de Ngonge, novedad en el once, que rozaron el gol. Estaba en fuera de juego, pero el último se estrelló contra el palo. Y eso animó a un Espanyol, plano e insistente, al que se le hizo corta la primera parte. Tampoco es que hubiera hecho demasiados méritos para inaugurar el marcador.
Manolo hizo entrar a Roberto y Dolan para mantener la chispa en la delantera. Poco antes, Pere Milla había tenido la mejor hasta entonces, con un remate dentro del área que un defensa rival frustró en el último momento. Ya se cantaba un gol, que rondó Roberto, pero que no acabó encontrando el Espanyol, impreciso y precipitado, y que vio cómo le expulsaban a Pol Lozano a las postrimerías. Con dos paradas salvadoras a Etta Eyong, Dmitrovic, que vio cómo el último lanzamiento del partido se estrellaba en su larguero, salvó un punto para un equipo que lleva encima una losa demasiado pesada que amenaza con hundirlo si no gana pronto. Ayer tampoco fue el día.
- Espanyol: Dmitrovic, Omar El Hilali, Calero, Cabrera, Carlos Romero, Urko (Pol Lozano, 85'), Edu Expósito, Terrats (Roberto, 58'), Pere Milla (Antoniu Roca, 69'), Ngonge (Dolan, 58') y Kike García (Pickle, 85'). Entrenador: Manolo González.Levante: Ryan, Toljan, Moreno, Dela, Manu Sánchez, Raghouber (Arriaga, 60'), Olasagasti, Pablo Martínez (Carlos Álvarez, 70'), Víctor García (Abed, 86'), Espí (Etta Eyong, 72') y Paco Cortés (Losada, 60'). Entrenador: Luís Castro.Árbitro: Mateo Busquets (Comité Balear).Tarjetas amarillas: Dela (70'), Expósito (71'), M. Moreno (73'), Etta Eyong (78') y Pol Lozano (87' y 88').Tarjeta roja: Pol Lozano (88').Estadio: RCDE Stadium, 25.526 espectadores.