Un mercado para que el Espanyol saque pecho: "Es el año que estoy más contento"
Andoni Gorosabel será el séptimo y último fichaje estival del Espanyol
BarcelonaEl Espanyol pondrá fin a la primera ventana de fichajes de la era Monchi con dos operaciones cerradas el último día de mercado: la marcha de Rubén Sánchez al Elche y la incorporación de Andoni Gorosabel en forma de cesión. Sale un lateral derecho que no entraba en los planes de Manolo y llega otro, proveniente del Athletic Club y con mucha experiencia en Primera División, para competir con Omar El Hilali por un puesto en el once.
El futbolista vasco se convertirá en la séptima y previsiblemente la última incorporación de un mercado con el indiscutible sello de Monchi, un director deportivo que siempre se ha caracterizado por fichar y vender mucho. Dieciséis jugadores han marchado del club blanquiazul y, contando los cuatro que volvían de cesión –Marcos Fernández, Rafel Bauza, Javi Hernández y Roger Hinojo–, son once las caras nuevas que tiene Manolo González en el vestuario. El técnico está muy satisfecho del trabajo del gaditano.
Monchi, al servicio de Manolo
Monchi se considera a sí mismo "un director deportivo de vestuario" y está muy cerca del futbolista y del entrenador. Tiene muy claro que está al servicio del técnico: Manolo define las características y Monchi pone nombres y apellidos.
"Esto que digo se me puede volver en contra, pero es el año que estoy más contento de la plantilla y la manera de trabajar. Se ha hecho de una manera conjunta, se ha hablado todo y han venido jugadores que hemos consensuado dirección deportiva y cuerpo técnico", confirmaba hace unos días el gallego, especialmente contento con las incorporaciones de Álex Calatrava, a quien ya había querido el verano pasado y años atrás para el Badalona, y Bryan Zaragoza. Son los perfiles que reclamaba Manolo para intentar construir un Espanyol más asociativo y valiente con el balón.
Con un margen salarial reducido y unos recursos limitados, el Espanyol no se ha podido permitir otro centrocampista organizador ni un delantero que haga de Kike García mientras este está lesionado. Además, solo ha fichado un jugador en propiedad: Calatrava. Eso sí, ha podido incluir opciones de compra para Vanja Drkusic, Unai Núñez –los dos centrales, firmados para apuntalar una defensa muy mermada– y Bryan Zaragoza, la gran incorporación del verano.
Sin sitio en el Bayern de Múnich y en un aparente declive futbolístico, Bryan es un extremo que en su prime estaría muy lejos del alcance del Espanyol. Una incorporación made inMonchi. El gaditano hizo grande al Sevilla descubriendo talentos desconocidos –"Esto ahora ya es una quimera", decía a el ARA Daniel Pinilla, autor de El método Monchi–, pero también detectando oportunidades de mercado, recuperando futbolistas que no estaban en su mejor versión. Bryan Zaragoza, que podría acabar quedándose en el Espanyol por una cantidad cercana a los ocho millones de euros, es un gran ejemplo.
La llegada al Espanyol del director deportivo andaluz, uno de los ejecutivos más bien conectados del fútbol español, también ha permitido al club periquito sentarse a negociar con algunos de los grandes transatlánticos europeos: con el Bayern de Múnich, por Bryan Zaragoza, y con el París Saint-Germain, por Gabriel Moscardo. El joven centrocampista brasileño está cedido por el último campeón de la Champions League. El préstamo de Quilindschy Hartman, un lateral con un valor de mercado de 16 millones, se explica, en cambio, por la vinculación con el Burnley, también propiedad de Alan Pace.
La herencia de Garagarza
Con el director deportivo Fran Garagarza de baja desde hace muchos meses, a Monchi le ha tocado gestionar su herencia. Se ha deshecho de algunas apuestas del de Mutriku –como el caso de Miguel Rubio o Pablo Ramón–, pero también se ha beneficiado del buen trabajo hecho por el vasco, el hombre que fichó en propiedad Marko Dmitrovic, Urko González y Roberto Fernández, los tres cruciales para Manolo González.
Garagarza también blindó con una cláusula de 25 millones Roger Hinojo, Javi Hernández y Rafel Bauza, cedidos la temporada pasada. Los dos primeros, debutantes en Primera División, se han hecho un sitio en el once y se han convertido en las grandes revelaciones de los periquitos.
El Espanyol no espera ninguna sorpresa de última hora en el cierre del mercado, más allá de oficializar la marcha de Rubén Sánchez y la llegada de Gorosabel. El trabajo ya está hecho y será el rendimiento de los jugadores lo que determinará si ha sido buena. "Acertar el 50% de los fichajes es un éxito absoluto", suele decir Monchi.