Condición clandestina de hadas descarriadas que viven en bisagras de una tierra que siempre hace bordillo –de cara al mar, de espaldas a los campos dañados de reproches–. Nacidas entre algodones cubiertos de colmenas, hemos destripado el entendimiento, pero no era nuestra la sangre que nos salpicaba y nos han cambiado la cerradura y se nos ha derrumbado la madre mientras suenan las sirenas en un tiempo que es de paso –una línea fronteriza–. Escondidas en el desván con posturas contrahechas, en las marcas de las sábanas nos pintamos las rayas indias por si alguna vez nos beberemos a manos de una gitana.
Limítrofes| Carla Fajardo| Viena Ediciones