La perfección mata y el humor salva vidas
¡Come más proteína, la necesitas! ¿Y cuánta? Búscala y calcula. Que sea de calidad porque tus músculos y masa ósea te lo agradecerán, te lo prometo por la Virgen de la Menopausia Consciente. Pero no comas solo proteína, come de todo pero bien. Atención: verduras crudas por la noche, no. ¿Procesados? ¡Nunca! Gluten con medida. ¿Alcohol?... Nye.
¿Y por qué? ¡Horror! ¿Quieres inflarte? Sí, lo entiendo, ser autónoma también inflama, o asalariada y explotada, pero es diferente. Deja descansar el sistema digestivo doce horas seguidas. Haz deporte. No cualquiera. ¡Fuerza, fuerza, fuerza! Y yoga. Y calistenia. Y pilates. Y haz que el corazón se te acelere. No, una inspección de hacienda no sirve. ¡Joder, haz cardio! Vigila, no sobrecargues la musculatura. Medita. No sé cuándo, eso tú misma, a mí qué me cuentas. Medita sobre meditar y cuándo meditar y cómo encontrar tiempo para meditar puede ser poco meditativo y muy estresante.
Haz journaling. Eso de "querido diario, hoy..." pero en modo adulto y escribe lo que se te pase por la cabeza y critica lo que te da rabia y agradece que puedes criticar. Hazlo al levantarte. Sí, antes de meditar. Sí, antes de hacer deporte. Sí, antes de tomar proteína. Sí, antes de la rutina de skin care (limpieza, sérum, nutrir, proteger y con producto bueno, eh, eso que vende el señor que tiene supers baratos que pagan fundaciones fascistas-conservadoras no vale). Sí, antes de vestirte moderna y elegante. Sí, antes de decirte frente al espejo que eres estupenda y te lo mereces todo. Sí, te tienes que levantar tres horas antes de salir de casa. Pero no salgas sin tomar omega-3, y omega-6, y vitamina C, y colágeno. ¡Ah, y magnesio! Por favor, ¿cómo hemos podido vivir sin el magnesio! Vigila que hay un tipo de magnesio que da retortijones, no digas que no te he avisado. Pero toma magnesio, por favor. Ah, y creatina, hasta que notes que te inflas como un pavo y los pantalones no te abrochan y entonces deja de tomarla y que te den por culo porque no entiendes por qué nadie te lo había dicho (yo ahora te lo he dicho). Hazte una limpieza facial cada temporada. Acupuntura. Tratamientos de cara y cuerpo a tutiplén. Depura. Estira. Pide un préstamo personal o una ampliación de la hipoteca para pagar tantas cosas. No pienses que después tienes que pagar el alquiler, la vida con calidad lo vale todo. ¡Tira, tira millas, la vida es ahora, ¿o no?
Ordena tu casa. Ordena tus finanzas. Conviértete en una experta en bolsa y en inversiones diversificadas para tener libertad financiera. Los metales ahora molan, son valor seguro. Descubre por qué. Ah. Y también trabaja porque, si no, temo que no te darán el préstamo personal o la ampliación de la hipoteca. Cultiva las amistades. Quedar para ponerse al día ya no vale. Haz cosas con ellas. ¿Cuándo? No lo sé. Pero cultívalas y cuídalas. Y a la familia, ¡evidentemente! Pero sobre todo, sobre todo, sobre todo, ríe, de ti misma y de todo lo que te acabo de explicar. Porque tal como decía cuando firmaba como La peor madre del mundo: la perfección mata y el humor salva vidas.