Tecnología
Economía 04/01/2022

El año de las 'mega rondas' tecnológicas

El 2021 se ha saldado con un récord nunca visto de inversión y salidas a bolsa de 'start-ups' españolas

3 min
Eduard Castañeda y Enric Asunción, fundadores de Wallbox, a Wall Street.

BarcelonaEl 2021 ha sido un año de récords y grandes anuncios para las start-ups literalmente hasta el último minuto. Glovo revelaba por sorpresa antes de la medianoche del 31 de diciembre que la cotizada alemana Delivery Hero se convertía en su principal accionista en una operación que valora a la empresa catalana en más de 2.000 millones de euros. El colofón final llega después de un ejercicio en el que se han registrado más mega rondas que nunca y se han vivido las primeras salidas en la bolsa de los Estados Unidos de tecnológicas nacidas en España.

Según datos del informe Spanish tech ecosystem, solo en el primer semestre de 2021 se captaron cerca de 1.900 millones de euros en inversión, más que en todo el año anterior. Entonces ya se podía dar por hecho que el sector había superado todos los máximos, en buena parte gracias a las operaciones de más de cien millones. “Los inversores internacionales siguen apostando por España, hecho que pone de manifiesto que, a pesar de la incertidumbre de este periodo, nuestro país conserva su atractivo y la industria mantiene parte del patrón de la inversión que ha caracterizado los últimos ejercicios desde la recuperación”, explica Aquilino Peña, presidente de la patronal del capital riesgo Ascri y fundador de la gestora de fondo Kibo Ventures.

Si en la primera mitad del 2021 entraban en este recuento récord las rondas de financiación de Wallapop (157 millones) y Glovo (450 millones), en la segunda parte del año se sumaron otros como Jobandtalent (440 millones) y Clikalia (400 millones en deuda y 60 millones en capital). De hecho, esta proptech con un nombre menos conocido que el de la plataforma de pedidos a domicilio consiguió superarla y cerrar la operación de financiación más abundante de la historia para una start-up española. “Este efecto viene de dos aspectos fundamentales: veníamos de un año malo y en 2021 se han animado los inversores como respuesta”, apunta Ernest Sánchez, socio director del venture builder Nuclio. Desde su propia experiencia, asegura que desde finales del 2020 han puesto en marcha siete nuevas empresas y han logrado las necesidades de inversión “de manera muy adecuada”. 

Según el último informe del fondo británico Atomico, con datos de septiembre España ya se situaba como el sexto país europeo por volumen de inversión captada y ha superado a Suiza en este ranking. Este mismo estudio también dejaba claro, sin embargo, que el furor de este 2021 se esparce en toda Europa. Por primera vez el Viejo Continente pasará de los 100.000 millones de dólares de inversión (más de 88.500 millones de euros) y empieza a acortar distancias con los Estados Unidos en cuanto a las grandes operaciones. Europa también está generando unicornios (empresas valoradas en más de 1.000 millones de dólares) a un ritmo que no se ha visto nunca: 98 compañías consiguieron este título en este último año y ya hay un total de 321.

Primeros saltos al Nasdaq

Precisamente, el 2021 también ha sido el año del debut en la bolsa de un nuevo unicornio catalán. La compañía de cargadores para el coche eléctrico Wallbox empezó a cotizar en Wall Street en octubre y desde entonces el precio de sus acciones ha aumentado más de un 70%. Antes de la empresa de Sant Andreu de la Barca, en mayo se estrenó en el Nasdaq valorada por más de 3.500 millones de euros la valenciana Flywire, una fintech especializada en pagos complejos y de grandes volúmenes como las matrículas universitarias. “El hecho de que se constate por primera vez que empresas nacidas aquí pueden salir a la bolsa de los EE.UU. y conseguir liquidez es una noticia buenísima para todo el ecosistema”, insiste Sánchez.

En España el sector también ha conseguido que la ley start-up llegue finalmente al consejo de ministros con medidas como reducciones fiscales, nuevos instrumentos de apoyo a la inversión y una ventanilla única para agilizar trámites administrativos. “Inicialmente, estábamos decepcionados porque nos parecía que se quedaba justa, pero con los últimos cambios satisface más nuestras aspiraciones, a pesar del margen de mejora”, añade Sánchez. Después del proceso de audiencia pública, el proyecto de ley incorporó –por ejemplo– que se consideraran start-ups las empresas creadas por una persona que ya lo había intentado una o dos veces antes. Para el 2022, la industria vuelve a ser optimista: más allá del entusiasmo que mantienen los grandes fondos internacionales, varias gestoras de capital riesgo españolas han levantado más de 500 millones de euros que repartirán para hacer crecer nuevas compañías.

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