Finanzas

Bizum, un caso de éxito "excepcional" en el sector bancario que cumple diez años

La plataforma suma más de 32 millones de usuarios con la ambición de consolidarse en el comercio físico y en el conjunto de la UE

Bizum es la aplicación más habitual para realizar transferencias bancarias con el móvil en España.
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BarcelonaEn el lenguaje anglosajón es habitual que nombres de grandes marcas comerciales se acaben convirtiendo en verbos y pasen a formar parte del argot popular, incluso ser aceptados como definiciones en los diccionarios. Googlear o tuitear son solo dos ejemplos de una práctica mucho menos habitual en las lenguas derivadas del latín. Pero hace unos años, un concepto se ha integrado plenamente en el día a día de la mayoría de los catalanes. Hacer un Bizum es una expresión que ya suena familiar y que hace referencia a un proyecto que los académicos y fuentes del sector financiero consideran un caso de éxito "excepcional" en el sector bancario español.

Bizum se constituyó como empresa el 27 de junio de 2016 en Madrid, bajo el nombre de Sociedad de Procedimientos de Pago SL. La iniciativa comenzó a gestarse el año anterior, en 2015, cuando diversas asociaciones bancarias y entidades financieras se pusieron de acuerdo para desarrollar una iniciativa sectorial de transferencias inmediatas entre particulares. Con el tiempo, el éxito ha sido rotundo: la plataforma –integrada en las aplicaciones de todos los principales bancos del Estado– cuenta ahora con 32 millones de usuarios en España y Andorra y superó los 1.100 millones de operaciones en 2025. El 70% de la población española mayor de 18 años utiliza Bizum, y de estos, ocho de cada diez son usuarios activos que realizan al menos una transacción por mes.

Las razones de su fama son diversas. La más evidente de todas es que cubría una necesidad "universal y cotidiana", tal como apuntan fuentes del sector. Antes de la irrupción de Bizum, los pagos entre personas se debían realizar a través de retiradas de efectivo en los cajeros, mediante transferencias utilizando las plataformas de las entidades bancarias o bien haciendo uso de instrumentos de pago como tarjetas de crédito. "El uso de Bizum supone un gran ahorro, tanto para los usuarios como para las entidades bancarias, que a pesar de no generar ingresos por el servicio, tienen importantes ahorros de costes asociados respecto a los sistemas tradicionales", señala el profesor de derecho financiero y tributario de la UOC, Benja Anglès.

De hecho, la voluntad colaboradora de las diferentes entidades españolas también fue clave. "Es una solución que no nace de una entidad individual; esto ha facilitado el acceso a todos los usuarios y ha creado un efecto de red mucho más rápido", señalan fuentes financieras. A ojos del profesor de EAE Business School Barcelona, Armando Salvador, se trata de un caso "bastante excepcional", sobre todo porque se está hablando de entidades "que compiten entre ellas".

Aparte de estos factores, los académicos también hacen referencia a la base tecnológica de la plataforma –quien tiene móvil puede tener Bizum– y a la innovación, ya que no es necesario abrir una cartera virtual: con una cuenta y un número de teléfono asociado basta. Todo ello, en un contexto de necesidad en el que los bancos luchaban por mantener la relación cotidiana con el cliente. "Entonces, las grandes tecnológicas, las fintech y otras soluciones de pago podían quedarse con esta capa de uso diario", manifiesta Salvador.

Potencial para crecer

Bizum se ha hecho un nombre entre los particulares, pero las ambiciones de la empresa van más allá de las transferencias de usuario a usuario. Más allá de continuar consolidando la red en el Estado, la compañía se marca dos grandes objetivos: extender su presencia al comercio físico y facilitar los pagos entre particulares en toda Europa.

"Queremos completar la cartera de servicios para que una persona pueda escoger Bizum en cualquier momento", declara en una entrevista a el ARA la responsable de comunicación y marketing de la empresa, Lorena Poza. Sobre la primera meta, Bizum ya aterrizó el mes de mayo en tiendas, bares y restaurantes para presentarse como una alternativa de pago a las tarjetas de débito y crédito convencionales. Y a pesar de que el arranque fue a medio gas, desde la compañía prevén que la mayor parte de los comercios del Estado permitirán hacer pagos con la plataforma a finales del 2026.

El otro caballo de batalla, que tiene que ver con los pagos transfronterizos, es más complejo. La ambición es extender la red a más países y ampliar las opciones de pago al conjunto de la UE, en un intento de competir con gigantes norteamericanos como Visa o Mastercard. A pesar de que la regulación a escala europea para una Unión de Ahorros y Capital avanza de forma gradual, Bizum ya ha llegado a un acuerdo con proveedores de doce países europeos para dotar a la ciudadanía de nuevas herramientas de pago a finales del 2027.

El reto de competir con las multinacionales del sector, sin embargo, es mayúsculo. "Lo más probable es que Bizum y las tarjetas convivan: Bizum puede ganar cuota en operaciones cotidianas, comercio local y pagos digitales donde el consumidor busca inmediatez, mientras que Visa y Mastercard continuarán siendo muy fuertes en pagos internacionales, crédito, garantías, viajes y aceptación universal", sostiene Salvador, de EAE Business School. Buena prueba de ello es que el ticket medio de las tarjetas se sitúa por encima de los 85 euros en el Estado, una cifra más propia de grandes compras. En el caso de Bizum, el importe medio de cada operación ronda los 55 euros.

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