A medio gas y con dudas entre el comercio: Bizum llega a tiendas y restaurantes
La plataforma se presenta como una alternativa de pago a las tarjetas de Visa o Mastercard, pero con costes aún más altos
BarcelonaEl 18 de mayo de 2026 será una fecha que quedará grabada en la historia de Bizum, el proveedor de servicios de pagos español por excelencia. Este lunes su plataforma BizumPay aterrizará en tiendas, bares y restaurantes para presentarse como una alternativa de pago a las tarjetas de débito y crédito convencionales, un universo hasta ahora dominado por grupos norteamericanos como Visa o Mastercard. La noticia entusiasma a los bancos y a las instituciones europeas, que buscan nuevas vías para reducir la dependencia de los Estados Unidos en todos los sectores. Sin embargo, el comercio acoge la medida con dudas y se espera una implantación inicial más bien reducida.
Para los usuarios, los cambios serán poco notorios. En aquellos establecimientos que hayan incorporado Bizum, los clientes tan solo deberán acercar su teléfono móvil a los datáfonos o terminales TPV –ya configurados para aceptar la nueva función– para efectuar el pago. El único requisito será haberse descargado previamente la aplicación BizumPay y aceptar sus condiciones, o bien efectuar la transacción directamente a través de la app de los bancos que tengan la funcionalidad activada. En un inicio, sin embargo, su disponibilidad será limitada. Primero, porque solo unas pocas entidades –entre las cuales CaixaBank y el Banco Sabadell– han adaptado sus sistemas. Y segundo, por las reticencias de los mismos establecimientos.
"Esperamos una implantación baja", asegura el director general de los almacenes Ferrolan y miembro de la junta de Comertia, Albert Antonijoan. El principal motivo está relacionado con las comisiones, de momento más elevadas en Bizum que en el uso de tarjetas. Entre los asociados a la organización de empresas de retail, Bizum cobra una comisión media de entre un 0,4% y un 0,6% sobre el importe de cada transacción, mientras que en el caso de servicios como Visa o Mastercard se sitúa en cifras próximas a la horquilla entre el 0,3% y el 0,35%. En paralelo, desde Comertia apuntan que las comisiones fijas por operación también son superiores con Bizum. Para establecimientos con tickets medios bajos, como cafeterías, la penalización de operar con Bizum "es especialmente elevada", afirma Antonijoan, ya que una parte importante de cada transacción es una ganancia directa para la plataforma de pago.
Si bien el nuevo sistema permitirá a los comercios recibir el dinero de forma inmediata –con tarjetas Visa o Mastercard se deben esperar entre 24 y 48 horas– desde Comertia también consideran que el sistema de Bizum es "un poco más lento" a la hora de preparar un pago, hecho que en algunos establecimientos con mucha actividad podría acabar provocando colas y, de rebote, incomodidad al cliente.
Falta de incentivos
Por parte de los usuarios, los académicos tampoco anticipan una ola de popularidad inmediata. A efectos prácticos para el consumidor, pagar con tarjeta o a través de Bizum supone el mismo gesto. Eso sí, con Bizum habrá que descargar previamente su aplicación y tener en cuenta que, de momento, la plataforma no podrá operar como una tarjeta de crédito, sino sencillamente como una de débito. "Salvo que las empresas y los bancos promocionen su uso [...], el cliente no tiene más incentivos para cambiar", apunta la profesora de Finanzas de la UOC, Elisabet Ruiz. "Bizum se extendió porque las transferencias entre particulares no tenían coste, pero ahora este incentivo no existe", añade. Para esta experta, uno de los pocos motivos de peso que pueden impulsar el cambio tiene que ver con la conciencia de aquellos ciudadanos que quieran desvincularse de plataformas estadounidenses y apostar por herramientas desarrolladas dentro del territorio comunitario.
Un último factor a tener en cuenta tiene que ver con la resolución de incidencias. Tal como apuntan desde la asociación de usuarios financieros ASUFIN, los usuarios de una tarjeta asumen que, ante cualquier problema –como cobros indebidos o robos– existe un sistema de garantías que funciona. El experto económico de la asociación, Antonio Gallardo, subraya que la tecnología detrás de Bizum es igualmente segura, ya que es la misma que utilizan monederos digitales como Apple Pay o Google Pay. A pesar de todo, reconoce que habrá que hacer "mucha pedagogía" para que la ciudadanía perciba Bizum como un método de pago con unas coberturas equiparables a las tarjetas.
A la larga, los académicos esperan una coexistencia de los diversos sistemas de pago, con una evolución de Bizum que estará muy ligada a la estrategia del sector financiero español y europeo y a los incentivos que las entidades ofrezcan –sobre todo a los comercios– para consolidar el nuevo sistema. En paralelo, y consciente de la presencia más que consolidada de las tarjetas, Bizum ya se plantea la puesta en marcha de sus propias tarjetas, precisamente para ahorrar un proceso de descarga de aplicaciones a través del móvil que nunca ha tenido demasiado buena acogida entre el público de mediana edad y superior. "Ahora mismo no pensamos en ello, pero probablemente en un futuro", apuntó el director general de la empresa, Ángel Nigorra.