CaixaBank vuelve a hacer récord de beneficios y gana 3.203 millones el primer semestre
El banco llega a los 20,9 millones de clientes en España y Portugal
ValenciaNuevo semestre de números verdes para CaixaBank, que ha cerrado los primeros seis meses del 2026 con un beneficio neto de 3.203 millones de euros, un 8,5% más que en el mismo periodo del año pasado. Así lo ha detallado este miércoles el consejero delegado de la compañía, Gonzalo Gortázar, durante la presentación de resultados de la entidad celebrada en Valencia.
Pese a la magnitud de las ganancias, que representan un récord histórico para la entidad, el directivo ha tenido que digerir la decepción de unos inversores que quizás esperaban aún mejores resultados. De hecho, los títulos del banco bajaban por encima del 6% poco después de hacerse públicas las cifras. Al preguntarle si esta respuesta estaba motivada por la negativa del banco a aumentar su previsión de ganancias por el negocio crediticio, Gortázar ha optado por el humor y ha aprovechado el origen catalán de la compañía para subrayar que sus pronósticos son siempre calificados de "conservadores y cautos".
En esta línea, ha completado la reflexión apelando al carácter fluctuante de una bolsa en la que "a veces subes y a veces bajas". Una volatilidad que ha defendido que hay que encajar "con deportividad".
Finalmente, ha recordado que en los últimos cinco años la entidad ha multiplicado por nueve su valor y que cuenta con una cuota del mercado hipotecario español del 24,7%, un segmento en el que están creciendo a un ritmo del 8% cuando la media del sector crece al 7%.
"Los tipos negativos o cero eran una aberración"
Consciente de los presumibles titulares de la prensa, el consejero delegado también ha apelado al argumentario que hace tiempo que repite para intentar contextualizar unas ganancias que no dejan de elevarse y que impresionan a muchos ciudadanos. Con este objetivo, ha subrayado que en los últimos años la compañía ha multiplicado por tres su capital y que esto hace que, a su parecer, comparativamente no sean "beneficios históricos ni excesivos".
Para el banquero, las ganancias solo merecerían estos adjetivos si hubieran crecido tanto como el capital. Además, ha recordado los años de resultados más moderados, especialmente el período 2016-2022, cuando los tipos de interés eran negativos o prácticamente cero, hecho que reducía el margen de negocio de las entidades financieras. Para Gortázar, aquella congelación de los tipos fue literalmente una "aberración".
Más allá del beneficio neto de 3.203 millones de euros, otro dato que refleja el buen momento que atraviesa CaixaBank se encuentra en el hecho de que la entidad haya incorporado 1,1 millones de nuevos clientes durante los últimos 12 meses y haya alcanzado un total de 20,9 millones en España y Portugal. A pesar de preguntársele, Gortázar no ha sabido detallar si este aumento es mucho superior en porcentaje al alcanzado por sus competidores, dado que "desconoce" los datos.
Lo que sí ha explicado es que, según el Instituto Nacional de Estadística, el 38% de los españoles son clientes de la compañía y que esta alta penetración también se produce entre los segmentos más jóvenes de la población. "Imagin [la banca digital de la entidad] es ocho veces más grande que el primer competidor neobanc [en referencia a Revolut]", ha destacado el consejero delegado, que ha añadido que la mitad de estos nuevos ahorradores tienen la nómina domiciliada en CaixaBank, un dato que demostraría que su vinculación es estrecha. "Son clientes de verdad, activos", ha destacado el ejecutivo madrileño antes de remarcar: "Cada entidad define de manera diferente lo que es un cliente y, para nosotros, un cliente no es un DNI en una base de datos".
“Nuestros clientes quieren ver personas”
Como le pasa a casi cualquier dirigente empresarial últimamente, Gortázar también ha tenido que pronunciarse sobre el uso de la inteligencia artificial en CaixaBank. En este sentido, ha explicado que el 40% de las consultas de los usuarios de su aplicación ya se resuelven con esta tecnología. Sin embargo, ha negado que esta circunstancia pueda provocar ninguna reducción de la plantilla ni cierre de oficinas. Muy al contrario, ha detallado que la compañía ha aumentado en los últimos años en 2.500 trabajadores.
Una parte de este crecimiento tiene, eso sí, una estrecha relación con la división tecnológica del banco, que ha pasado de 300 trabajadores a 1.700. La otra mitad, sin embargo, han sido contratados para nutrir sus oficinas. “Nuestros clientes quieren ver personas”, ha concluido.