Cuentas públicas

5.295 millones: La Generalitat bate un nuevo récord de gasto que pasa de un año a otro

Más de 10 de cada 100 euros de las obligaciones no financieras corresponden a deudas del año anterior debido a la insuficiencia presupuestaria

De izquierda a derecha, el consejero de Presidencia, Albert Dalmau; el presidente, Salvador Illa; y la titular de Economía, Alícia Romero;
23/08/2026 - 19:01 h.
4 min

BarcelonaLa Generalitat volvió el año pasado a batir un récord de gastos que pasan de un año a otro. Esta práctica, consecuencia de la insuficiencia presupuestaria, es decir, de unas cuentas públicas previstas que no permiten cubrir todo el gasto real, se disparó en 2025 hasta los 5.295 millones, un 12% más que el ejercicio anterior y más de la décima parte de todo el gasto no financiero del ejercicio.

Se trata de un nivel sin precedentes durante un año en el que se prorrogaron de nuevo los presupuestos de 2023 a pesar del suplemento de crédito de 5.988 millones, avalado por ERC. En todo caso, esta evolución no hace más que cronificar este desfase entre lo que se presupuesta y lo que realmente se debe gastar y que se ha convertido en una cuestión estructural, según se desprende de la cuenta general 2025 de la Generalitat, que elabora la Intervención General.

Este nuevo incremento se produce después de haber contenido esta práctica en 2024, situada en 4.726 millones, una suma similar a la del ejercicio anterior. La nueva escalada en lo que se denomina gasto desplazado, que afecta especialmente a la rama de Salud, se debe "principalmente al impacto del incremento retributivo del 2,5% en sueldos y cotizaciones sociales de 2025 que se abonó en el primer trimestre de 2026". Para el personal funcionario supuso 195 millones y para el de libre designación, 9 millones. También contribuyeron los conciertos sanitarios. Igualmente, debe tenerse en cuenta el complemento de productividad merecido en 2025 que se abonó en abril de 2026 por unos 83 millones, según recoge la cuenta general de 2025.

De la cifra total del año pasado, 3.372 millones corresponden a facturas pendientes del Servei Català de Salut (SCS) y el Institut Català de la Salut (ICS), donde tradicionalmente se sufre más la insuficiencia presupuestaria y el efecto de los conciertos sanitarios y farmacia, así como falta de suficientes recursos del capítulo II (gastos de bienes y servicios) del ICS. El informe afirma que "el hecho de tener que afrontar el gasto diferido del ejercicio anterior cronifica la existencia de gasto diferido año tras año".

En cuanto al gasto diferido en el caso de la administración general y las entidades autónomas, "esta no responde con carácter general a motivos de insuficiencia presupuestaria sino a las especificidades propias de algunos gastos como el diferimiento de pago vigente en las cuotas sociales, el largo plazo de tramitación de las ayudas de dependencia, o bien el abono de compromisos pendientes en las ayudas a guarderías locales".

Ante el aumento de facturas pendientes, el gobierno presidido entonces por Pere Aragonès, de ERC, había previsto incluir en las cuentas del 2024 un fondo extraordinario de 800 millones para empezar a normalizar la situación y que las deudas atrasadas no continuaran cronificando la insuficiencia presupuestaria. Pero los presupuestos no salieron adelante y Aragonès convocó elecciones, que ganó el PSC.

Insuficiencia cronificada

La cifra de gasto que pasa de un año al siguiente consolida una insuficiencia presupuestaria que, como ha afirmado en más de una ocasión la Intervención, se ha "cronificado". En el anterior informe ya alertaba que la evolución interanual durante el período 2014-2024 "muestra, en general, una tendencia al alza, excepto en aquellos ejercicios –como el 2015– en que se implementaron ampliaciones de crédito para financiar gasto diferido de ejercicios anteriores".

Presupuesto de Salud

El efecto de la insuficiencia presupuestaria en Salud se mantiene cada año. De hecho, hasta junio del ejercicio actual, el presupuesto ha pasado a 13.104,1 millones, frente a los 11.210,3 millones que se habían previsto inicialmente. Según el informe de ejecución presupuestaria a mediados de ejercicio, aumentan las compras de servicios del CatSalut a las entidades Siscat (el sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña) y uno de los elementos que contribuyen es "la contabilización de gastos de ejercicios anteriores".

“Mientras el presupuesto sanitario continúe situándose por debajo del gasto sanitario real, se continuarán generando entre 3.000 y 5.000 millones de euros de deuda pública anual, una situación a la que, lamentablemente, nos estamos acostumbrando mal y que no hace más que empeorar año tras año”, según denunció en su día Metges de Catalunya. El desvío entre la cantidad presupuestada y la realmente gastada se sitúa entre el 15% y el 20%.

El reforzamiento de las cuentas públicas está ligado a la financiación autonómica, que continúa sin avanzar. El PSC y ERC acordaron una fórmula para que la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) recaude todos los impuestos, empezando por el IRPF. En todo caso, el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en el que se debía empezar a debatir sobre el modelo el pasado 29 de julio se desconvocó ante el anuncio de las comunidades del PP de que no acudirían, lo que complica los avances. Solo el gobierno español y Cataluña apoyan la reforma, ni siquiera Asturias, gobernada por los socialistas. Ahora la nueva convocatoria es para el 4 de septiembre.

Todavía no hay fecha para enviar el proyecto al Congreso, donde previsiblemente podría superar el primer trámite, sin seguridad de poder sacarlo adelante en la votación definitiva por la gran oposición que hay. Con el nuevo modelo, Cataluña ingresaría casi 4.700 millones más.

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