Endesa invertirá 10.600 M€ hasta 2028 y la mitad irá a las redes de distribución
La compañía energética eleva un 18% sus ganancias en 2025
BarcelonaEndesa invertirá un total de 10.600 millones de euros entre 2026 y 2028, según ha comunicado este martes la compañía, que ha presentado su plan estratégico para los próximos dos años. De esa inversión, 5.500 millones de euros irán a la red de distribución (un 52% del total), según indicó la compañía. Este plan inversor es el mayor de la compañía de los últimos doce años (desde que opera sólo en el ámbito de la Península Ibérica), superando en un 10% el anterior plan estratégico, el de 2024-2026, que ascendía a 9.600 millones de euros.
Asimismo, la compañía presentó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sus resultados de 2025, que superaron la parte alta de las previsiones tanto en beneficio bruto (ebitda), de 5.756 millones, un 9% más, como en resultado ordinario neto que crece un 18%1,8. La compañía propondrá elevar un 20% más de lo previsto (1,3 euros) el dividendo a distribuir a sus accionistas, hasta los 1,58 euros por título. Una cifra que es también un 20% superior al dividendo repartido en el año anterior y representa una rentabilidad por dividendo de más del 5% en el ejercicio.
La compañía ha informado de que más de la mitad de los recursos del nuevo plan de inversiones, 5.500 millones (un 40% más que en el plan anterior), se destinarán a reforzar la red eléctrica, eso sí, matizando que será así siempre que se apruebe el real decreto para permitir invertir por encima del actual límite regulador, y se reconozca el 100% de las inversiones realizadas. Este fuerte desembolso abrirá la puerta a más conexiones de nuevos clientes en un contexto de saturación generalizada de esta infraestructura en toda España y en las zonas de distribución de Endesa: 88% y 94%, respectivamente.
Las inversiones en renovables previstas en el plan sumarán otros 3.000 millones de euros, el 28% del total, y se guiarán por criterios selectivos y con foco en la energía eólica y las infraestructuras de almacenamiento, que sumarán conjuntamente 1.500 MW de los 1.900 MW que se prevé añadir a la base de generación. configurado una plataforma conformada por hasta 3.000 MW de proyectos renovables híbridos en la península Ibérica, que cuentan con suelo disponible con conexión a la red, disponibles para firmar contratos de suministro a largo plazo (PPA), como sería el caso con los centros de datos.
El negocio de comercialización de electricidad y gas absorberá otros 900 millones de euros del plan. El refuerzo de la atención presencial, las alianzas como la que se ha hecho con MasOrange para realizar ofertas cruzadas, y la consecución de eficiencias para mantener la competitividad en un mercado muy desafiante serán los ejes clave de esta actividad, ha indicado la compañía.
Nucleares y apagado
La compañía energética ha reiterado en el mercado la necesidad deadaptar el plan de cierre de centrales nucleares acordado en 2019 a la evolución real del plan energético español (PNIEC), para reforzar la seguridad de suministro frente al retraso significativo en el cumplimiento de los objetivos de potencia eólica y de almacenamiento de cara a 2030. La tecnología nuclear resulta, además, la más competitiva y eficiente respecto a cualquier alternativa. Para la empresa, si no se dan las condiciones establecidas en el PNIEC, debería aumentarse su funcionamiento, para continuar aportando firmeza al sistema y reduciendo costes y emisiones del sistema eléctrico.
La compañía ha indicado que los resultados de 2025 se han producido con un crecimiento de la demanda eléctrica ajustada de un 2% más a escala peninsular; y con unos precios del pool ibérico (el mercado mayorista) muy competitivos a escala europea, de 65 euros/MWh, que se vieron incrementados sin embargo en 16 euros/MWh más por el sobrecoste de los servicios complementarios, 5 €/MWh más que el año anterior. Este sobrecoste es una consecuencia de los costes de la llamada operación reforzada desplegada por el operador del sistema después del apagón masivo del 28 de abril que dejó la península Ibérica a oscuras.