Defensa

Qué implica la salida de los Escribano de Indra?

Si un inversor extranjero compra más del 10% del capital social de la empresa necesitará la autorización del gobierno español

La sede de la empresa Indra, en Madrid.
06/05/2026
3 min

MadridLos hermanos Ángel y Javier Escribano, fundadores y propietarios de la empresa de defensa Mechanical & Engineering (EM&E), se habían hecho fuertes en el capital social de la empresa tecnológica y de defensa Indra en muy poco tiempo. Entraron en 2023 comprando un 3,4% del capital social y han salido este martes después de haber alcanzado el control del 14,3%. La venta se ha hecho a través de una colocación acelerada en el mercado por la que han obtenido unos 1.300 millones de euros. Este martes, Indra cerró la sesión en bolsa con una subida de un 5%, hasta los 52,34 euros el título. Una tendencia que ha continuado este miércoles, después de la venta, con una subida de un 2,64%, lo que ha dejado los títulos en 53,72 euros.

¿Ahora que se ha consumado esta salida, qué implica para Indra teniendo en cuenta que es una empresa estratégica y que el Estado es el accionista mayoritario (28% del capital)?

¿Quién puede comprar estas acciones?

De momento, no se sabe quién ha conseguido las acciones de Indra que hasta ahora tenían los hermanos Escribano. Fuentes del mercado destacan que "normalmente" después de una colocación acelerada los títulos suelen repartirse y diseminarse entre inversores institucionales –por ejemplo, fondos de inversión–. Ahora bien, algunos de los accionistas actuales lo pueden aprovechar para incrementar su peso en el accionariado: el Estado, a través de la SEPI, ya controla un 28% de la empresa. Si supera el 30%, sin embargo, debe lanzar una oferta pública de adquisición (opa) por el 100%. También son accionistas relevantes de Indra la empresa de defensa SAPA (7,9% del capital) y Amber Capital (7,2%). Hace poco entró el fondo activista Third Point, que tiene un 3% del capital. En una carta publicada en Bloomberg, el fondo daba apoyo a la creación de un "campeón de defensa español", que es a lo que aspira el gobierno.

En todo caso, si un inversor adquiere una posición relevante (es decir, si su participación supera el 3%) debe comunicarlo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Desde que se produjo la venta, si alguien ha comprado por encima de este porcentaje tiene hasta un máximo de "cuatro días hábiles bursátiles" para comunicarlo.

¿Debe pronunciarse el gobierno español?

Según qui sea el inversor y qué participación compre. Si un inversor extranjero compra más de un 10% del capital social de Indra necesitará la autorización del consejo de ministros. El motivo es que Indra es una empresa estratégica del sector de la defensa, de manera que el ejecutivo de Pedro Sánchez puede utilizar el escudo antiopes en vigor desde la pandemia para dar luz verde, además de la legislación propia de defensa. Ocurrió, por ejemplo, cuando el grupo saudí STC quiso comprar el 9,9% de Telefónica. En el caso de Indra, la solicitud se debe dirigir al ministerio de Defensa. Si el inversor extranjero compra entre un 5% y un 10% del capital no necesita autorización, pero deberá notificarlo y comprometerse a no ejercer ni ceder sus derechos de voto ni a formar parte de órganos de administración. Finalmente, un inversor no extranjero no necesitará el aval del gobierno.

Con todo, fuentes del mercado recuerdan que Indra, que se ha revalorizado mucho por el boominversor en defensa, está "cara". "Debe ser un inversor que tenga capacidad de compra", indican las mismas fuentes.

¿Qué pasa con la integración Indra-Escribano?

La salida de los hermanos Escribano abre la puerta a allanar el camino para que su empresa familiar e Indra afronten la integración, por ahora descartada, indican fuentes próximas del proceso a el ARA. La operación descarriló después de que el gobierno español reconociera que había un conflicto de intereses por el rol de los Escribano en Indra: más allá de ser accionistas, Ángel Escribano era el presidente (entre enero de 2025 y abril de 2026). En todo caso, la SEPI, el brazo inversor del gobierno español, había reconocido que la operación tenía sentido industrial, aunque había enfriado una fusión, sobre todo para crear una gran empresa tractora de la industria militar y de la defensa. De hecho, el consejo de administración de Indra aprobó en diciembre de 2025 un informe en el que avalaba por unanimidad estudiar la operación porque tenía "coherencia". El último en pronunciarse sobre la fusión ha sido, precisamente, el fondo Third Point, que la ha defendido.

¿Por qué el PP reclama explicaciones?

En este contexto, el PP ha reclamado la comparecencia del director de Asuntos Económicos de la Moncloa, Manuel de la Rocha, y de la presidenta de la SEPI, Belén Gualda, al Congreso para informar sobre los cambios en Indra, comenzando por el de la presidencia en el mes de abril, cuando entró el catalán Àngel Simón. De la Rocha y Gualda comparecerán el 9 de junio. El PP señala que en los últimos dos años los Escribano han visto cómo la cotización de Indra se ha disparado, de manera que con la venta de las acciones han obtenido grandes plusvalías.

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