Condenado a cadena perpetua el fundador de Evergrande, símbolo del boom inmobiliario chino
Xu Jiayin llegó a ser el hombre más rico de China
BarcelonaEl fundador y expresidente del gigante inmobiliario chino Evergrande, Xu Jiayin, ha sido condenado este jueves a cadena perpetua por un tribunal de Shenzhen por fraude financiero. La sentencia, dictada en primera instancia, también establece la confiscación de todos sus bienes y la privación de derechos políticos de por vida. La condena culmina la caída de uno de los empresarios más poderosos de China. Xu llegó a ser el hombre más rico del país en 2017, cuando Forbes cifró su fortuna en 42.500 millones de dólares.
El tribunal considera probado que entre 2016 y 2021 Evergrande y sus responsables falsearon de manera continuada y a gran escala las cuentas de la compañía, inflando artificialmente los activos y ocultando pasivos. En concreto, la filial Evergrande Real Estate infló los ingresos en unos 72.000 millones de euros entre 2019 y 2020, en parte mediante el reconocimiento anticipado de ventas de viviendas que aún no se habían terminado. La sentencia también atribuye al grupo delitos de absorción ilegal de depósitos públicos, captación fraudulenta de fondos, emisión fraudulenta de valores y divulgación irregular de información financiera, y también prácticas relacionadas con sobornos y desvío de fondos.
Evergrande Group deberá pagar ahora una multa de 8.820 millones de yuanes –unos 1.060 millones de euros– y su principal filial inmobiliaria, Evergrande Real Estate, deberá abonar 7.000 millones –unos 840 millones de euros–.
Xu, conocido internacionalmente como Hui Ka-yan, se encontraba bajo arresto domiciliario desde 2023 y en abril se declaró culpable de los cargos que se le imputaban. En el mismo procedimiento, el tribunal ha condenado también a cinco antiguos directivos de Evergrande a penas de entre seis y dieciocho años de prisión. En total, la justicia china ha dictado 56 sentencias relacionadas con el caso.
Auge y crisis del gigante chino
Evergrande se convirtió en uno de los grandes promotores inmobiliarios chinos gracias a una expansión basada en un fuerte endeudamiento, hasta que en 2020 Pekín comenzó a limitar la financiación de las empresas del sector con las llamadas tres líneas rojas. La medida establecía límites estrictos a tres indicadores financieros: la proporción entre deuda y activos, la relación entre deuda y capital y la proporción entre efectivo disponible y deuda a corto plazo.
La crisis de Evergrande se hizo evidente en 2021, cuando la compañía comenzó a tener problemas para afrontar sus pagos y acabó entrando en impago. El grupo acumulaba más de 300.000 millones de dólares de pasivos y se convirtió en la cara más visible de la crisis inmobiliaria china. En enero de 2024, un tribunal de Hong Kong ordenó su liquidación a petición de los acreedores extranjeros, en un proceso especialmente complejo porque la mayor parte de sus activos se encontraban en la China continental.