Macroeconomía

Acuerdo internacional para la aplicación de un impuesto mínimo a las multinacionales con excepciones para EE.UU.

La OCDE defiende que "constituye una decisión histórica en materia de cooperación fiscal internacional"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la rueda de prensa.
ARA
05/01/2026
2 min

BarcelonaLa Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha anunciado este lunes que 147 países han acordado la implementación de un impuesto mínimo global para las multinacionales después de años de negociaciones, incluyendo un régimen paralelo que permite contentar a Estados Unidos de Donald Trump. Para la OCDE, se trata de una "solución yuxtapuesta" que supone "un gran compromiso político y técnico que sentará las bases de la estabilidad y de la seguridad jurídica del sistema fiscal internacional". También asegura que se mantienen los logros obtenidos durante el largo proceso negociador, que había dado lugar a un primer acuerdo en octubre de 2021. "BK_SLT_LNA~ "Constituye una decisión histórica en materia de cooperación fiscal internacional", ha valorado el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann. El nuevo régimen pactado llega después de que en junio las economías del G-7 negociaran una exención para las empresas estadounidenses de algunos elementos del acuerdo global diseñado en el 2021 para fijar un impuesto mínimo de sociedades, con un tipo efectivo mínimo del 15%. Estados Unidos le había rechazado tras el regreso a la Casa Blanca de Trump, que amenazó con imponer "impuestos de venganza" si se llegaba a aplicar a las empresas estadounidenses. Tras el acuerdo del G-7, el gobierno estadounidense anunció la retirada de estos tributos de su proyecto de legislación presupuestaria.

Con el acuerdo anunciado este lunes, el sistema diferenciado para las compañías estadounidenses permitirá "la instauración de nuevos regímenes de protección para los grupos multinacionales cuya matriz se encuentre en una jurisdicción elegible que cumpla criterios de imposición mínima". Esto deriva de un compromiso logrado a finales de junio por los países del G-7, que fue criticado por España, por el que se permite a EE.UU. mantener su régimen sobre los beneficios obtenidos por sus multinacionales en el extranjero.

Más allá de esta cuestión particularmente polémica, el acuerdo que se ha alcanzado en el seno de la OCDE incluye otros puntos, como medidas de simplificación que disminuirán el coste para las multinacionales y para las administraciones fiscales para el cálculo del impuesto y para su declaración. Asimismo, se establece "más coherencia" en los dispositivos de incitaciones fiscales y "un balance basado en pruebas para garantizar que se mantenga la igualdad de condiciones para todos". Estos elementos también afectan a Estados Unidos.

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