3 consejos para recuperar el deseo
Recuperar el deseo es una preocupación habitual en muchas parejas en algún momento de la relación. Y es completamente natural: nadie nos ha explicado que el deseo sexual no es constante, sino que también es algo que se debe cuidar y trabajar.
El primer consejo es que no comparéis el deseo actual con el que teníais al principio de la relación. Al principio a menudo esto surge solo, con el enamoramiento nuestro deseo está por las nubes, y esto se suma al entusiasmo y la ilusión de estar conociendo a una persona nueva. Y precisamente por eso, la primera clave es entender que el inicio es un momento excepcional, no el punto de referencia al que se debe volver. Compararnos ahí solo genera frustración, porque no es realista: la frecuencia suele estar muy por encima de la media.
El segundo consejo es no tener sexo sin ganas.A menudo lo hacemos “porque toca”, y esto puede acabar provocando que la bola se haga más grande. Si tenemos sexo sin ganas, probablemente no lo disfrutaremos y asociaremos esta experiencia como algo más desagradable que agradable. En sexualidad, la calidad es mucho más importante que la cantidad.
Finalmente, el tercer consejo es sacar el calendario y agendar la intimidad. A primera vista puede parecer extraño, pero no se trata de programar el sexo en sí, sino de crear espacios para reconectar: compartir tiempo, caricias, masajes o citas que fomenten la proximidad. Recuperar esta conexión es a menudo el primer paso para que el deseo vuelva a aparecer. Porque, sin espacios de calidad, también se pierden los motivos por los cuales desear a la otra persona.