Moda

¿Dónde ha ido a parar el color de los Goya?

La actriz Lucia Garcia
28/02/2026
Analista de Moda i Tendències
2 min

A finales del 2025, Pantone proclamaba como Color del Año el cloud dancer, un blanco roto que, bajo una evocación poética de ligereza y calma, no dejaba de ser una apuesta insólita: por primera vez, el blanco asumía el protagonismo anual. La decisión generó controversia. No sólo porque el blanco sigue siendo, para muchos, más una ausencia que un color, sino porque, en un contexto político marcado por la reactivación de discursos identitarios y conservadores, algunos leyeron una inquietante simbología.

Quizá por sintonía con este clima cromático o quizá por pura coincidencia, la alfombra roja de los Goya 2026 ha estado dominada casi de forma absoluta por el blanco y su reverso, el negro. Una contención cromática deliberada que funciona como apuesta segura –difícil de errar, extremadamente fotogénica– pero que también proyecta control, corrección y cierta voluntad institucional. Trajes de una corrección tan impecable que, al igual que es difícil que desagraden, también lo es que conmuevan.

El vestido de noche blanco mantiene una clara vinculación con el cine, especialmente con el Hollywood de los años treinta, cuando los filmes ofrecían evasión en medio de la Gran Depresión y la luz convertía los tejidos claros en símbolos de glamour. En los Goya, sin embargo, el blanco no ha funcionado como fantasía escapista. Lejos de esas cotas de esplendor, la alfombra roja ha optado por una sobriedad más cercana al lujo silencioso que a la exhibición. Una aparente neutralidad que nunca es del todo inocente.

Belén Rueda
La directora Leticia Dolera
stats