Los hijos de Tony Bennett, enfrentados por la herencia
Antonia y Johanna Bennett han denunciado a su hermano mayor por una mala gestión del fideicomiso familiar


BarcelonaUn año y medio después de su muerte, los hijos de Tony Bennett acudieron a los tribunales para solucionar el conflicto abierto por la herencia del cantante. Antonia y Johanna Bennet han solicitado una revisión de las actividades de su hermano Danny Bennett como responsable del legado del artista. Ambas hermanas aseguran que el primogénito de Bennett tiene "un historial de hacer distribuciones de dinero hacia sí mismo y participar en transacciones en las que él está a ambos lados de los tratos". También aseguran que existe una falta de "supervisión significativa de su conducta".
La batalla por la herencia de Bennett comenzó en junio del 2024, cuando las dos hermanas presentaron una demanda contra su hermano por una supuesta mala gestión del fideicomiso familiar y por "incumplimiento de las tareas de contabilización de las transacciones" y los activos del fondo. El fideicomiso de la familia Bennett se creó en diciembre de 1994, y en ese momento se estableció que los dos administradores fueran el propio cantante y su hijo Danny. Tras la muerte del artista, el hijo quedó como único administrador. El resto de hijos de Bennett –Johanna, Antonia y Daegal– aparecen como beneficiarios, así como su esposa, Susan Crow.
En la denuncia, las hermanas argumentan que Danny Benett ganó dos millones de dólares después de supuestamente vender varias propiedades personales del cantante, así como objetos de recuerdo y souvenirs con el nombre de Bennett en la empresa Iconoclast, especializada en la gestión y el marketing del legado de estrellas del mundo de la música. Las hermanas detallan que, aunque tenían constancia de esta transacción, nunca se les informó sobre cuáles eran los activos y objetos que habían sido vendidos. Además, afirman que recibieron una parte muy pequeña de los beneficios de esta operación (245.000 dólares cada una), mientras que la empresa de su hermano, RPM Productions, habría ganado 2,6 millones a raíz del acuerdo con Iconoclast.