Estados Unidos

"Pedófilo, violador y traidor": las autoridades investigan la carta que habría escrito el atacante de Trump

El presunto atacante comparece este lunes ante el juez

Un miembro del FBI se acerca a un edificio al lado de la casa asociada con Cole Tomas Allen, el sospechoso del tiroteo en Washington, durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
Act. hace 23 min
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Barcelona"Ya no estoy dispuesto a permitir que un pederasta, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes". Esto es lo que Colle Allen, el hombre que ha disparado en la cena de periodistas con Trump, habría escrito en una carta que ha publicado el New York Post. Por el momento las autoridades aún no la han verificado, y Trump lo ha utilizado para afirmar que el presunto tirador estaba motivado por "el odio a los cristianos". La administración ya investiga el escrito, según asegura el New York Times a través de dos agentes policiales que piden mantener el anonimato.

En el escrito, Allen muestra rechazo a diversas actuaciones del gobierno estadounidense, como las agresiones en centros de detención, las ejecuciones extrajudiciales en el Pacífico y el Caribe o las acciones militares de Washington contra terceros países. El atacante, informático graduado en el Instituto Tecnológico de California, está bajo custodia policial y se ha sometido a un examen psiquiátrico. Se espera que durante la jornada de este lunes comparezca ante un tribunal federal de Washington D.C. El FBI ya ha registrado su casa, en California.

"Poner la otra mejilla no es cristiano"

"No soy una persona violada en un centro de detención. No soy un pescador ejecutado sin juicio. No soy un niño de escuela hecho estallar, ni un infante hambriento, ni una adolescente abusada por los muchos criminales de esta administración", afirma la carta, en la que Allen dice que actúa en nombre de todos los damnificados por las políticas y actuaciones del gobierno estadounidense. "Poner la otra mejilla cuando alguien es oprimido no es un comportamiento cristiano; es complicidad con los crímenes del opresor". Según este texto, el objetivo no era solo Donald Trump, sino también todos los cargos públicos, "priorizando del cargo más alto al más bajo". De hecho, el fiscal general interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, ha dicho en diversas entrevistas este domingo que los investigadores sospechan que el objetivo no era solo el presidente americano, sino también las personas que trabajan en la administración.

Para reducir riesgos hacia el personal que esté en la sala pero que no ostente ningún cargo público, Allen explica que usará perdigones en lugar de balas. Aun así, les da una lección a todos los asistentes por haber elegido formar parte de un acto encabezado por "un pedófilo, violador y traidor". Sin nombrarlo directamente, Allen se refiere a Trump en diversas ocasiones con estos tres adjetivos. Y a los asistentes a la cena les advierte que son "cómplices" del presidente estadounidense.

El aviso de un familiar

Según la cadena NBC, Allen envió la carta a miembros de su familia minutos antes de pasar a la acción. Siempre según la versión de este medio, uno de los familiares que recibieron el mensaje alertó a la policía de Connecticut. Pero no sirvió de mucho, porque Allen consiguió entrar al hotel y saltarse el control de seguridad, a pesar de que consiguieron inmovilizarlo antes de que llegara a la sala donde se hacía la cena. Los disparos que se oyeron se produjeron lejos de los comensales y de Trump.

La cuestión de la seguridad también aparece en la misiva de Allen. "Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada tres metros, detectores de metales por todas partes", dice Allen, que asegura que no ha visto "ni una maldita medida de seguridad". "Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento", enumera. "La seguridad del evento está toda fuera, enfocada en los manifestantes", dice, y asegura que su sensación es que "nadie ha pensado qué pasa si alguien hace el check-in [en el hotel donde se celebraba la cena] el día anterior", tal como hizo él mismo. Aun así, cuando intentó saltarse el control de seguridad fue neutralizado y el ataque se frustró.

"Eres una vergüenza"

En el momento de los hechos, después de los disparos en el exterior de la sala donde se celebraba la cena, el personal de seguridad evacuó a las principales autoridades del recinto. El primero en abandonar el escenario desde donde Trump estaba a punto de ofrecer su discurso fue el vicepresidente J.D. Vance. El presidente estadounidense, sin embargo, se quedó entre 10 y 15 segundos observando la situación. "Quería saber qué pasaba", ha dicho esta noche en una entrevista al programa 60 minutes de la CBS.

Cuando los agentes intentaron llevárselo, Trump dijo que quería irse caminando, según ha explicado en la entrevista. "No quería llamar la atención. Ya había recorrido la mitad del camino cuando me dijeron: «Por favor, tírese al suelo. Por favor, tírese al suelo». Así que me dejé caer". Trump, que ha dicho que pensó que "una bandeja de platos había caído al suelo", también ha asegurado que no estaba preocupado por la posibilidad de que hubiera heridos: "Entiendo la vida en este mundo loco".

Durante la entrevista en la CBS se vivió un momento de tensión. La presentadora, Norah O'Donnell, leyó fragmentos del texto en que Allen acusa a Trump de "violador" y "pedófilo", hecho que enervó a Trump. El presidente estadounidense, que el sábado asistía precisamente a una cena con periodistas, a quienes a menudo insulta, y que ha llevado en varias ocasiones ante los tribunales, ha reaccionado calificando de "gente horrible" a los trabajadores de los medios de comunicación y ha atacado a la entrevistadora: "Eres una vergüenza".

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