Lewandowski se despide emocionado de un Camp Nou inexpugnable
Raphinha anota los goles en el triunfo contra el Betis en la jornada en que el polaco se despide de la afición sin poder marcar (3-1)
BarcelonaCuando Robert Lewandowski anunció el sábado que se marcharía del Barça, explicó que había encontrado su rincón en el mundo en Cataluña. No todo el mundo lo encuentra. Él lo ha hecho cerca del mar y de Barcelona. Y miles de barcelonistas le devolvieron esta estima despidiéndole como es debido de un Spotify Camp Nou que se emocionó cuando, a cinco minutos del final, salió del terreno de juego llorando. Sus compañeros hicieron piña y lo abrazaron, en una imagen de las que no se olvidan. Solo faltó su gol contra el Betis en el último partido de la temporada en un estadio en el que solo se han visto victorias (3-1).
Del último partido en un estadio donde, en la grada, se hablaba tanto polaco como catalán, se recordará la despedida a un goleador eterno. Cientos de polacos pagaron lo que hiciera falta para tener una entrada y para poder estar en el estadio el día que se rendía homenaje a un delantero que llegó hace cuatro años a un Barça que entonces tenía la moral baja y necesitaba volver a soñar. Y Joan Laporta consiguió seducir a uno de los mejores goleadores del siglo XXI para que fuera él quien se encargara de levantar la moral. Un fichaje de los que cambian el rumbo de la historia de un club. Lewandowski creyó en este Barça. Y ahora se marcha de un club renacido donde, excepto la Champions, lo ha ganado todo. El polaco ha visto debutar y crecer a Lamine Yamal, ha vivido el regreso al Camp Nou y se marcha de un Barça que ahora ya tiene la autoestima alta. Nada que ver con el de 2022.
En la fiesta de despedida de Lewandowski solo le faltó el gol del polaco. El Betis no era un invitado de los que ponen las cosas fáciles, aunque nunca se tuvo la sensación de que pudiera llevarse un punto a casa. Aunque sus compañeros lo iban buscando, el equipo de Hansi Flick no pudo ofrecer al polaco el gol que buscaba. Habría sido el último en casa, en un estadio donde lo han admirado y reverenciado. Por una vez, no pasa siempre, el Barça supo despedir a un hombre que merecía un homenaje por todo lo que ha hecho. El delantero simboliza el renacimiento, une a Messi con Lamine Yamal. Jugando como titular, no acabó de tener ocasiones en un Barça muy titular, a diferencia del de Vitoria. Joan Garcia volvía a la titularidad y el medio del campo hacía buena pinta con Pedri, Bernal y un Gavi que cada vez disfruta más jugando. ¿De Jong? No estaba; parece que prioriza el Mundial. Flick no tuvo a Ferran Torres, baja de última hora, pero vio que Raphinha acaba la temporada enchufado, para alegría de Carlo Ancelotti, seleccionador brasileño. Suyo fue el primer gol, con un lanzamiento de falta casi en el mismo lugar desde donde Marcus Rashford había hecho gol al Madrid pocos días antes. El brasileño engañó al portero del Betis y lo cogió a contrapié para poner por delante a un Barça que ya sabía que no podía llegar a los 100 puntos después de caer en Vitoria, pero que aún podía conseguir una gesta: ganar absolutamente todos los partidos como local esta temporada, algo que no había pasado nunca. Nada mal, especialmente porque esta ha sido la temporada de los tres estadios: se empezó en Montjuïc, se recibió al Getafe en el estadio Johan Cruyff en septiembre y finalmente se volvió al Spotify Camp Nou en un partido en el que el primer gol lo hizo, claro, Lewandowski.
Pero contra el Betis el polaco no pudo marcar el último de los 119 goles, que estaba a la espera desde el último partido fuera de casa, en Mestalla. El contexto tampoco ayudó, ya que después del gol de Raphinha el Betis tampoco se volvió loco por empatar. El partido iba decayendo sin ritmo, ya que hombres como Pedri, en el fondo, saben que tampoco hace falta ponerse fuerte cuando todo el pescado está vendido y dentro de pocas semanas jugará un Mundial. Esto frustraba a Lewandowski, que iba arriba y abajo intentando ofrecerse a sus compañeros.
Raphinha, goleador
La suerte no le sonrió. A diferencia de Raphinha, que justo antes de ser sustituido a los 62 minutos recibió un regalo de Bellerín. El maresmense del Betis se equivocó y entregó la pelota al brasileño, que de refilón vio dónde estaba Lewandowski, por si acaso. Pero vio que tenía que chutar para hacer un gol que no sentenciaba el partido, ya que poco después el árbitro pitó, con la ayuda del VAR, un penalti muy difícil de ver sobre Isco, que el mismo malagueño transformó.
Pero el Barça no se dejó sorprender. Quería un último triunfo en casa y lo consiguió. Lo que poca gente esperaba era que, en lugar de Lewandowski, el tercer gol lo hiciera el alocado Cancelo, que ha ido ganando protagonismo en este Barça que ha hecho del Spotify Camp Nou un templo inexpugnable. Un estadio donde Lewandowski ha sido feliz, a pesar de que no pudo devolver el cariño a los aficionados con el gol que todos querían. El único tiro que tuvo se fue fuera. Y Flick prefirió cambiarle cinco minutos antes del final para que recibiera una ovación preciosa, y él no pudo aguantar las lágrimas. Todos sus compañeros le abrazaron, hechos una piña y acompañando a un hombre que entendía que se acababa una época muy feliz de su vida. Y de la vida de muchas otras personas, claro.
- FC Barcelona: Joan García; Koundé, Eric García (Araujo, 63'), Gerard Martín, Cancelo, Gavi, Pedri, Marc Bernal (Dani Olmo, 74'); Raphinha (Roony Bardghji, 63'), Lewandowski (Marc Casadó, 85') y Fermín López (Balde, 46'). Entrenador: Hansi Flick,Betis: Álvaro Vallés, Héctor Bellerín, Natan, Diego Gómez, Junior Firpo, Amrabat (Marc Roca, 79'), Fidalgo (Bakambu, 46'), Nelson Deossa, Antony (Ávila, 85'), Giovani Lo Celso (Isco, 46') y Abde Ezzalzouli (Rodrigo Riquelme, 79'). Entrenador: Manuel Pellegrini.Goles: 1-0 Raphinha (28'), 2-0 Raphinha (64'), 2-1 Isco de penalti (68'), 3-1 Cancelo (73')Árbitro: Guillermo Cuadra Fernández (Comité Balear) y en el VAR Iván Caparrós.Tarjetas amarillas: Koundé (38').Tarjetas rojas: ningunaEstadio: Spotify Camp Nou, 56.670 espectadores.