Unión Europea

Cae la valla que separaba Gibraltar de La Línea de la Concepción desde 1730

La Unión Europea y el Reino Unido formalizan este martes el acuerdo que integra, 'de facto', el Peñón al espacio Schengen

Diversos peatones transitan por el paso fronterizo entre Gibraltar y La Línea de la Concepción poco antes del inicio del desmantelamiento histórico de la valla, una década después del referéndum del Brexit.
14/07/2026
4 min

LondresYa hace días que comenzaron los trabajos de desmantelamiento de la valla de Gibraltar. La cicatriz que separaba el Peñón del Campo de Gibraltar será borrada de los mapas –no de la historia– este miércoles, cuando entre en vigor el pacto al que llegaron hace un año y pico el Reino Unido, la Comisión Europea, el estado español y Gibraltar, y que regula, definitivamente, el estatus post-Brexit del territorio. Este martes la UE y el Reino Unido formalizarán la firma del acuerdo en Bruselas y, al día siguiente, el aspecto más simbólico del nuevo estatus, un paso franco y sin barreras, ya será bien visible.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, asistirá a lo que, sin duda, es un momento muy destacable en las relaciones contemporáneas entre Londres y Madrid. Así se pone fin al trauma con el que Gibraltar vivió el Brexit –más del 95% de su población votó en contra– y a cinco años largos de negociaciones entre las partes, durante los cuales se ha aparcado el siempre espinoso tema de la soberanía para posibilitar que el "Peñón quedara abierto a España", según fuentes diplomáticas comunitarias.

Ni los gibraltareños renuncian a su britishness ni España a la aspiración de que un día Gibraltar esté bajo su jurisdicción. Las dos partes mantienen las reclamaciones de soberanía, pues, y afirman que el pacto no cambia nada en este aspecto. Orfebrería diplomática y jurídica. Madrid adopta una vía pragmática. El beneficio económico de toda la zona del Campo de Gibraltar lo vale, considera el gobierno de Pedro Sánchez. La patada hacia la eternidad, sin embargo, es evidente y conviene a ambos. Además, Madrid acaba con la angustia que podían tener los 15.000 trabajadores que entran cada día al Peñón. Ahora lo harán como quien va a pasear: sin burocracias. Una situación que desde la salida oficial del Reino Unido de la UE, en enero del 2020, ya se mantenía como una prueba de buena voluntad durante las negociaciones.

Aparcado sine die el tema de la soberanía, la cuestión más espinosa del acuerdo era quién controlaría las fronteras. La opción elegida es que en el puerto y en el aeropuerto –en la práctica, fronteras externas de la Unión– la policía española se ocupará, en tanto que cuerpo encargado de vigilar la entrada al espacio Schengen— y la británica también. Las personas que quieran entrar al Peñón tendrán que pasar dos filtros, pues. De facto, Gibraltar queda así integrado en el mencionado espacio Schengen. Las mercancías que circulen entre España y Gibraltar tampoco tendrán que pasar ninguna inspección.

El Peñón de Gibraltar.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha defendido este lunes que el nuevo marco jurídico entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre el futuro de la frontera con España supone un "cambio de paradigma" para el territorio y que permitirá dejar atrás los efectos más negativos del Brexit. En una entrevista al programa Today, de BBC Radio 4, Picardo también ha rechazado las críticas según las cuales el acuerdo implica entregar a España el control del acceso a Gibraltar.

Cambio de paradigma

"Estamos a las puertas de una situación que espero que deje todo esto atrás, no solo en lo que respecta al Brexit, sino también a los problemas que ya teníamos antes del Brexit. Es realmente un cambio de paradigma”, ha rematado el líder del Partido Socialista Laborista de Gibraltar. También ha insistido en que el pacto es precisamente la garantía para que el territorio continúe bajo soberanía británica. "El Brexit podría haber creado enormes riesgos económicos para Gibraltar que lo habrían podido alejar del Reino Unido, y este protocolo nos salva de todo esto", ha declarado.

La letra pequeña del acuerdo permite deducir que, por encima de las banderas, lo que importa es el dinero. Porque un aspecto clave para España era acabar con la opacidad financiera del Peñón hacia la Hacienda pública. En este sentido, las cláusulas financieras del acuerdo obligan a Gibraltar a facilitar a Madrid toda la información fiscal de la actividad en la zona. Y también a que todas las empresas con sede en el Peñón, pero que tienen una mayoría de capital o de socios españoles, tengan que tributar allí.

Ahora otro reto para los gibraltareños es adaptarse a una nueva realidad que ya no se determinará por la "mentalidad de asedio", que decía Picardo. "Somos muy emocionales sobre esto porque [la valla] se utilizó contra nosotros. Era una cicatriz de Gibraltar. Era la línea de fractura entre Gibraltar y España, y separó muchas familias".

Una referencia al cierre total de la barrera que llevó a cabo el régimen del general Franco en 1969, y que no se superó hasta 1985. La primera separación entre el Peñón y el Campo de Gibraltar, sin embargo, data de 1730. Después de que el Tratado de Utrecht (1713) cediera Gibraltar a la Corona británica, España construyó las llamadas "Líneas de Contravalación de Gibraltar", un sistema de fortificaciones al norte del istmo para aislar el Peñón. No era una valla en el sentido moderno –la primera la levantaron los británicos en 1909–, sino una línea defensiva militar.

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