Trump ordena dejar de utilizar la IA de Anthropic en las agencias federales y OpenAI toma el relevo
La administración llevaba días presionando a la compañía para que les entregara su tecnología para aplicarla en vigilancia masiva y drones autónomos
WashingtonDonald Trump ha ordenado dejar de utilizar la IA de Anthropic en las agencias federales después de días de disputa entre la compañía y el Pentágono, que exigía poder emplear la inteligencia artificial sin las restricciones de la empresa. Se había exigido a Anthropic que permitiera el uso de su tecnología para ordenar lanzamientos de misiles, drones autónomos y vigilancia masiva. Dario Amodei, director ejecutivo de la compañía, se negó por cuestiones éticas y de riesgo. Hasta ahora la tecnología de Anthropic era la que se empleaba dentro del sistema clasificado del departamento de Defensa (DoD). A última hora del viernes, el director ejecutivo de OpenAI ha anunciado que ha llegado a un acuerdo con la administración para aplicar sus modelos en la red de material clasificado.
"Esta noche hemos llegado a un acuerdo con el Departamento de la Guerra para desplegar nuestros modelos en su red clasificada", ha escrito Altman en X. "La seguridad de la IA y el amplio reparto de sus beneficios son el núcleo de nuestra misión. Dos de nuestros principios de seguridad más importantes son la prohibición de la vigilancia los sistemas de armas autónomas. El Departamento de la Guerra comparte estos principios, los refleja en la ley y en la política, y los hemos incorporado a nuestro acuerdo", expuso, consciente del choque que ha habido entre el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y Amodei estos días. Altman también ha asegurado que están pidiendo al DOD que "ofrezca los mismos términos a otras compañías de IA".
En las presiones en Anthorpic, cuando este viernes se han cesado todos los contratos públicos con la compañía, el Pentágono también ha anunciado que declararía la start-up un riesgo para la cadena de suministro. La categorización supone un importante golpe para el laboratorio de inteligencia artificial tras el enfrentamiento sobre los límites de la aplicación de su tecnología. El jueves Amodei había emitido el siguiente comunicado en medio del pulso con Hegseth: "En un conjunto reducido de casos, creemos que la IA puede minar, en lugar de defender, los valores democráticos". Y añadía: "Algunos usos también quedan sencillamente fuera de los límites de lo que la tecnología actual puede hacer de forma segura y fiable. Dos de estos casos de uso nunca se han incluido en nuestros contratos con el Departamento de la Guerra, y creemos que no deberían incluirse ahora dijo, citando específicamente el uso de armas autónomas y la vigil.
En una publicación en Truth Social, Trump ha anunciado que habrá un período de eliminación progresiva de seis meses para el Departamento de Defensa y otras agencias que utilizan los productos de la empresa. Si Anthropic no ayuda con la transición, el presidente ha amenazado con utilizar "todo el poder de la Presidencia para obligarles a cumplir, con importantes consecuencias civiles y penales".
La decisión supone un castigo ejemplar y extraordinario por parte de la administración Trump con una de las principales empresas que han mantenido al país en cabeza en el campo de la inteligencia artificial aplicada a la seguridad nacional. Además, la amenaza supondría convertir a la compañía en una especie de paria. Alphabet, la matriz de Google y Amazon se encuentran entre los inversores financieros de Anthropic. La ruptura establece, además, un precedente según el cual sólo la legislación estadounidense restringiría cómo se despliega la IA en el campo de batalla, con el Pentágono intentando preservar toda la flexibilidad en defensa y no quedar limitado por las advertencias de los creadores de la tecnología contra el uso de IA poco fiable para alimentar armas.
En un comunicado, Anthropic ya ha dicho que impugnará ante los tribunales cualquier designación de riesgo por parte del DOD. "Creemos que esta designación sería jurídicamente infundada y establecería un precedente peligroso para cualquier empresa estadounidense que negocie con el gobierno", ha afirmado la empresa.