Enviar tropas de paz a Ucrania: una propuesta con mucha letra pequeña
Los aliados europeos están divididos sobre esta posibilidad, que debería contar con la participación de Estados Unidos


LondresLa posibilidad de el envío de tropas de paz occidentales a Ucrania en un futuro a corto o medio plazo no está clara. El anuncio de que horas antes de la reunión de París hizo este lunes el primer ministro británico, Keir Starmer, revelando que estaba dispuesto a hacerlo, un anuncio en el que también instaba a los aliados occidentales a comprometerse más con el futuro de Ucrania y con más gasto en la OTAN, parecía más una presión previa al encuentro de líderes europeos que el inicio del diseño de un plan genérico para empezar ya a discutirlo y ponerse de acuerdo en los detalles.
Más o menos como el encuentro de Arabia Saudita entre Rusia y Estados Unidos de este martes entre el jefe de la diplomacia americana, Marco Rubió, y el del Kremlin, Sergei Lavrov, sobre la que Rubio ha dicho que era "exploratoria". La diferencia es que parece que Estados Unidos y Rusia van por trabajo, mientras que las diferencias en el continente son más profundas.
Alemania y España ya adelantaron el lunes que antes de hablar de tropas sobre terreno ucraniano era necesario que hubiera paz, y para ello antes hay que superar muchos obstáculos. Por otra parte, Polonia, por ejemplo, aseguraba que no enviará soldados. Y el Reino Unido sentenciaba que en todos los casos Estados Unidos debería dar cobertura a cualquier participación occidental en Ucrania. Una cobertura logística o de otro tipo. Pero aunque se llegaran a superar todos los reparos políticos que existen en estos momentos entre los aliados de Volodímir Zelenski, las cuestiones a salvar son todavía muchas y muy complejas.
Sir Lawrence Freedman, catedrático emérito de estudios de guerra en el King's College de Londres, ha asegurado en las últimas horas a diferentes medios de comunicación británicos que "haría falta una fuerza sustancial, quizá de más de 100.000 soldados", para ofrecer a Ucrania verdaderos". Por su parte, John Sawers, exdirector del MI6 –el espionaje exterior británico–, ha comentado también a los medios británicos que, en primer lugar, haría falta un mandato claro para esta hipotética fuerza de paz: "Deberíamos tener muy clara cuál es la misión y cuáles son las reglas de enfrentamiento. ¿se necesitaría para dar cobertura a estas fuerzas sobre el terreno?
Vigilancia e inteligencia
Por el contrario, el general estadounidense David Petraeus, que dirigió las fuerzas estadounidenses e internacionales en Afganistán e Irak, y que es un gran defensor de Ucrania, ha sugerido en diferentes intervenciones, también ante medios británicos, que quizás no sería necesaria una gran fuerza de paz en Ucrania: "No hace falta necesariamente tener tropos sobre el terreno. na es una arquitectura muy sólida de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, junto con la capacidad de atacar a Rusia si incumpliera los términos del acuerdo." Y éste sí que es un punto clave. ¿Quién lo haría?
Pero si fueran necesarias tropas, ¿cuántas debería enviar el Reino Unido, que es el primero o uno de los primeros países que lo ha ofrecido?El especialista en asuntos de defensa del prestigioso semanario The Economist Shashank Joshi pone el ejemplo de las dificultades que implicaría que Londres decidiera enviar un cuerpo de su reserva estratégica. "En primer lugar, deberíamos comunicar oficialmente a la OTAN ya su comandante supremo aliado en Europa –actualmente el general estadounidense llamado Chris Cavoli– la decisión. Y eso incluye movilizar a varias brigadas y un gran cuartel general detrás para gestionarlas".
Pero según sus propias palabras, Reino Unido no está en condiciones de ponerlo en práctica. Al igual que tampoco sería capaz de "desplegar una división de combate [unos 20.000 hombres]". Como mucho, sería factible una brigada, es decir, alrededor de sólo 5.000 soldados. El problema es que Reino Unido ya ha comprometido la presencia de una brigada en Estonia, donde actualmente tiene un grupo de combate. En caso de crisis o guerra, Londres ha garantizado ampliarla hasta la completa brigada.
Y para hacerlo Londres "consumiría la mayor parte de los recursos del ejército británico", apunta también Joshi. Y desplegar una sola brigada blindada requeriría aproximadamente entre el 70 y el 80% de todas las capacidades de ingeniería de combate. "Dicho de otro modo, no podríamos hacer mucho más, porque no tendríamos las capacidades de apoyo necesarias". Y cumplir el pacto con Estonia y dar salida al hipotético compromiso de Starmer con Kiiv generaría un problema adicional para Reino Unido. Porque la OTAN tendría huecos para llenar y otro debería defender el resto de la línea del frente de la Alianza con Rusia. Sería estirar la sábana por un lado para tapar otra, cuerpo que dejaría al descubierto la primera.
La relación con Washington
Otra pregunta clave se infiere de lo que apuntó el lunes Starmer al salir de la reunión de París: ¿qué papel jugarían Estados Unidos, con quien Europa está ahora en crisis?
Si se tratara de una fuerza de disuasión –diseñada para reaccionar con una intervención más amplia en caso de que Kiiv fuera atacada– sería necesario el apoyo político de Estados Unidos. Y Donald Trump, como la próxima semana le pedirá Starmer cuando se vean en la Casa Blanca, debería dejar claro en qué términos apoyarían esta hipotética fuerza de paz. "Habrían falta ciertas capacidades militares específicas. La cobertura aérea sería crucial. Porque no querríamos operar bajo la amenaza constante de ataques aéreos rusos. Y serían necesarias también defensas aéreas terrestres. Europa no tiene para cubrir la escalera de este frente", dice Freedman. La lista es larga: aviones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento; soporte logístico, y capacidades de guerra electrónica, entre otros, deberían formar parte del contingente en primera línea o en la retaguardia.
Pero si el objetivo de la presencia de tropas en Kiiv sólo fuera simbólico, con el establecimiento de soldados en el oeste de Ucrania, quizá en tareas de formación o para liberar tropas ucranianas para que se desplegaran en la línea del frente, o en la zona neutral designada, entonces . Lo que queda claro es que para un hipotético despliegue de tropas primero es necesario garantizar un acuerdo de paz. Y no se llegará fácilmente sin el visto bueno de Kiiv.