"Te felicito por tu regreso a la vida": el montaje de Ucrania sobre la muerte de un combatiente ruso contrario a Putin
Kiiv simuló la muerte del ultraderechista ruso Denis Kapustin por desenmascarar a varios agentes de Moscú infiltrados en Ucrania
BarcelonaDenis Kapustin es uno de los principales líderes de la extrema derecha rusa y es un opositor declarado contra el gobierno de Vladimir Putin. Fundador del ultranacionalista y conservador Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK), lucha en el frente de Ucrania con las tropas de Kiiv y, por tanto, contra las fuerzas del Kremlin. En los últimos días, Kapustin, también conocido como White Rex, ha resucitado. No se ha producido milagro alguno. Su muerte sólo ha sido real a ojos de Rusia, ya que ha formado parte de una operación fake de Kiiv para desenmascarar a varios agentes rusos infiltrados en Ucrania. Y la jugada le fue tan bien a Kiiv que incluso cobró una recompensa que Moscú ofrecía por el asesinato de Kapustin.
El 27 de diciembre, en un comunicado, el RDK le dio por muerto en el frente de Zaporíjia, en el este de Ucrania. Sin embargo, este jueves el ministerio de Defensa ucraniano informó de que todo ello había sido un montaje, y que Kapustin estaba bien vivo. En las redes sociales le dio la bienvenida de nuevo: "Te felicito por tu regreso a la vida", dijo el responsable de Inteligencia del ministerio de Defensa ucraniano, Kirilo Budánov, en una videoconferencia en la que Ucrania demostraba que el opositor ruso seguía vivo.
Rusia llevaba tiempo intentando matar a Kapustin desde la distancia. Para ello utilizaba un método habitual: contactar a personas que estuvieran dispuestas a hacerlo a cambio de una recompensa económica. Aquí es donde vino el engaño de Kiiv. Personas del entorno de la Unidad Especial Timur de Ucrania engañaron a los contactos del Kremlin haciéndoles creer que estaban contactando con ciudadanos prorrusos dispuestos a llevar a cabo estas tareas. En las conversaciones, Moscú ofreció 426.000 euros por el asesinato de Kapustin, a condición de que se hiciera público el anuncio de su muerte como prueba. Moscú creyó que Kapustin había sido aniquilado en Zaporíjia y ahora Kiiv asegura que ha cobrado la cantidad que Rusia había ofrecido. "Me alegra que el dinero destinado a su asesinato se haya utilizado para apoyar nuestra lucha", ha expresado Budánov. La operación, además, también ha servido para identificar a varios miembros de los servicios especiales rusos.
Sentenciado por nazismo
Pese a oponerse al régimen de Putin, la ideología ultraconservadora que profesa Kapustin le hace tener más cosas en común con el presidente ruso de lo que podría parecer en un primer momento. Ambos se oponen frontalmente a movimientos como el feminismo o el matrimonio homosexual. Kapustin también es abiertamente racista, y prueba de ello es que en el Cuerpo de Voluntarios Rusos del que es fundador sólo pueden combatir personas eslavas.
A raíz de una sentencia judicial en Alemania, Kapustin no puede entrar en la Unión Europea, ya que está acusado de promover grupos neonazis. Desde 2017 este opositor de Putin reside en Ucrania. Ahora, en su unidad de combate con la que ha llevado a cabo incursiones en las regiones de Bélgorod y Kursk, también incluye a exsoldados del Grupo Wagner y ex agentes de la FSB rusa, la sucesora de la antigua KGB de la URSS.