Los franceses, desesperados por una canícula histórica: hace más calor en París que en El Cairo o Bangkok
Con 41ºC en la capital, el país bate los récords de temperaturas diurnas y nocturnas
ParísLa imagen de largas colas delante de las grandes tiendas de electrodomésticos cada día a primera hora, antes de que abran, para poder comprar un climatizador o un ventilador, es la que explica mejor la desesperación de los franceses después de nueve días de una ola de calor histórica, intensa y larga, con temperaturas diurnas y nocturnas que han arrasado con todos los récords. Conseguir comprar un aparato de aire acondicionado se ha convertido en una misión imposible. Los stocks se han agotado.
72 de los 96 departamentos del Hexágono están en alerta roja, la máxima, este jueves. Con 30 ºC, Francia registró el miércoles la temperatura media más elevada de su historia desde que hay registros. Los récords anteriores se registraron en julio de 2019 y agosto de 2003, con 29,8 ºC. Francia vivió una canícula histórica en 2003, también muy larga, como la actual, que provocó la muerte de 15.000 personas. Este miércoles, París registró durante el día 41 ºC, y Burdeos y Nantes, 42 ºC. Las temperaturas nocturnas no bajan de los 25 ºC en muchas ciudades desde hace días. Hace más calor en la capital francesa que en ciudades como El Cairo (Egipto), Casablanca (Marruecos) o Bangkok (Tailandia). Para entender la excepcionalidad de estas temperaturas solo hay que echar un vistazo a los registros: en un mes de junio normal, la temperatura máxima en París se sitúa entre los 22 y los 26 ºC.
Por ahora no hay cifras oficiales de muertes asociadas al calor, pero el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, ha asegurado que las hay, sin dar más precisiones. En una entrevista a BFMTV, un médico de urgencias ha advertido que incluso han muerto personas por las elevadas temperaturas en los hospitales, porque hay centros hospitalarios sin climatización. Este jueves, además, se ha conocido que un niño de tres años murió el miércoles en el interior de un vehículo en la localidad de Saint-Germain, en la región de París. El infante se habría quedado encerrado en el interior del vehículo y los padres lo encontraron ya inconsciente por culpa de las altas temperaturas. Esta semana, también en Francia, dos niños más murieron en circunstancias similares.
Fuentes del ministerio de Sanidad han admitido que la mortalidad ha aumentado por la canícula, pero advierten que es demasiado pronto para ofrecer cifras. El único dato oficial es el de muertes por ahogamiento: en nueve días de canícula, casi 50 personas han muerto ahogadas.
Transporte público sin climatización
Francia no está acostumbrada ni preparada para las altas temperaturas porque habitualmente no hace demasiado calor. En buena parte del país, en verano hay bastantes días de lluvia y temperaturas suaves. Esto hace que el aire acondicionado no esté generalizado y que cuando hay una ola de calor que dura más de dos días, el país colapse. Un ejemplo es el servicio ferroviario, muy afectado desde el inicio de la canícula. No hay climatización ni en los trenes de cercanías ni en algunos de media distancia. En la región de París, su presidenta ha pedido a los ciudadanos que eviten coger los trenes de cercanías (RER) si no es estrictamente necesario. En el interior de los vagones, la temperatura puede superar los 40 ºC.
En otras líneas de media o larga distancia donde los trenes están climatizados, con el calor se producen sobrecargas eléctricas que dejan el aire acondicionado sin funcionar. Desde hace nueve días, la compañía ferroviaria francesa (SNCF) ha cancelado cientos de trenes y ha suprimido algunas líneas. En París, solo siete de las dieciséis líneas de metro están climatizadas. También hay autobuses sin aire acondicionado. La mayoría de bares, restaurantes, tiendas y administraciones públicas tampoco están climatizados. El Museo del Louvre solo lo está parcialmente, sobre todo en las salas donde se exponen pinturas.
Escuelas cerradas
Las escuelas tampoco están climatizadas. Teniendo en cuenta que en Francia el curso escolar no acaba hasta el 3 de julio, las altas temperaturas de esta ola de calor están suponiendo un auténtico problema para alumnos y maestros, con aulas que parecen hornos. Algunos centros escolares han optado por cerrar las puertas, y otros, por abrir solo por la mañana. Este jueves, 13.500 escuelas están cerradas o han acortado el horario.
Miles de alumnos se han tenido que quedar en casa, aunque la alternativa tampoco es mejor. En la capital, la mayoría de pisos son pequeños y tampoco están preparados para las altas temperaturas. Según un estudio del año pasado realizado con datos de anuncios de portales inmobiliarios, solo el 6% de los pisos en París están climatizados. El ayuntamiento de la capital ha decidido abrir los parques las 24 horas para que los ciudadanos puedan ir a pasar la noche.
Ante la falta de medidas tomadas por los ayuntamientos o el gobierno, las asociaciones de padres se han movilizado para evitar el cierre de escuelas: en algunos centros públicos de París, las familias han comprado cartulinas para poner en las ventanas y oscurecer las aulas —en las escuelas francesas no suele haber persianas—, y en otros se han movilizado para comprar climatizadores.