Indignación en Ucrania por la destitución del popular ministro de Defensa
La marcha de Fédorov, que será sustituido por el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, genera conmoción e incertidumbre sobre el liderazgo militar
Kramatorsk (Ucrania)La destitución del ministro de Defensa ucraniano, Mikhailo Fédorov, ha generado una ola de protestas e indignación en las calles. En ciudades como Kiev y Járkov, los manifestantes portaban pancartas con lemas contundentes: "Vergüenza", "No destruyáis lo que funciona" o "El poder pertenece al pueblo". Estas manifestaciones, que recuerdan a las de 2025, cuando el presidente Zelenski intentó poner en marcha una polémica ley que amenazaba la independencia de los organismos anticorrupción, demuestran la inestabilidad institucional que atraviesa el país y que comenzó esta semana con la reestructuración del gobierno y con la caída de la primera ministra, Yulia Sviridenko. Fédorov es un político popular y que tiene el aval de los avances militares de Ucrania de los últimos meses, que se sostienen, por ejemplo, en el esfuerzo de modernización tecnológica con el uso de drones.
Fédorov, de 35 años, asumió la cartera de Defensa el pasado enero tras dirigir el ministerio de Transformación Digital durante seis años. Su figura representaba savia nueva dentro de una envejecida cúpula militar. Se había apuntado algunos éxitos, como convencer a Elon Musk de desconectar los satélites Starlink del ejército ruso o la actual campaña de asedio a Crimea con drones de media distancia, que han creado una nueva esperanza de victoria entre la opinión pública. Pero el ministro, el más joven del gobierno, un hombre de negocios con perfil Silicon Valley, ha acabado topando con una estructura de poder en la que contaba con pocos aliados y tan solo la protección del presidente Zelenski. Su propuesta de una reforma profunda del ejército con auditorías, licitaciones públicas y digitalización fue bien recibida, pero suponía un cambio drástico de alguien sin credenciales ni autoridad entre el mundo militar.
Zelenski no puede permitirse que el ministerio de Defensa y el estado mayor se peleen mientras el país está en guerra. Según ha trascendido en el medio Ukrainska Pravda, Zelenski justificó su destitución a un grupo de diputados argumentando que ya no podía tolerar el constante conflicto entre el joven ministro de Defensa y el comandante en jefe, Oleksandr Sirski. "Viven en dos mundos diferentes. Fédorov quiere digitalizarlo todo y construir el sistema en torno a la tecnología. Los militares simplemente quieren ser escuchados. Piden que se adquiera un tipo de armamento, mientras que él se niega y, en cambio, financia otras áreas. Simplemente dejaron de escucharse".
El presidente ucraniano se ha visto atrapado entre dos visiones contrapuestas sobre cómo debe librarse la guerra, la de un joven experto en nuevas tecnologías y la de un general procedente de una escuela militar postsoviética. Una disputa que se intensificó aún más por el descontento de decenas de grupos influyentes dentro de la industria de defensa ucraniana, que han estado perdiendo acceso a contratos de producción de armamento. Al final, el presidente ha optado por preservar la estructura actual del mando militar.
El sustituto
Este terremoto, que afecta la cartera más delicada del gobierno, llega en un momento de cansancio generalizado por la guerra, en unos meses en los que Rusia ha asesinado a más civiles que nunca en el conflicto –unos trescientos solo en junio–, y en el marco de una reestructuración del gabinete de ministros. Serhii Koretskii, que ejercía como director ejecutivo de Naftogaz, la compañía estatal ucraniana de petróleo y gas, será el nuevo primer ministro.
En este contexto, Zelenski ha propuesto nombrar a Yevhenii Khmara, jefe en funciones del Servicio de Seguridad de Ucrania, como nuevo ministro de Defensa. Como ostenta un cargo militar y la legislación ucraniana exige que los ministros sean civiles, de momento será nombrado interino, y cuando lo desmovilicen del frente podrá ser ratificado por el Parlamento para ocupar el cargo de manera permanente. El presidente ha prometido que Fédorov continuará como colaborador cercano sin aclarar cuál será su nuevo rol.
El relevo se produce en un día en que el primer ministro británico, Keir Starmer –también de salida–, ha visitado el país. Los socios europeos de Ucrania siguen con interés los acontecimientos justo cuando empiezan a llegar los primeros millones de euros de los más de sesenta mil que la Unión aprobó en préstamo para la infraestructura defensiva ucraniana.
Reacciones
Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa y Espacio, ha calificado de inesperada la destitución del ministro, y ha recalcado que los acuerdos con la Unión Europea en materia de defensa deben mantenerse vigentes, ahora que apenas llega el primer préstamo de apoyo a Ucrania de un paquete de 60.000 millones de euros. "Colaborábamos muy estrechamente con Fédorov, se consiguieron muchos avances durante este período. Casi a diario veíamos ataques de largo alcance cerca de Moscú, San Petersburgo, Omsk, Crimea, etc.", afirmó.
La marcha de Fédorov ha producido también una oleada de renuncias clave dentro de la estructura de defensa del país: el coronel Pavlo Ielizarov ha dimitido de su cargo de subcomandante de la Fuerza Aérea de Ucrania y los asesores tecnológicos y militares Serhí Flash Beskrestnov y Serhí Sternenko también han dejado sus funciones. Ambos expertos, que colaboraban estrechamente con Fédorov en la modernización tecnológica y en el desarrollo y adquisición de drones para el campo de batalla, han lamentado que la destitución del ministro frenará las reformas iniciadas y los planes de mejora de la infraestructura de defensa.