Italia y Finlandia instan a suspender la libre circulación de personas con España
Francia refuerza los controles en la frontera y Albares convoca al embajador italiano en Madrid
BarcelonaLas propuestas de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, han vuelto a provocar una brecha en la Unión Europea. Su gobierno está estudiando excluir a España del acuerdo de Schengen, que permite la libre circulación de personas. Lo plantea como una de las "medidas extraordinarias" necesarias a raíz de la llegada de unos 49.000 migrantes provenientes de Marruecos a través de Ceuta. "La inmigración ilegal descontrolada representa una amenaza real para la seguridad de las fronteras europeas", escribió el jueves por la noche en sus redes sociales advirtiendo que su ejecutivo "no se quedará de brazos cruzados".
Después de reunirse con el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, la dirigente italiana daba a entender que el proceso ya está en marcha: "se están convocando los organismos pertinentes y, después de estas reuniones, estamos preparados para intervenir, incluso con medidas extraordinarias para proteger nuestras fronteras y garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, como la suspensión del espacio Schengen con España", escribió. El titular de exteriores, Antonio Tajani, iba aún más lejos y vinculaba directamente la avalancha de inmigrantes en la frontera con Marruecos al proceso de regularización de inmigrantes impulsado por la Moncloa. A su juicio, "es profundamente errónea y fomenta el tráfico de personas".
Las palabras del ejecutivo italiano han generado malestar en el gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha convocado al embajador italiano en Madrid, Giuseppe Buccino Grumaldi, para tocarle el crostón. "Este mensaje es impropio del ministro de Exteriores de un país socio y amigo del cual esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista", ha escrito Albares en X.
Con todo, el mensaje ha calado en Europa. Horas después, Finlandia también ha dado apoyo a la propuesta de Italia de excluir a España del espacio Schengen. Así lo ha confirmado su ministra de Interior, Mari Rantanen, después de la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos. "España ha fracasado completamente en la protección de la frontera exterior del espacio Schengen ante la migración irregular. Esto no puede continuar. Todos los países europeos deben dar apoyo a la propuesta de Meloni. Los países que no cumplen su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen", ha escrito en X.
Francia refuerza la frontera
Por su parte, el ministro francés de Interior, Laurent Nuñez, ha afirmado este viernes que el país reforzará los controles en la frontera con España. "Ante la situación observada en el enclave de Ceuta, desde ayer por la noche he dado instrucciones para reforzar sin demora los controles en la frontera española. Además, he activado la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo controles exhaustivos", ha escrito Nuñez en su cuenta de X. También ha asegurado que está en contacto con el gobierno español para la gestión de la crisis, y que tiene previsto volver a hablar hoy.
A su vez, los Países Bajos han instado a la Moncloa a hacer "lo que sea necesario" para proteger las fronteras de la Unión Europea; mientras que el ejecutivo alemán ha asegurado que apoya "la intención española de no dejar entrar a los migrantes ilegales en el continente europeo". "Marruecos debe implementar inmediatamente la ordenanza de retorno", ha asegurado el canciller Friedrich Merz.
Incluso la Unión Europea, que de puertas afuera continúa cerrando filas con España, ha endurecido el tono con Pedro Sánchez. En un mensaje en las redes sociales, la presidenta de la Comisión Europea ha hecho gala de mano dura y ha calificado de "inaceptables" las imágenes que llegan desde Ceuta. Ursula von der Leyen ha instado a la Moncloa a retornar a los inmigrantes con celeridad "tal como lo permiten nuestras normas". Cabe decir que este jueves Bruselas envió apoyo financiero, técnico y operativo a través de la agencia Frontex y envió un mensaje de "solidaridad" con España.