Italia impone controles fronterizos con España y anima a los aliados de la UE a hacer lo mismo
La medida de Meloni tiene buena recepción en algunas capitales y divide a la UE, mientras Sánchez pide "solidaridad y empatía"
BarcelonaEl gobierno italiano de Giorgia Meloni ha ordenado reintroducir los controles en las fronteras marítimas y aéreas con España a raíz de la llegada a Ceuta de miles de migrantes procedentes de Marruecos. Por orden del ministerio del Interior, además, Italia aumentará los controles terrestres en la frontera con Francia, según ha avanzado la agencia de noticias italiana ANSA. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha justificado la medida para "proteger la seguridad" de los ciudadanos y para defender las fronteras europeas. "Hay que trabajar juntos para evitar que flujos incontrolados de migrantes entren en el territorio de la UE", ha escrito en X, que ha vinculado la inmigración con el terrorismo. Pero el gobierno italiano ha matizado que los controles serán aleatorios y solo afectarán a ciudadanos que no pertenezcan a la UE.
La decisión llega después de que la propuesta de Meloni de excluir a España del acuerdo de Schengen –que permite la libre circulación de personas– haya tenido buena acogida en algunas capitales y haya dividido a la Unión Europea. La dirigente planteaba suspender a España del tratado de libre circulación como una de las "medidas extraordinarias" para combatir la inmigración ilegal en territorio comunitario. "La inmigración ilegal descontrolada representa una amenaza real para la seguridad de las fronteras europeas", escribió el jueves por la noche en sus redes sociales, y advirtió que su ejecutivo no se quedaría "de brazos cruzados". El titular de Exteriores fue un paso más allá y atribuyó la presión migratoria al proceso de regularización extraordinaria impulsado por la Moncloa. "Es profundamente errónea y fomenta el tráfico de personas", argumentó.
Las palabras del ejecutivo italiano generaron malestar en el gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha convocado al embajador italiano en Madrid, Giuseppe Buccino Grimaldi, para echarle la bronca. "Este mensaje es impropio del ministro de Exteriores de un país socio y amigo del cual esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista", ha escrito Albares en X.
Con todo, el mensaje ha calado en Europa, donde varios líderes se han sumado a la llamada de Meloni. Finlandia, gobernada por una coalición con la extrema derecha, ha sido la primera en darle apoyo y lo ha justificado argumentando que España ha "fracasado completamente en la protección de la frontera". "Esto no puede continuar. Todos los países europeos deben dar apoyo a la propuesta de Meloni. Los países que no cumplen su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen", ha escrito su ministra de Interior, Mari Rantanen, en X. Pero el primer ministro, Petteri Orpo, ha matizado la postura del ejecutivo y ha señalado que "España no está sola" en la UE.
Del mismo modo, Dinamarca y la República Checa han abogado por excluir a España del espacio de libre circulación. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que ya se había enzarzado con Sánchez por la regularización de migrantes, ha instado a la UE a estudiar "todas las posibilidades", entre ellas, "la suspensión de la cooperación [de España] con Schengen. El primer ministro Andrej Babis ha atribuido la situación de Ceuta a una "escandalosa" política migratoria del gobierno Sánchez.
"No es casualidad que los impulsores sean Finlandia o Italia, gobernados por coaliciones de extrema derecha –asegura a el ARA Rafel Grassa, profesor emérito de relaciones internacionales en la UAB–. Es un intento de la extrema derecha por saldar cuentas con Sánchez". Para el experto, se trata de una amenaza puramente retórica que les sirve para vincular la crisis de Ceuta a la regularización extraordinaria.
Francia refuerza la frontera
Por su parte, Francia ha optado por tomar medidas mientras mantiene una retórica más moderada. El presidente francés, Emmanuel Macron, ordenó el jueves por la noche al Ministerio del Interior reforzar los controles fronterizos con España para garantizar un seguimiento minucioso de la situación. La policía francesa admite haber desplegado drones, aviones y 170 agentes como medida "de anticipación" porque a estas alturas no hay ningún impacto migratorio en Europa. Además, París ha activado la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo controles exhaustivos, según ha explicado el ministro del Interior, Laurent Nuñez. A su vez, estados como los Países Bajos y Alemania se han mostrado más conciliadores con España, pero han recalcado que hay que hacer "lo que sea necesario" para proteger las fronteras de la Unión Europea.
Incluso Bruselas, que de puertas afuera continúa apoyando a España, ha endurecido el tono con Pedro Sánchez. En un mensaje en las redes sociales, la presidenta de la Comisión Europea ha hecho gala de mano dura y ha calificado de "inaceptables" las imágenes que llegan desde Ceuta. En un mensaje contundente, Ursula von der Leyen ha instado la Moncloa a retornar a los inmigrantes con celeridad "tal como lo permiten nuestras normas". Cabe decir que este jueves Bruselas envió apoyo financiero, técnico y operativo a través de la agencia Frontex y envió un mensaje de "solidaridad" con España.
El espacio Schengen es una zona de libre circulación de personas regulada por un tratado comunitario. Permite que los estados firmantes funcionen como un territorio único, y se traslada el control de las fronteras exteriores a los estados de la periferia. Legalmente no existe ningún mecanismo de expulsión que permita excluir de manera permanente un estado miembro, explica Grassa, que insiste en que "es una amenaza puramente retórica".
Ahora bien, los países sí que pueden reintroducir controles de pasaportes y de seguridad de manera unilateral con uno o todos los socios del bloque, tal como ha hecho Italia. Por otra parte, la normativa europea prevé un mecanismo de emergencia para aislar temporalmente un país si se considera que pone en riesgo la seguridad común. Bruselas utilizó esta amenaza durante la crisis de los refugiados de 2015 en Grecia. La ley permite que, si se detectan "deficiencias graves" en una frontera exterior, los estados puedan establecer controles hasta un máximo de dos años.
Las rutas migratorias
La ofensiva de Meloni llega en un momento clave para la política migratoria del continente. La UE ha aprobado este mes de junio la polémica reforma migratoria, que permite más detenciones fronterizas y acuerdos con países terceros. Si bien la primera ministra italiana ha conseguido imponer su agenda y erigirse en una voz incontestable en materia migratoria, la realidad es que Italia aún encabeza la lista de entradas irregulares de migrantes. Así lo ha recordado Sánchez en un mensaje en X, en el que ha apelado a la "solidaridad y la empatía".
Durante los primeros seis meses de 2026 y siempre según los datos de Frontex, se han detectado hasta 14.340 entradas irregulares en territorio italiano, lo que supone un 52% menos que el mismo periodo del año anterior. En la ruta de Canarias, las entradas han caído un 71%, y solo 3.175 migrantes han intentado entrar de manera irregular por esta vía. En cambio, en la ruta del Mediterráneo Occidental (que también desemboca en España) se han detectado 7.860 entradas, un 17% más que en 2025.