Le Pen no se da por vencida y llama a la movilización en la calle
La justicia resolverá el recurso de la líder de RN en verano de 2026, antes de las elecciones presidenciales

ParísAl día siguiente de la condena de cinco años de inhabilitación inmediata para Marine Le Pen por malversación de fondos públicos, la extrema derecha de Le Pen hizo un llamamiento a la movilización "pacífica". La formación ha convocado para este domingo un gran acto en la calle, en París, en formato de mitin, abierto a los ciudadanos. "Demostramos que la voluntad del pueblo es más fuerte con una movilización pacífica y popular", pedía Jordan Bardella, mano derecha de Le Pen y probable candidato a la presidencia si la líder sigue inhabilitada tras los recursos en la sentencia.
Reagrupament Nacional (RN) no busca incendiar las calles, sino que quiere ganar la batalla de la opinión pública. Para intentar demostrar que tiene apoyo social, el partido lanzó una petición "en apoyo a Marine Le Pen" que este martes por la tarde había logrado 300.000 firmas. La formación de extrema derecha asegura también que en las últimas 24 horas 10.000 personas se adhirieron al partido.
"Es un mitin contra la independencia de la justicia", ha advertido el ex primer ministro y ahora jefe de filas de los diputados macronistas en la Asamblea, Gabriel Attal. La presión que RN está haciendo contra la sentencia se percibe como un intento de presionar a la justicia, que ahora tendrá que resolver el primer recurso.
Revisar la ley
Los partidos políticos del país están divididos frente a la sentencia. Sorprendentemente, el primer ministro francés, François Bayrou, se mostró abierto a revisar la ley que permitió inhabilitar a la líder de extrema derecha. "En el derecho, cualquier decisión penal con graves consecuencias debe ser susceptible de recurso", afirmó Bayrou este martes en la Asamblea Nacional. El primer ministro aseguró que la ley presenta "interrogantes" y abrió la puerta a abrir una "reflexión".
La ley que ha inhabilitado a la líder de Reagrupament Nacional (RN) la aprobó la Asamblea Nacional en el 2016 y tenía como objetivo luchar contra la corrupción. La norma implica la inhabilitación directa para cargos públicos en caso de condena por malversación y su particularidad es que no se permite recurrir su inmediata aplicación. Puede presentarse un recurso contra la condena –que es lo que ha hecho Le Pen este martes– y, en este caso, la pena de prisión queda en vilo mientras la apelación se resuelve, pero la inhabilitación de la política no se suspende.
Es lo que hace que la líder de extrema derecha sólo tenga opción de presentarse a las elecciones presidenciales de 2027 si alguno de los dos recursos que puede presentar termina con su absolución o con una rebaja significativa de su inhabilitación. Por ahora está inhabilitada hasta el 2030. "Francia es el único país que lo hace así", lamentaba este martes Bayrou en un desayuno de diputados, según publican distintos medios franceses.
Acelerar el plazo del recurso
Ante las consecuencias políticas de la sentencia, el tribunal de apelación acelerará los plazos para resolver cuanto antes el recurso presentado este martes por Marine Le Pen. En un comunicado, el tribunal explica que "examinará el dossier en un plazo que permita hacer pública una decisión en verano de 2026". Ésta no será la sentencia firme, aún habrá margen para un último recurso. El plazo para conocer la decisión de lo que será la sentencia definitiva todavía no se conoce.
La líder de RN, visiblemente enfada, ha hablado este martes ante las cámaras de televisión para denunciar que la sentencia es una maniobra política para apartarla de la carrera presidencial y ha acusado "el sistema" de haber utilizado "la bomba nuclear" para evitar que pueda ser candidata a las elecciones del 2027.
La líder de extrema derecha no tira la toalla y promete luchar hasta el final para poder ser candidata presencial. En una entrevista en Le Parisien este martes, asegura que si fuera necesario irá al tribunal de Estrasburgo. "Voy a recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y al Consejo Constitucional. Voy a utilizar todas las vías de apelación posibles. No me voy a dar por vencida", ha advertido Marine Le Pen.
La estrategia de RN se centra en presentarse como víctima y acusar a la justicia de hacer política. Le Pen copia la estrategia que han seguido líderes populistas como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se ha pronunciado sobre la sentencia. "Me hace pensar en nuestro país", ha dicho Trump. Las críticas a los jueces no han gustado al gobierno francés ni a la judicatura, que han pedido respeto por la justicia. La inestabilidad política que lleva meses viviendo en Francia no queda ajena a todo ello.
Bayrou, pendiente de juicio
El acercamiento de Bayrou a revisar la ley que permite la inhabilitación de Le Pen ha abierto un debate en Francia sobre esa ley. Y también ha generado polémica. Durante su discurso ante la Asamblea, el primer ministro no ha dicho que él también podría ser condenado por el mismo delito que Le Pen. Bayrou fue absuelto del delito de malversación de fondos públicos del Parlamento Europeo, pero la Fiscalía recurrió y próximamente se celebrará otro juicio en el que puede ser condenado e inhabilitado.
Ni Le Pen ni Bayrou son los únicos. El líder de Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, está bajo investigación desde 2017 por parte de la Oficina Europea de Lucha Contra el Fraude (OLAF) que podría terminar en un proceso como el de Le Pen. La OLAF detectó "irregularidades" en la contratación de dos asistentes de Mélenchon –eurodiputado entre 2009 y 2017– en el Parlamento Europeo y lleva años investigando el caso, según publicó el diario Liberación.
El diputado Éric Ciotti, próximo a la extrema derecha, ha anunciado que presentará un proyecto de ley para anular la inhabilitación inmediata sin posibilidad de recorrerla. RN ya ha dicho que le apoyará. No queda claro, sin embargo, aunque haya una mayoría suficiente para aprobarla ni, en caso de que salga adelante, si servirá para derribar la inhabilitación de Le Pen.
Ante los ataques de la extrema derecha a los jueces que han condenado a la líder de RN, y pese a estar abierto a revisar la ley, Bayrou ha pedido respeto por la sentencia y por los jueces que la han firmado. "No existe ninguna posibilidad, especialmente para un responsable gubernamental, de criticar una decisión judicial". Bayrou también recordó que la ley fue aprobada por los diputados, y los jueces sólo aplicaron la ley. Según se ha sabido este martes, los magistrados que han condenado a Le Pen han recibido amenazas, algo que ha sido criticado por todo el arco parlamentario.