La muerte de un hombre durante una contención policial genera una ola de protestas en Italia
Un vídeo muestra al hombre esposado y con la cabeza sobre el asfalto y varios efectivos de los servicios sanitarios de emergencias que no intervinieron
RomaLa muerte de un hombre de origen marroquí mientras estaba esposado durante una detención policial ha abierto una batalla política en Italia. Los hechos ocurrieron este fin de semana en un barrio de las afueras de Bolonia, donde los agentes de policía se desplazaron alertados por los vecinos. Nada más llegar, Abderrahim Fakir, de 42 años y visiblemente nervioso, fue esposado e inmovilizado por dos agentes en la misma calle, con la cabeza sobre el asfalto, hasta que dejó de respirar.
En un vídeo difundido por los medios locales se oye al hombre pidiendo ayuda tras la detención. Muy cerca había varios sanitarios de los servicios de emergencias, que no intervinieron para salvar a la víctima.
La Fiscalía de Bolonia ha abierto una investigación por homicidio imprudente contra los dos policías y cuatro trabajadores sanitarios y ha asegurado que tendrá en cuenta todas las imágenes de las cámaras corporales de los agentes implicados. Sin embargo, la reciente ley de seguridad aprobada por el gobierno ultraconservador de Giorgia Meloni introduce por primera vez el llamado "escudo penal" para los miembros de los cuerpos de seguridad del Estado. Por este motivo, los agentes no serán investigados formalmente de manera inmediata, sino que serán inscritos en un registro específico hasta que se aclare la responsabilidad.
Los magistrados deberán determinar ahora si la conducta de los agentes y de los operadores sanitarios implicados se podría justificar por legítima defensa, por el cumplimiento de un deber o por un estado de necesidad.
En un comunicado, la policía ha asegurado que los agentes desplegados "solicitaron inmediatamente la asistencia de los servicios de emergencias médicas" y ha confirmado la "presencia" de los sanitarios durante "las operaciones de contención", después de las cuales "el individuo murió".
Ante personal sanitario
La presunta pasividad con la que los cuatro operadores sanitarios presenciaron la muerte del hombre también ha sido objeto de críticas, y los magistrados encargados de la investigación deberán evaluar ahora su responsabilidad. La Cruz Roja ha defendido que "es impensable que pudieran intervenir cuando había una persona que en ese momento estaba en manos de las fuerzas de seguridad". "Intervinimos cuando nos lo permitieron", ha añadido la organización en un comunicado.
Para la familia de la víctima, sin embargo, se trató de un homicidio a sangre fría. "Solo queremos justicia. Mataron a mi hermano sin piedad", ha denunciado la hermana del fallecido, Katia Fakir, durante una manifestación por las calles de Bolonia este lunes. Cientos de ciudadanos participaron para reclamar que se aclaren las causas de la muerte del hombre.
Las protestas derivaron en violencia cuando un grupo se separó de la manifestación principal y causó destrozos en la ciudad. Al menos 64 policías resultaron heridos. El alcalde de Bolonia, Matteo Lepore, del Partido Democrático e impulsor de la manifestación, ha defendido "las protestas pacíficas y espontáneas" y ha pedido a los ciudadanos "mantenerse humanos".
"Creo que corresponde a las instituciones apoyar a las víctimas. Las autoridades competentes aclararán qué pasó el domingo y determinarán los responsables, pero ahora la familia Fakir está representada, y hay una Bolonia democrática que no está dispuesta a dar cabida a la violencia ni a la instrumentalización", escribió el alcalde en una carta dirigida a la ciudadanía después de los hechos de la noche anterior.
"Yo siempre estoy del lado de la policía", ha defendido, por el contrario, el líder de la ultraderechista Liga y vicepresidente del gobierno, Matteo Salvini, añadiendo más leña al fuego. En las últimas horas, la primera ministra Giorgia Meloni también ha apoyado a los agentes: ha pedido que se aclaren las causas de la muerte del hombre marroquí y, al mismo tiempo, ha denunciado la violencia registrada la noche anterior en Bolonia. "Los ataques contra la policía son inaceptables", ha remachado.