Sin Orbán, ¿Eslovaquia se convertirá en la nueva piedra en el zapato de la UE?
Robert Fico será el único mandatario europeo que irá a Rusia durante el Día de la Victoria
BarcelonaEste sábado, el mismo día que en muchas ciudades europeas se celebrará el Día de Europa, habrá un primer ministro comunitario que no estará ni en Bruselas ni en la capital de su país. En lugar de conmemorar la histórica Declaración Schumann, que sentó las bases de la Unión Europea, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, estará en Moscú para rememorar la victoria del ejército soviético frente a la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Será el único mandatario de la UE que viajará a Rusia durante la gran efeméride anual de exhibición bélica de Vladímir Putin.
El alivio en Bruselas cuando se confirmó la derrota de Viktor Orbán en las elecciones húngaras el macropréstamo de 90.000 millones de euros a KievDurante la discusión sobre el macropréstamo de 90.000 millones de euros a Kiev, Fico se alineó con Orbán y se negó a aprobarlo para forzar a la UE y a Ucrania a reparar el oleoducto Druzhba, que conecta Rusia con Hungría. Hace dos semanas, el líder eslovaco cedió después de que también lo hiciera Orbán –ya como primer ministro en funciones– y la UE pudo aprobar el paquete económico, aunque tanto Hungría, como Eslovaquia y Chequia pusieron como condición quedar fuera de cualquier aportación económica.
Fico comparte con Orbán la retórica populista, nacionalista y prorusa. También los desafíos a los mecanismos de control de la Unión Europea. Y la persecución de la sociedad civil y los recortes del estado de derecho. Desde que volvió al poder en 2023 para un cuarto mandato, el gobierno de Fico ha tomado medidas para desmantelar las instituciones anticorrupción y ha aumentado la presión sobre las ONG. La semana pasada, el Parlamento Europeo pidió a la Comisión Europea que congele fondos comunitarios para Eslovaquia, como hizo con Hungría en 2022. Según afirmaba la Eurocámara, los cambios legales impulsados por el gobierno eslovaco "provocan alarma por sus posibles consecuencias negativas para la libertad de los medios de comunicación y la sociedad civil, y para la capacidad del país para luchar contra la corrupción y el posible mal uso de los fondos de la UE".
Con todo, varios expertos coinciden en afirmar que difícilmente tomará el rol que hasta ahora tenía Orbán en Bruselas. "Eslovaquia es más pequeña, menos importante, y Fico nunca ha tenido ninguna ambición de influir en las políticas exteriores e internas de otros países como hizo Orbán", dice a el ARA Michal Vasecka, profesor del Bratislava Policy Institute. Añade que el primer ministro "está muerto de miedo de que la Comisión Europea pueda congelar los fondos comunitarios, lo que sería destructivo para él internamente". El experto cree que Fico continuará criticando sistemáticamente la UE por las políticas verdes, por ejemplo, pero se muestra convencido de que no tendrá una estrategia de bloqueo constante.
"Un nuevo telón de acero"
Eslovaquia, como Hungría, continúa siendo muy dependiente del petróleo ruso. En mayo del año pasado, Fico criticó la propuesta de la UE de detener las importaciones de energía procedentes de Rusia y consideró que esta medida equivale a levantar "un nuevo telón de acero" con graves consecuencias económicas para todo el bloque. Y dijo que la ausencia de vuelos directos a Rusia es una prueba de esta barrera emergente. "Cuando volé a Moscú en diciembre, tuve que pasar por Turquía y volví vía Košice. Esto es el telón de acero en acción", dijo.
Desde que es primer ministro, Fico ha ido cada año a la celebración del Día de la Victoria en Moscú. Las tres repúblicas bálticas ya han dejado claro que no permitirán que el avión del primer ministro eslovaco cruce su espacio aéreo para llegar a Moscú, mientras que Polonia lo está estudiando. "Los estados miembros de la Unión Europea no permiten que el primer ministro de otro estado miembro de la Unión Europea vuele a estos territorios", criticó Fico, que añadió: "Seguro que encontraré otra ruta, como hice el año pasado cuando Estonia nos torpedeó".
Fico irá a Rusia pocos días después de haberse reunido con Volodímir Zelenski durante la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván. "Somos vecinos, debemos cuidar las buenas relaciones", dijo el líder eslovaco en un intento de limar las asperezas con Ucrania, y añadió que acordaron celebrar una reunión a finales de junio, en Bratislava o Kiev.
El politólogo eslovaco Juraj Marusiak considera que Fico "intenta de alguna manera distanciarse de su propio pasado". Cita este encuentro con el presidente ucraniano y que ha pedido también reunirse con líderes europeos como el canciller alemán. También apunta que probablemente será "más prudente" porque el año que viene habrá elecciones en Eslovaquia "y no quiere quedarse totalmente aislado". En este sentido, indica que el ganador de las elecciones en Bulgaria, el también prorruso Rumen Radev, "no es un socio tan atractivo" como lo era Orbán.
Esta semana, Fico ha matizado que el 9 de mayo estará en Moscú pero que limitará su visita a un acto conmemorativo y a un encuentro con Putin, y que no asistirá al desfile militar, como había informado el Kremlin. "Sin embargo, es evidente que este viaje es una manifestación simbólica de cómo Fico ve las relaciones con Rusia", subraya Marusiak. Curiosamente –y probablemente también como un gesto simbólico, en este sentido como un guiño a Bruselas–, el sustituto de Orbán al frente de Hungría, Péter Magyar, tomará posesión ese mismo día, el 9 de mayo.