Rusia y Ucrania acuerdan no atacar las infraestructuras energéticas, según Trump

Zelenski duda que Putin se avenga a detener los bombardeos contra objetivos civiles

Coches hacen cola para repostar en una gasolinera de Lukoil por la escasez de combustible por los ataques ucranianos contra refinerías de petróleo en las regiones rusas.
14/09/2026 - 19:29 h.
3 min

MoscúDonald Trump toma las riendas de la mediación entre Rusia y Ucrania. El presidente de los Estados Unidos ha sorprendido anunciando que ambos países han acordado detener los ataques mutuos contra “objetivos energéticos”. En una publicación en Truth Social, afirma que se trata de una medida destinada a frenar la subida de los precios mundiales del diésel que, según él, está provocada por el conflicto del este de Europa, y no por el de Oriente Medio. Aun así, no ha dado más detalles y Volodímir Zelenski “no está convencido” de que Vladímir Putin esté dispuesto a cumplir con esta tregua. Mientras tanto, el Kremlin evita hacer ningún comentario al respecto.

El presidente ucraniano no habla de una moratoria de bombardeos sobre las instalaciones energéticas, sino de acabar con “la destrucción de infraestructuras críticas”. Dice que ha propuesto a sus socios, en referencia a los estadounidenses, “asegurar” un acuerdo con Moscú para hacerlo posible. “Si nuestros socios están dispuestos a garantizar que Rusia se abstiene de manera genuina de atacar nuestro sistema eléctrico, las infraestructuras críticas y rutas de abastecimiento de alimentos, entonces, está claro, estamos dispuestos a garantizar una pausa correspondiente a nuestros ataques”, ha escrito en X.

Al mismo tiempo, Zelenski pide que este “alivio de la presión sobre la gasolina y el diésel” no se convierta en una medida temporal de la cual la parte rusa se desentienda después de las elecciones legislativas del próximo fin de semana. “Se debe poner fin a la guerra, y un paso en la desescalada en lo que se refiere a las infraestructuras críticas podría ser el primer paso hacia la paz”, señala.

El movimiento de Kiev se interpreta como una reacción a la petición de Trump, el domingo, de que Ucrania dejara de atacar las refinerías rusas. “Hay muchos otros objetivos; que no ataque el diésel, está haciendo daño al mundo”, dijo. Algunos observadores militares ucranianos tampoco se fían del anuncio del líder de la Casa Blanca y lo leen en clave electoral. Es decir, creen que el presidente de los Estados Unidos intenta culpar a Zelenski de la crisis mundial de los carburantes a ojos de los votantes estadounidenses, e intenta minimizar el impacto que ha tenido su ataque a Irán.

El Kremlin mantiene el silencio

En las últimas horas, el ejército ucraniano no ha golpeado instalaciones petroleras rusas, pero la campaña contra puertos de exportación, depósitos y plantas de refinamiento ha provocado escasez de gasolina en muchas regiones del país en las últimas semanas, incluidas las ciudades de Moscú y San Petersburgo. Este lunes al mediodía, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha celebrado que Trump hubiera exigido a Zelenski detener los ataques contra la infraestructura económica rusa. “Toda llamada al régimen de Kiev será bienvenida”, ha declarado. Ahora bien, cuando los periodistas le han preguntado si Rusia correspondería con la misma moneda, se ha negado a responder.

El ejército ruso ha basado una parte muy importante de su estrategia militar en castigar el sistema energético ucraniano. Con la llegada del invierno, los avances en el frente se ralentizan aún más y Putin intenta explotar su superioridad balística para infligir el máximo daño posible a las instalaciones eléctricas de Kiev y de las otras grandes ciudades de Ucrania. De esta manera, pretende poner a prueba la resistencia de la población civil, que en invierno sufre temperaturas de hasta 20 grados bajo cero sin calefacción, y forzar a Zelenski a negociar una salida diplomática al conflicto favorable a los términos rusos.

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