¿Qué sabemos del acuerdo entre los Estados Unidos y el Irán y cuáles son los grandes interrogantes?
Washington no ha hecho público el texto que da 60 días para continuar negociando las cuestiones más espinosas
BarcelonaTrump ha celebrado su 80º aniversario con un espectáculo dantesco de combates de lucha libre casi sin reglas, toda una metáfora del mundo que él quiere. Y también con un regalo envenenado que le ha hecho Teherán: el anuncio de un alto el fuego que, si no descarrila antes de que se firme el viernes en Ginebra, pondrá fin a más de 100 días de guerra contra Irán. El presidente estadounidense necesitaba pactar como fuera con un régimen que había prometido aniquilar y que ha resistido el embate.
Teherán ha sobrevivido y ha demostrado al mundo que dispone de un arma de disrupción económica masiva: el control del estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del tráfico mundial de gas y petróleo. A falta de saber los detalles del acuerdo y si se concreta, se intuye que Irán alarga la lista de los fracasos de las guerras de Estados Unidos en la región, después de Irak y Afganistán. Pese a las afirmaciones de victoria total de Trump, el texto del acuerdo no se ha hecho público y cada parte ha filtrado los puntos que le interesan. En todo caso no se trata de un acuerdo global, sino de una ampliación del alto el fuego de 60 días para dar tiempo para negociar los temas más espinosos. Repasamos lo que sabemos hasta ahora, cuando hay más preguntas que respuestas sobre la mesa.
¿Se reabrirá el estrecho de Ormuz y cómo?
Trump ha asegurado que Irán ha aceptado la apertura sin peajes del estrecho de Ormuz ("¡Barcos del mundo, encended los motores. Que fluya el petróleo!", escribió a última hora del domingo), pero después ha matizado que la apertura se limitaría a la "retirada de minas". El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, que actúa como mediador, no ha hecho ninguna mención al estrecho en su anuncio y la agencia estatal iraní Mehr ha dicho que el documento de 12 puntos que se está terminando de negociar prevé el restablecimiento del paso de barcos de acuerdo con las "disposiciones iraníes".
Estados Unidos ha insistido en que cualquier sistema de peajes sobre el transporte marítimo –como el que Irán ha aplicado de facto– sería inaceptable. Los países europeos y el Reino Unido han celebrado este lunes el inicio de entendimiento, pero se han apresurado a subrayar que la reapertura del estrecho debe ser incondicional y con libertad de navegación sin restricciones. A pesar de la incertidumbre, los mercados han reaccionado con subidas y el precio del petróleo ha caído. A pesar de este optimismo, el restablecimiento de la producción de combustibles fósiles en los países del Golfo no será inmediato: reabrir instalaciones de petróleo y gas es un proceso complejo, y parte de la infraestructura de la región ha quedado muy dañada por ataques con drones. Por otra parte, las compañías navieras y las aseguradoras todavía no consideran seguro el paso del estrecho y piden garantías de que sus barcos no serán atacados.
¿Israel dejará de bombardear el Líbano?
Hace semanas que Teherán dijo que no aceptaría ningún acuerdo que no incluyera el fin de los ataques contra Hezbolá, su proxy libanés. Desde principios de marzo los ataques israelíes han dejado más de 3.000 muertos y más de un millón de desplazados. Israel ocupa actualmente una quinta parte del territorio del sur del Líbano y su ministro de Defensa, Israel Katz, ha dejado claro que sus tropas no se retirarán. Teherán ha insistido en que se ha aceptado una tregua "en todos los frentes, incluido el Líbano", y Trump ha condenado los últimos ataques israelíes contra Beirut, el domingo, que se han leído como un intento desesperado de hacer descarrilar el acuerdo.
La semana pasada estuvo marcada por las diatribas públicas de Trump contra Netanyahu. Los responsables israelíes de gobierno y oposición han rechazado frontalmente el acuerdo e invocan su soberanía. En todo caso, Israel no está presente en las negociaciones y Netanyahu, que debe celebrar elecciones antes de finales de octubre, tiene motivos domésticos para continuar atizando la guerra en Irán y en el Líbano. Si decide atacar los feudos de Hezbolá en Beirut, puede hacer descarrilar el pacto.
¿Qué pasa con el programa nuclear iraní?
Tanto Washington como Teherán coinciden en que este punto, la justificación de Trump para atacar a Irán el 28 de febrero, ha quedado sin resolver. Trump ha repetido que "Irán nunca tendrá armas nucleares", pero Pakistán asegura que este es uno de los puntos que se tratarán en los próximos 60 días. El mismo Trump ha dicho al New York Times que si Teherán no cede en este punto, podría sufrir un nuevo ataque del ejército de EE. UU.
Las otras grandes potencias de lo que se conoce como el grupo E4 (el Reino Unido, Francia, Alemania e Italia) se han mostrado dispuestas a levantar las sanciones contra Teherán si da "pasos claros y verificables sobre su programa nuclear". Pero Teherán ha mantenido siempre que su programa nuclear tiene finalidades estrictamente civiles, no se ha comprometido a entregar su uranio enriquecido y ya había aceptado en 2015 un acuerdo para ponerlo bajo supervisión internacional que Trump rompió unilateralmente. Los 440 kilos de material con una pureza del 60% –cercana al grado militar, que es del 90%– que se cree que Irán tiene escondidos en instalaciones subterráneas serán probablemente uno de los temas de negociación en las conversaciones futuras.
En cuanto al programa de misiles balísticos, que Trump ha dado por "totalmente destruido" en más de una ocasión, también se habría retirado de los puntos del acuerdo a la espera de la futura negociación.
¿Se levantarán las sanciones contra Irán?
Se espera que el alivio de las sanciones también sea materia de la siguiente fase de las negociaciones. Según Mehr, el borrador de acuerdo incluye una suspensión de las restricciones sobre las ventas de petróleo iraní, pero no hay mención alguna de las sanciones financieras que afectan a la banca iraní.
Otro aspecto controvertido del acuerdo ha sido la liberación de activos iraníes congelados, que Irán dice que necesita para pagar la reconstrucción tras los bombardeos estadounidenses e israelíes por todo el país. Según Mehr, el borrador de acuerdo incluye la liberación de 24.000 millones de dólares en activos congelados, la mitad de los cuales se deben activar antes de comenzar las conversaciones.
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, dijo el viernes que los fondos congelados no serían liberados automáticamente una vez se firmase un acuerdo, y añadió que los beneficios económicos estarían vinculados a que Irán cumpliese sus compromisos. Un desatascador pueden ser los Emiratos Árabes Unidos, que según Reuters se plantean desbloquear miles de millones de dólares vinculados a Irán y que podrían ser fondos iraníes congelados en bancos emiratíes. Sería una solución que permitiera salvar la cara a las dos partes: Irán podría decir que ha obtenido una compensación por los daños sufridos y Washington que no ha pagado nada.