Netanyahu se disculpa por la fotografía de un soldado israelí destrozando un crucifijo
Los hechos se han producido en Debel, una localidad del sur del Líbano ocupada por Israel desde hace semanas
BarcelonaLa polémica ha sido tan fuerte que Benjamin Netanyahu se ha visto obligado a disculparse públicamente. Todo comenzó el fin de semana, cuando una fotografía en la que se ve a un soldado israelí en el sur del Líbano golpeando con un martillo la cabeza de un crucifijo, tumbado boca abajo después de ser descolgado de la cruz, causó una gran polémica en las redes sociales. En un gesto poco habitual, este lunes el primer ministro de Israel ha condenado los hechos "con todas sus fuerzas" y ha anunciado una investigación del incidente, además de una "dura acción disciplinaria" contra el soldado.
"Expresamos rechazo por el incidente y por cualquier daño que haya causado a los creyentes del Líbano y de todo el mundo", ha escrito Netanyahu en X. Según ha podido verificar la agencia Reuters, la fotografía se tomó en Debel, una localidad del sur del Líbano ocupada por Israel. El párroco del municipio ha detallado que la estatua se encontraba en un jardín de una familia de las afueras de la ciudad. A pesar de que la fotografía se ha hecho viral en las últimas horas, no queda claro cuándo se produjeron los hechos, ya que el ejército israelí hace semanas que ocupa la zona.
A raíz de la avalancha de críticas, también ha tenido que pedir disculpas por el ataque el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, que lo ha calificado de "grave y vergonzoso" y ha felicitado al ejército israelí por condenar el incidente y "llevar a cabo una investigación sobre el caso". "Estoy convencido de que se tomarán las medidas estrictas necesarias contra quien haya cometido este acto lamentable", ha asegurado Saar.
Los ataques contra símbolos religiosos
Los ataques israelíes contra símbolos religiosos no judíos, sin embargo, no son nada nuevo. En Cisjordania se constatan los más explícitos, perpetrados por colonos israelíes contra mezquitas y lugares sagrados, a menudo musulmanes, pero a veces también cristianos. También se han registrado ataques de la policía y de soldados del ejército contra símbolos religiosos y intimidaciones a personas por su religión.
La última gran polémica de Israel con el cristianismo tuvo lugar esta Semana Santa. Entonces, la policía israelí obligó al Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, máximo representante de la Iglesia católica en Tierra Santa, a dar media vuelta cuando se dirigía a la basílica del Santo Sepulcro para celebrar allí la misa del Domingo de Ramos. En medio de las restricciones impuestas por el ejecutivo israelí por la guerra contra Irán, que limitaban el número de personas que se podían reunir y mantenían cerrados diversos lugares de culto, Pizzaballa calificó la situación de "manifiestamente irracional y muy desproporcionada". La Iglesia, por su parte, aseguró que la misa en el Santo Sepulcro cumplía con todas las restricciones.