Internacional 11/05/2022

Rusia se está preparando para una guerra larga y cada vez "más imprevisible", alertan los EE.UU.

La ONU augura que la cifra de civiles muertos es "significativamente más alta" que la oficial de 3.381

ARA
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Un voluntario ante los cuerpos de soldados rusos encontrados al pueblo de Vilkhivka, en la región de Khàrkiv, después de que fuera recuperado por las fuerzas ucranianas el 9 de mayo.

BarcelonaLas ambiciones de Moscú en Ucrania no se limitan a tomar el control del este del país, sino que Rusia se está preparando para una guerra larga, que puede volverse cada vez "más imprevisible", según ha alertado este martes la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Avril Haines. "En los próximos meses es posible que vayamos hacia una trayectoria más imprevisible y una potencial escalada", ha avisado Haines en una comparecencia en el Congreso. Ha argumentado que el presidente ruso, Vladímir Putin, probablemente contaba con que la determinación de Occidente contra Rusia se debilitaría con el tiempo, a la vez que ve "una discordancia entre sus ambiciones y las actuales capacidades militares convencionales de Rusia".

"Como mínimo, creemos que esta dicotomía marcará el comienzo de un periodo de toma de decisiones más ad hoc en Rusia, tanto en cuanto a los ajustes internos necesarios para mantener este empujón, como en cuanto al conflicto militar con Ucrania y Occidente", ha dicho Haines. En este sentido, ha apuntado que la tendencia actual aumenta la probabilidad de que Putin recurra a "medios más drásticos", como por ejemplo la imposición de la ley marcial, la reorientación de la producción industrial o acciones militares "potencialmente más ambiciosas para liberar los recursos necesarios para lograr sus objetivos a medida que el conflicto se alargue o si percibe que Rusia está perdiendo en Ucrania".

Con todo, Haines ha dicho que los diferentes servicios de inteligencia no creen que Putin recurra al uso de armas nucleares, salvo que crea que hay una amenaza existencial para Rusia. Ha augurado que el escenario más probable de la escalada en las semanas que vienen sea el aumento de los intentos rusos de intimidar Occidente para parar la asistencia militar en Ucrania y las represalias por las sanciones económicas.

El mismo día, el jefe de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU., Scott Berrier, ha afirmado en el Senado que la guerra en Ucrania se encuentra en un punto muerto: "Los rusos no ganan y los ucranianos tampoco, estamos en una situación un poco de estancamiento".

En las últimas horas, las dos partes han querido remarcar pequeños éxitos en el campo de batalla. El ejército ucraniano ha asegurado que sus tropas han recuperado posiciones al norte y nordeste de Járkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania. Por su parte, las tropas prorrusas de la autoproclamada república independiente de Lugansk han afirmado que han llegado a la frontera administrativa de esta región y que, por lo tanto, ya la controlan íntegramente.

Destrucción en Izium

Las autoridades ucranianas han denunciado este martes que han recuperado 44 cuerpos de civiles entre los escombros de un edificio de cinco plantas que fue bombardeado por las tropas rusas a principios de marzo en Izium, en la región de Járkov. Oleg Sinegubov, jefe de la administración militar regional, lo ha calificado de "otro crimen de guerra del ejército ruso contra población civil". Entre el 7 y el 10 de marzo, el ejército ruso "bombardeó sistemáticamente la ciudad de Izium", ha comunicado la Fiscalía de Ucrania. "Como consecuencia del bombardeo, se destruyeron infraestructuras públicas y edificios residenciales. De momento, los cuerpos de las víctimas han sido retirados de los escombros y se ha identificado a 14 de ellas", ha añadido.

Hasta ahora, las Naciones Unidas han verificado 3.381 muertes civiles en Ucrania. Pero este martes, la jefa de la misión de seguimiento de derechos humanos en el país, Matilda Bogner, ha alertado de que la cifra es "significativamente más alta". "Hemos estado trabajando con números estimados, pero todo lo que puedo decir de momento es que hay miles de muertos más de los que hemos dado hasta ahora", ha dicho en una rueda de prensa. "El gran agujero negro es Mariupol", ha añadido.

En esta ciudad asediada del sudeste, los defensores del regimiento de Azov siguen resistiendo en la planta metalúrgica de Azovstal, donde continúan los combates. Además, las autoridades locales han asegurado que todavía quedan 100 civiles, a pesar de que informes anteriores de oficiales rusos y ucranianos habían indicado que todos los civiles habían sido evacuados la semana pasada.

8 millones de desplazados

La guerra ha provocado hasta ahora que más de 8 millones de ucranianos se hayan visto forzados a desplazarse a otros lugares del país para buscar refugio, según ha informado la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), una cifra que supone un crecimiento del 24% en comparación con las publicadas a mediados de marzo.

Por otro lado, 2,7 millones de personas han vuelto a su casa, casi todas procedentes otras áreas dentro de la misma región donde vivían u otras regiones de Ucrania, un dato que evidencia que la mayoría de ucranianos que han marchado a otros países (casi seis millones) no han vuelto.

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