"Un invasor con diabetes" en 'El Español'
BarcelonaSi el otro día tuvimos que felicitar a la periodista María Peral y El Español por su exclusiva sobre el informe policial que apuntaba a Marruecos por la crisis de Ceuta, este viernes otra periodista, Laura Garófano, ha perpetrado un titular penoso. Este: "La muerte de un invasor con diabetes y la huida de otro con varicela, últimos síntomas de la crisis sanitaria de Ceuta". En primer lugar, está el uso del apelativo "invasor" para referirse a los migrantes que entraron en Ceuta. El medio se puede escudar diciendo que el diccionario de la RAE tiene una acepción de invadir –"irrumpir, entrar por la fuerza"– que se podría adecuar al caso, pero es evidente que el uso de la palabra no es neutro, busca deshumanizar a los migrantes, quitarles cualquier dignidad individual y presentarlos colectivamente como una amenaza. Por eso en el ARA nunca usaríamos esta palabra.
Porque lo que todo el mundo entiende por invasor no es solo alguien que entra por la fuerza o de forma irregular en un lugar, sino alguien que pretende ocupar aquel territorio. Es decir, invasores de verdad son los soldados rusos que han ocupado partes de Ucrania, no los pobres que se han jugado la vida en el mar (recordemos que hubo 140 muertos) para entrar en Europa. Después resulta que uno de estos supuestos invasores, de solo 17 años, por cierto, tenía diabetes y murió. Entonces la más mínima sensibilidad humana y periodística marca que la noticia debería ser la muerte de un menor, y el hecho de que no ha habido los medios en Ceuta para atenderlo adecuadamente. Pero del titular lo que se desprende es que esta muerte es solo un "síntoma" de algo mucho más importante, una posible crisis sanitaria en Ceuta que, entonces sí, afectaría a los "nacionales". O sea que no solo son invasores, sino un peligro sanitario, como una plaga de ratas cualquiera. Y con las plagas, y más si son invasoras, ya se sabe que solo hay una solución.