La plataforma Movistar+ ha estrenado una serie magnífica de la BBC. Vendría a ser una versión más adulta y madura de lo que pretendía Merlí. Waiting for the Out (La vida en la sombra) está basada en las memorias de Andy West. El protagonista es Dan Stewer, un joven profesor de filosofía que deja la universidad para dar clases en la cárcel. La decisión, que resulta incomprensible para su hermano, conecta con alguna de sus miedos más íntimos. Hijo de un maltratador y delincuente, es de los pocos hombres de la familia que no ha acabado entre rejas. Su padre, su tío y su hermano pasaron un tiempo encarcelados. Dan es el único que parece haber escapado de una herencia maldita. Y a pesar de todo, toma la determinación de entrar en la cárcel de otra manera. En La vida en la sombra el drama carcelario sucede en un segundo plano. El protagonista es, aparentemente, libre. Pero a medida que avancen los capítulos pondremos en duda esta premisa. Dan conversará con los reclusos sobre Descartes o Locke y les planteará preguntas existenciales con la voluntad de estimular su pensamiento y reflexionar sobre sus circunstancias. Y a través de sus intervenciones, intentará comprender quién era su padre y por qué se comportaba como lo hacía. Se enfrentará a los miedos, los traumas, los recuerdos de infancia y los conflictos del pasado no verbalizados que le hacen víctima de otro tipo de condena, de donde no sabe salir. En este sentido, la serie forma parte del corpus abundante de ficciones donde los protagonistas arrastran heridas por culpa de los padres.Los personajes no están nada estereotipados y los diálogos con los reclusos son espléndidos. No se trata de una Wikipedia elemental de filosofía de un sabio ilustrando a unos analfabetos. Las reflexiones más teóricas se solapan con las miserias más lógicas de una prisión: el sentido de la justicia, la conciencia, la culpa, la posibilidad de cambiar o de devenir mejor persona. "¿Qué es lo que os hace ser vosotros?", "¿Vuestro yo de hace diez años es el mismo que quien sois ahora?" son las primeras cuestiones que comparte con sus alumnos y que el espectador también se puede plantear.La vida en la sombra consta solo de seis capítulos y, a pesar de ello, ves evolucionar a los personajes de una manera muy natural. De fondo, se reflexiona sobre la masculinidad, sobre cómo la familia puede determinar nuestro destino o las posibilidades que tenemos de romper con las inercias que hemos heredado de los padres. Es una serie que, una vez llegas al final, puedes volver a empezar, porque permite leer los detalles más sutiles que nos habían pasado por alto.No os la perdáis, porque es de las mejores opciones de este verano, a pesar de no ser, precisamente, una historia muy alegre ni luminosa. De vez en cuando, sin embargo, te regala una ligera sonrisa. La serie nos plantea una reflexión sobre la libertad, que va más allá del hecho de estar o no entre rejas y que nos pregunta qué circunstancias vitales nos encarcelan y nos limitan, incluso sin darnos cuenta.