Crítica de serie

¿Un 'Fargo' en la canadiense con sabor a jarabe de arce?

'The Sticky' se inspira en un sonado atraco para servir una serie de humor negro ambientada en el Quebec profundo

La actriz Margo Martindale en la serie 'The Sticky'.
06/02/2025
3 min
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'The Sticky'

  • Brian Donovan y Ed Herro para Amazon Prime Video
  • En emisión a Prime Video

El mayor robo cometido en Canadá tuvo por objeto el jarabe de arce. Entre 2011 y 2012, una banda de ladronzuelos hurtó hasta 3.000 toneladas de este dulce aditivo de un almacén de la Asociación Nacional de Productores, una cantidad valorada en más de 18 millones de dólares canadienses. En un país con bajo índice de criminalidad, sobre todo en comparación con su vecino del sur, este asalto ha pasado al imaginario popular como una representación también de una idiosincrasia propia. Y esa es la idea que quiere recoger The Sticky, la serie que se inspira en este atraco para ofrecernos una comedia de bordes negros con cierto regusto quebequés.

Sólo un regusto. Perquè, malgrat que la sèrie compta amb un gruix important de col·laboradors canadencs i està rodada al Quebec, ens trobem davant d'una coproducció estatunidenca de Prime Video i Blumhouse Television (la divisió per a la petita pantalla de l'estudi especialitzat en terror), amb un repartiment encapçalat per dues actrius dels Estats Units, la gran Margo Martindale i Jamie Lee Curtis, també coproductora, que tarda alguns episodis a aparèixer. Condenada casi siempre a roles secundarios, Martindale dispone aquí de la oportunidad de brillar en un papel a la medida. Encarna a Ruth Landry, una productora a pequeña escala de jarabe de arce en un pueblo de Quebec profundo que ha descuidado el negocio para cuidar al marido enfermo. Cuando otro productor y al mismo tiempo responsable de la asociación sectorial amenaza con quedarse con su pequeña finca, Ruth se alía con una especie de mafioso local fanfarrón y el guardián poco espabilado del almacén de la zona para robar miles de litros de jarabe con el objetivo de revenderlo.

La película Fargo (1996) de Joel y Ethan Coen y la serie que derivó son las referencias más utilizadas para definir The Sticky. Como aquel filme protagonizado por Frances McDormand, aquí también se mezcla ficción criminal y comedia a través de un asalto torpe perpetrado en un territorio rural. La serie puede presumir igualmente de una protagonista en un papel femenino poco habitual en ese género. El retrato de una comunidad a medio camino entre el costumbrismo y el humor negro es el gran punto de The Sticky, pero esta creación de Brian Donovan y Ed Herro no transmite (tampoco lo pretende) aquel fatalismo profundo que empapa hasta el tuétano la filmografía de los Coen. Se ubica más cerca de otras propuestas de Blumhouse Television como La trágica historia de Dolores Roach, otra incursión en el humor negro sin pasarse, con un trasfondo de crítica social. Pero The Sticky cumple con su objetivo de hacer reír de lleno a lo largo de sus escasos seis episodios de lo que se entiende, por el final, como una primera temporada que tendrá continuación. Y logra generar simpatía por un grupo de perdedores que buscan hacer fortuna a partir del pegadizo manjar con el que se identifica su país.

La serie también ha causado cierta irritación en Quebec por su perspectiva tan propia de Estados Unidos. Pese a que apele a una idiosincrasia propiamente canadiense y se sitúe cerca de Montreal, The Sticky está rodada totalmente en inglés, y ésta es también la lengua que hablan los intérpretes francófonos que le otorgan acento local, como Suzanne Clément, habitual del cine de Xavier Dolan. Eso sí, cada episodio se cierra con una imperdible versión en quebequés de algún gran éxito musical anglófono.

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