Media  /  Series 03/06/2022

“Cuando me nominaron al Bafta estaba trabajando en la cafetería de un gimnasio”

La galesa Gabrielle Creevy da vida a Bethan, la protagonista de 'In my skin'

4 min
Gabrielle Creevy en una escena de 'In my skin'

BarcelonaLa mirada de Gabrielle Creevy es de aquellas que son difíciles de olvidar, sobre todo cuando interpreta a Bethan, la protagonista de In my skin, serie que acaba de ganar el Bafta al mejor drama y que se puede ver en Filmin. Esta joven actriz, galesa como el personaje que le ha permitido entrar en la industria audiovisual, reconoce que la serie le ha cambiado la vida, "aunque esto suene muy dramático". Si en la ficción la mirada de Creevy bascula entre la angustia, la apatía y contados instantes de felicidad, en la vida real, a pesar de que sea a través de Zoom, es luminosa, sobre todo cuando habla de aquello que más le gusta hacer: actuar.

En In my skin, Creevy interpreta a una adolescente que se pasa la vida mintiendo para ocultar que tiene una madre que sufre trastorno bipolar y un padre alcohólico. Bethan es una experta en tratar con hospitales y recalentar comida precocinada para subsistir. La serie es un reflejo de los años de juventud de su creadora, Kayleigh Llewellyn, que pasó mucho tiempo escondiendo los problemas de salud mental de su madre. El guion cayó en manos de Creevy cuando estaba en el último curso de la escuela de arte dramático y asegura que sintió una conexión instantánea con esta chica que parece que pase de todo, pero que, en el fondo, es profundamente sensible y tiene un gran sentimiento de responsabilidad hacia una madre que necesita ayuda. "Cuando leí el resumen del personaje fue la primera vez que me vi reflejada en un trozo de papel", explica Creevy. "Para empezar soy galesa, como si no fuera suficientemente obvio [dice riendo por su acento]. Entiendo muchas de las cosas que pasan en la vida de Bethan, como el hecho de ser adolescente en Gales, que es un poco difícil. Soy de clase obrera, así que comprendo muchos de los problemas que sufre", remarca.

Escenas difíciles de rodar

En su puesta de largo como protagonista, Creevy ha tenido que enfrentarse a escenas dolorosas de ver, pero también de filmar, como un momento clave de la segunda temporada en que el padre de Bethan maltrata a su madre. Tanto ella como los actores que interpretan a sus padres en la ficción –Jo Hartley y Rhodri Meilir– contaron con el apoyo de un asesor de escenas de acción que se tenía que asegurar de que todo el mundo se sintiera cómodo en el momento de rodar unas escenas que son muy duras. "Para mí fue mucho más difícil ver aquellas escenas después, aunque las había interpretado yo. Son terroríficas e impactantes. Cuando estás metido no te das cuenta de qué estás haciendo y, definitivamente, fue peor verlas que hacerlas", explica.

En la edición de este año de los Bafta de televisión, In my skin se llevó el premio a mejor drama y mejor guion. Creevy no estaba nominada, pero sí que lo estuvo a los Bafta Cymru, la rama galesa de los premios, con la primera temporada. La prácticamente debutante no solo consiguió la nominación, sino que también se llevó el galardón a casa. "Cuando supe que había sido nominada al Bafta Cymru estaba trabajando en mi otro trabajo, en la cafetería de un gimnasio. Kayleigh me envió un mail en que decía «felicidades» y yo no sabía de qué me hablaba porque no tenía ni idea que tenían que salir las nominaciones. Siempre pido perdón a la mujer a quien le estaba sirviendo café en aquel momento porque creo que tardé como un cuarto de hora en hacerle el café con leche. Estaba totalmente sobrepasada", explica entre risas. La alegría de saber que había sido nominada la tuvo que contener una vez que le hubo comunicado la noticia a su madre. "Tuve que volver a ponerme a trabajar. ¡Me quedaban dos horas de turno!".

Gabrielle Creevy y Jo Hartley en la entrega de los Bafta de televisión de este año.

Gabrielle Creevy y su personaje en la ficción no solo comparten origen sino también pasión por disciplinas artísticas. La protagonista de In my skin tiene talento para escribir, especialmente poesía, pero como hace con otras muchas cosas de su vida, esconde esta pasión por miedo a lo que opinen los otros. Creevy, que a los cinco años le dijo a su madre que ella lo que quería era salir en la tele, recuerda haber pasado por una fase similar en la escuela, cuando intentaba dejar de lado la actuación porque creía que no era un futuro viable o que esto la hacía poco guay ante sus compañeros de clase. "Mi madre, que es madre soltera, se esforzó mucho para que yo pudiera ir a muchísimas actividades, clubes y que pudiera hacer de todo. Cuando me hice mayor, llegó un punto, hacia los 16, que actuar era lo único en mi vida con lo que me sentía bien. No había nada más por lo que sintiera una pasión similar", explica Creevy, que ha acabado convirtiendo aquella afición infantil en su profesión.

El éxito de In my skin y el premio Bafta han marcado un antes y un después en la carrera de Creevy, pero la actriz recuerda que apenas empieza. "No me llueven las ofertas, no. Sigo yendo a audiciones", dice la actriz, que a diferencia de otros actores jóvenes siente cierta alergia por las redes sociales (solo tiene una cuenta de Instagram y, además, no es público). Sus planes de futuro más inmediatos incluyen el estreno de la serie Three Women, que se verá en el canal Showtime y que narra la historia de un grupo de mujeres en un momento crucial de sus vidas. El tipo de papel que quiere hacer lo tiene claro: "Siempre pienso qué me gustaría ver en la televisión. Cuando era adolescente no sentía que en la televisión hubiera nada que hablara de mí o que me representara de una manera completa. Ahora tengo sobrinos y sobrinas y muchas veces pienso que quizás tengo un pequeño poder para cambiar las cosas y que ellos vean historias que hablan sobre ellos". Bethan, el papel que la ha hecho despuntar, encaja con sus aspiraciones, no solo la representa a ella sino a mucha otra gente que ha sentido que, por primera vez, alguien les prestaba atención. "Me siento muy orgullosa de haber dado voz a los marginados", concluye.

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