El Govern, sobre la llegada del super-Niño a Cataluña: “Hemos entrado en un territorio climático desconocido”
El fenómeno climático registra una temperatura marina nunca vista hasta ahora, y sus efectos llegarán a Cataluña el año que viene
BarcelonaEl Niño ya es una realidad. Hace meses que se gesta en el océano Pacífico con un calentamiento constante de las aguas subtropicales, y desde un inicio se le ha puesto la etiqueta de super-Niño, ya que la anomalía de la temperatura oceánica es la más alta registrada hasta ahora. Los últimos datos indican que estas aguas han superado los 4 ºC por encima de la media, un valor nunca visto desde que hay registros.
Se considera que un Niño es muy fuerte –el máximo nivel– cuando supera los 2 ºC de anomalía de temperatura oceánica. El super-Niño más intenso hasta ahora fue el de 2015-2016, con una anomalía que se aproximó a los 3 ºC, aun así muy por debajo de los valores récord actuales. El escenario que se vislumbra está condicionado por el calentamiento global, que abre la puerta a consecuencias climáticas imprevisibles, también en Cataluña, ya que es el fenómeno de variabilidad climática natural más potente del planeta.
“Esta anomalía de temperatura es tan exagerada e inédita que entramos en un escenario difícil de prever”, ha asegurado este miércoles la directora del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), Sarai Sarroca, en una sesión informativa sobre el Niño. “Un fenómeno de este tipo tan fuerte sumado al calentamiento global genera una incertidumbre en nuestra casa y en todo el mundo”, ha añadido.
“Hemos entrado en un territorio climático desconocido, y no sabemos qué puede pasar los próximos meses”, ha explicado Vicent Altava, técnico del área de Investigación Aplicada y Modelización del Meteocat. El experto ha destacado que el calentamiento excepcional de las aguas del Pacífico no solo destaca por una temperatura nunca vista hasta ahora, sino también por su extensión a lo largo de miles de kilómetros. “Estamos hablando de una auténtica barbaridad, ya que los datos pulverizan los anteriores fenómenos del Niño.
Pero sus efectos tardarán en llegar a Catalunya. La zona cero es el Pacífico subtropical, desde donde se produce un efecto dominó que se extiende al resto del planeta. Las zonas más afectadas son las del Pacífico, con lluvias torrenciales en puntos de la costa oeste de América y sequías extremas al otro lado del océano. Aun así, el clima se altera en todas partes con fenómenos meteorológicos extremos. En Catalunya, las consecuencias se esperan la próxima primavera.
¿Cómo afectará a Cataluña?
Siempre se ha dicho que el Niño provoca sequías y más calor en Cataluña, mientras que los períodos de Niña –el fenómeno contrario que implica un enfriamiento de las aguas del Pacífico– producen lluvias en casa nuestra. Pero los datos del Meteocat demuestran que no siempre es así. “Los efectos del Niño llegan indirectamente a Cataluña, pero no son unidireccionales; no hay un vínculo claro entre este fenómeno y la sequía o un verano tórrido”, asegura Altava.
Según el experto, la razón la encontramos en el hecho de que el Niño es fruto de una cadena de sucesos, y una pequeña variación en este proceso puede provocar efectos bien diferentes en Cataluña. Altava recuerda que el Niño también puede provocar una alteración de la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), que es el gran motor del clima en Europa y, en consecuencia, de Cataluña. Uno de los posibles escenarios que se han observado es que este fenómeno podría provocar un reforzamiento de la corriente en jet subtropical. Esto empujaría más hacia el este el clásico anticiclón de las Azores, que nos afectaría de pleno, lo que provocaría menos lluvia y más calor en casa nuestra.
“Prevemos que este efecto dominó acabará llegando a Cataluña y se sumará al calentamiento global, y veremos si sus efectos nos comportan finalmente más sequía o más lluvia a partir de la primavera que viene”, ha remarcado Sarroca, y ha recordado que el calor excepcional de este verano todavía “no tiene relación con el Niño”.
Décadas atrás se veía una correlación un poco más clara entre el Niño y una mayor sequía en algunas zonas del país, como el Pirineo oriental y las Terres de l’Ebre. Pero desde 2022 las temperaturas se han disparado y los fenómenos meteorológicos son más extremos, lo que dificulta identificar este vínculo. “Con el calentamiento global, en Cataluña no es necesario un Niño fuerte para experimentar una sequía sin precedentes o un verano tórrido”, ha concluido Altava.