Hoy hablamos de
Violencia sexual

Investigan a un responsable de una comunidad evangélica de Terrassa por agresiones sexuales a menores

También se investiga a otro miembro que presuntamente violó a un denunciante cuando aún era menor de edad

Juzgados de Terrassa
20/02/2025
3 min
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BarcelonaDos jóvenes han denunciado a un responsable y monitor de una comunidad religiosa evangélica de Terrassa, la Iglesia Samaria, por presuntamente haberles agredido sexualmente cuando eran menores. La denuncia que ha avanzado El Periódico ya la que ha tenido acceso el ARA también se dirige contra otro miembro de la misma comunidad religiosa, que presuntamente les agredió sexualmente cuando él todavía era menor de edad.

El juzgado de instrucción número 4 de la ciudad ya investiga el caso tras aceptar la denuncia que ha presentado la abogada Mònica Santiago, del despacho Vosseler Advocats. Los delitos que se atribuyen al miembro de la comunidad que era menor en ese momento se han derivado a la Fiscalía de Menores. Por ahora se investiga la denuncia de estos dos jóvenes, que tienen ahora 26 y 28 años, si bien fuentes del despacho indican que podría haber más víctimas. De hecho, la denuncia advierte de la "gravísima manipulación" de la organización religiosa, que aseguran que se aprovechaba de los feligreses para lucrarse económicamente reclamándoles "importes exorbitados".

Según señala la denuncia, el monitor, AAR, se encargaba de organizar las actuaciones artísticas de la comunidad religiosa, normalmente con los más jóvenes, y se aprovechaba de su posición para llevar a menores a su casa. Allí, presuntamente les obligaba a tener relaciones sexuales con la amenaza de expulsarles de la comunidad o de acusarles a ellos si le delataban.

Manipulación constante y acoso

Uno de los denunciantes ha explicado que sufrió las agresiones y el acoso sexual desde 2013, cuando tenía 15 años. En ese momento no se lo dijo a nadie por miedo a que no lo creyen y temiendo ser expulsado de la congregación, a la que pertenecía desde que nació. La denuncia relata una "estrategia de manipulación constante" en la que AAR asediaba al adolescente, presencialmente y también por redes sociales, una "persecución que fue constante" durante años.

El año 2019, el joven lo contó a una de las responsables de la Iglesia Samaria, que también es hija del pastor de la comunidad. Le enseñó fotos y mensajes sexuales que le había enviado AAR, y ella convocó una reunión a la que también asistieron el monitor, un agente de policía vinculado a la dirección de la congregación y el denunciante.

Reconocimiento de las agresiones

Según expone la denuncia, en la reunión el monitor reconoció los abusos y el acoso sexual al joven, pero le pidió que no le denunciara "porque la dirección de la comunidad no sabía nada y una denuncia podía poner a la Iglesia Samaria en un problema". La acusación también señala que el agente "omitió los hechos a las autoridades y guardó silencio hasta la actualidad" y que AAR continuó como responsable y monitor de la congregación pese a que el equipo directivo presuntamente conocía las agresiones.

El segundo denunciante tenía ocho años cuando, en 2008, presuntamente fue agredido sexualmente y varias veces por parte de otro menor que vivía en la congregación y que entonces tenía 16 años. Las agresiones se habrían producido en las propias instalaciones de la Iglesia Samaria. Más adelante, cuando tenía ya 15 años, el joven se sumó al grupo de actuaciones artísticas de la comunidad, que todavía dirigía AAR y que presuntamente le volvió a agredir sexualmente.

A raíz de la publicación del caso, otra comunidad evangélica de Terrassa ha anunciado que pedirá ejercer la acusación popular a la causa. Se trata de la Iglesia Evangélica Unida, que ha condenado los hechos en un comunicado: "No representan a la comunidad protestante de Terrassa. Nuestra iglesia siempre ha trabajado para promover el respeto, la justicia y el cuidado de las personas".

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