La baliza V-16, ¿en entredicho? Cataluña registra un incremento de la mortalidad por atropellamientos a peatones
El Servicio Catalán de Tráfico registra nueve atropellamientos mortales a peatones durante los primeros seis meses del año 2026, que superan la tendencia de los últimos cursos
En el año 2021, el responsable de la dirección general de Tráfico (DGT), Pere Navarro, y el ministerio de Interior que dirige Fernando Grande Marlaska firmaron un real decreto que modificaba el reglamento y fijaba la obligatoriedad de utilizar una señal luminosa V-16 en sustitución de los triángulos de emergencia. En aquel momento defendieron que el cambio perseguía dar más seguridad a los ocupantes de un vehículo averiado porque evitaba que tuvieran que salir del vehículo para indicar la incidencia, y reducía así la posibilidad de sufrir un accidente por atropellamiento.
El cambio de normativa entró en vigor el 1 de enero de 2026. Y la obligatoriedad de llevar en el vehículo esta polémica baliza ("un invento de dos guardias civiles valorado en más de 1.200 millones de euros) despertó una fuerte polémica entre las asociaciones de consumidores como FACUA, que llegaron a denunciar a la DGT por promover un "fraude masivo" con el negocio de las nuevas balizas. Incluso algunas asociaciones policiales como la AUGC (Asociación Unificada de Guardia Civil), la agrupación mayoritaria de agentes de la Benemérita, apuntaron directamente a la ineficacia de estos dispositivos y afirmaban que se habían creado “falsas expectativas” alrededor de la implementación de la señal luminosa y geolocalizada V-16. Carlos Cantero, responsable del área de tráfico de esta asociación de guardias civiles, aseguraba que los datos de fallecidos revelan que este sistema se ha mostrado “ineficaz” para reducir las cifras de mortalidad por atropello.
Según datos del Servei Català de Trànsit (SCT) consultados por el ARA, un total de nueve peatones han muerto atropellados en las carreteras catalanas en trayectos interurbanos durante los primeros seis meses del año, frente a las cinco víctimas que se registraron en la red viaria catalana durante los primeros seis meses de los años 2024 y 2025. De hecho, hay que remontarse hasta el año 2022, el más trágico de la historia en cuanto a atropellamientos interurbanos en la red viaria catalana, para encontrar un registro similar al de este 2026, con 10 peatones muertos por atropellamientos durante los primeros seis meses del año.
Las cifras obtenidas por el SCT no discriminan entre los atropellos a peatones en función de su actividad (caminar por el arcén para realizar actividad deportiva o por vehículo parado por avería o siniestro), pero permiten ver una tendencia al alza durante el presente curso y, aunque no se puede hacer ningún tipo de relación directa, sí que pone dudas sobre la efectividad del nuevo sistema lumínico de señalización.
Los datos de atropello registrados en el SCT muestran también cómo durante los últimos diez años el grueso principal de víctimas por atropello en la carretera se produce durante los meses de otoño e invierno (octubre a diciembre) coincidiendo con el acortamiento de la luz solar y el empeoramiento de la visibilidad durante el día. Llegados en este punto conviene recordar que fuentes de los Mossos d’Esquadra de Trànsit consultadas por este diario recuerdan que el uso y posesión del chaleco reflectante dentro del vehículo sigue siendo obligatorio aunque se disponga del sistema luminoso V-16 y que los ocupantes del vehículo teóricamente no deberían de salir de él.
Un cambio polémico
La entrada en vigor de la obligatoriedad de la baliza V-16 ha ido acompañada de un rosario de polémicas y chapuzas, como la retirada de la homologación a cuatro fabricantes por defectos diversos pero sin dar ninguna explicación técnica oficial, luces homologadas por las autoridades pertinentes con autonomías de uso inferiores a 30 minutos, los vacíos de cobertura y conectividad de las balizas en las zonas rurales o la escasa visibilidad del sistema lumínico durante las horas centrales del día, entre otros. Además, los vehículos extranjeros (marroquíes, portugueses, andorranos, franceses, belgas o de cualquier otro país) que circulen por la red viaria española están exentos de la obligatoriedad de usar la nueva señal lumínica V-16 y pueden continuar usando los triángulos de aviso convencionales sin cometer ninguna infracción ni ser multados en caso de incidencia.
Durante los últimos meses diversos fabricantes de balizas se han mostrado sorprendidos por la escasa acogida de este dispositivo conectado de uso obligatorio bajo sanción de 80€ (200€ en caso de no disponer de él y haber sido inmovilizado en la vía pública). El ruido de fondo y las fuertes reticencias que ha despertado este sistema de señalización entre los conductores explican, en parte, que aproximadamente la mitad de conductores de vehículos que circulan en el estado español no hayan comprado aún esta polémica baliza.
Carreteras de doble sentido y poco iluminadas
El debate en torno a la efectividad de la baliza V-16 es especialmente significativo si tenemos en cuenta que la mayoría de carreteras de la red viaria catalana son vías de doble sentido de circulación, con arcenes estrechos y poca iluminación. En este sentido las encuestas realizadas a conductores de toda España por la Fundación para la Seguridad Vial (FESVIAL) y la aseguradora Línea Directa apuntan a que el 83% de los conductores desaprueban las balizas V-16 por la poca potencia lumínica que desprenden. De hecho muchos conductores se sienten inseguros y poco protegidos por la nueva baliza conectada, especialmente en carreteras de doble sentido de circulación, con arcenes estrechos y poco iluminadas, como muchas de la red viaria catalana.
Las voces críticas con el sistema lumínico V-16 no han hecho más que crecer durante los últimos meses, y en las redes circulan varios vídeos que ponen en duda la efectividad de la baliza. De hecho la misma DGT afirmó que aquellos conductores que así lo deseen pueden seguir usando los triángulos de emergencia, eso sí, previa activación de la baliza conectada.