Tres consejos para acabar con la 'ansiedad de autonomía' de los coches eléctricos
Os explicamos algunos consejos para intentar hacernos la vida más fácil cuando queremos planificar desplazamientos largos con coches eléctricos
Con el precio de la gasolina y el diésel por las nubes y una crisis de dependencia energética cada vez más evidente en Europa, los coches eléctricos se han convertido ya en una alternativa cada vez más realista a la hora de comprar un coche nuevo. Los eléctricos modernos de cero emisiones presentan tiempos de carga cada vez más cortos, y a estas alturas superan de largo a los vehículos de combustión en cualquier análisis comparativo que incluya desplazamientos cortos y urbanos.
Su coste de mantenimiento y por kilómetro es menor que el de un vehículo de combustión, y las baterías de los coches presentan cada vez más garantías de fiabilidad. Con todo, todavía hay un aspecto que supone un freno para muchos compradores: la escasa capacidad de autonomía, que en el caso de viajar con familia o amigos y haciendo uso del aire acondicionado (elemento imprescindible los meses de verano) aún se reducirán más los kilómetros que podremos recorrer. A continuación os proponemos tres consejos para facilitar la planificación a la hora de hacer viajes largos con coches eléctricos.
Planifique bien el viaje
Actualmente hay unos 20.000 puntos de carga en todo el estado español, repartidos en 7.000 estaciones diseminadas por toda la geografía estatal. Lo primero que habrá que tener en cuenta, pues, es la ruta que queremos seguir y adecuarla a las estaciones en servicio. También es totalmente recomendable que reservemos con tiempo suficiente los puntos de carga que queremos usar, sobre todo en los lugares de paso y menor densidad de población. Lo mismo deberemos hacer si decidimos viajar a otros países europeos, con otras especificaciones tarifarias para cargar el coche eléctrico.
Cargar por completo las baterías en estas estaciones es sensiblemente más caro que hacerlo en un punto doméstico, tal como hemos explicado otras veces. De hecho, cargar en puntos rápidos de algunas estaciones eléctricas puede suponer un desembolso de unos 40 céntimos por kWh. Teniendo en cuenta que un coche eléctrico puede consumir unos 20 kWh cada 100 kilómetros en autopista o autovía, nos podemos encontrar que el coste por cada 100 kilómetros de viaje sea de unos 8 euros. En el peor de los casos podemos encontrar puntos de carga rápida con tarifas que llegan a los 70 o 80 céntimos por kWh, cosa que elevaría significativamente el coste de desplazamiento. Por tanto, conviene recordar que es totalmente recomendable que iniciemos el viaje o desplazamiento con las baterías completamente cargadas.
Evite los puntos de carga rápida
Otro elemento que hay que tener en cuenta es que, aunque ya hay bastantes estaciones con puntos de carga rápida, que permiten cargar el 80% de las baterías del coche en solo una hora y con potencias de hasta 150 kW, su uso debe ser cuanto más ocasional mejor, ya que los fabricantes alertan que un uso continuado de estos sistemas de carga rápida a altas potencias acaba dañando las baterías y reduciendo su capacidad de almacenamiento y vida útil.
Practicad una conducción eficiente
A la hora de circular también podemos intentar practicar una conducción lo más eficiente posible para alargar al máximo la autonomía, seleccionando modos de conducción Eco o eficientes, practicando una conducción relajada y a velocidad constante y procurando aprovechar la energía cinética del vehículo para cargar las baterías. También es importante evitar las horas de más calor para ahorrar la energía que consume el climatizador de aire acondicionado.
Si el viaje que queremos hacer es muy largo y no tenemos más remedio que pararnos a cargar las baterías, una opción inteligente es pasar la noche en un hotel o apartamento que disponga de punto de carga para los clientes, ya que ofrecen precios más asequibles, e incluso podemos encontrar algún caso en que podamos cargar de forma gratuita.