23/07/2021

Caracteres y comportamientos

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Retrat de Jean de la Bruyère realitzat el 1775 per Elizabeth-Louise 	Vigée-Le Brun que es troba a Versalles.

La gran narrativa clásica, de Balzac a Proust, es deudora de la principal obra escrita por Jean de La Bruyère, Caracteres, en la segunda mitad del siglo XVII. Este libro, ampliado y enriquecido en sucesivas ediciones, inaugura en cierto sentido la introspección psicológica en la literatura occidental. En los Caracteres La Bruyère trata de establecer una cartografía de las costumbres de su época pero, para hacerlo, recurre a algo tan innovador como dibujar una tipología de las psicologías individuales. Su aspiración no se limita a describir las virtudes y vicios de sus contemporáneos sino a comprobar qué hay de universal en determinados comportamientos.

La Bruyère buscaba los argumentos de su relato caracteriológico en la vida real, sobre todo entre los personajes de la corte, un microcosmos en el que quedaban encerrados los poderosos y que le servía a la perfección para sus experimentos de indagación. Los Caracteres pretende ser un espejo de las pasiones humanas, no tanto desde el lado de los resultados sociales sino desde el de la mentalidad de los sujetos. Así construye los cimientos de la literatura psicológica que culminará en la novela del siglo XIX y principios del XX.

Sin embargo, el valor intelectual de los Caracteres estriba también en la importancia que La Bruyère otorgó a la forma. Fue uno de los primeros escritores preocupados explícitamente por el estilo, algo que se hace patente en la evolución textual de su obra. Y su propio estilo es depurado y esencialista tratando que sus reflexiones no se vean entorpecidas por frases grandilocuentes y palabras sobrantes. Cerca muchas veces del aforismo, irónico con mesura, cuidadoso con la precisión de la expresión La Bruyère es uno de los pioneros de la literatura moderna. Moralista sin ser puritano ni sectario somete a crítica los dogmas y las doctrinas. Y, en la línea de Montaigne, convierte a la amistad en el objeto más profundo de su meditación. 

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