Cualquier cosa que digas
Le dice Oye Sherman (Maria Rovira) a Àlex Gutiérrez que “Cualquier cosa que digas de puro sentido común es woke”. De hecho, solo usando la primera parte del sujeto de la frase ya se podría titular un artículo, e incluso un libro entero: “Cualquier cosa que digas”.Literal, que dice ahora la canalla. Y es que las cosas son así: alguien dice “Buenos días” e inmediatamente salta alguien con un “Buenos días será para ti, como se nota que vives del sistema”, o con un “¿Buenos días? ¿No ves que llueve?”. Hemos integrado por completo que la batalla cultural se juega en cada esquina y que, hoy, más importante que lo que se dice es quién lo dice. Resultado: o dejas de decir “Buenos días”, con lo cual se pierde una voz en la plaza pública, o lo sigues diciendo porque tanto te da lo que digan los amargados, los ofendidos profesionales o los odiadores, con lo cual se pierde el incentivo del debate en la misma plaza.También es verdad que no es lo mismo cualquier cosa que digas que decir una cosa cualquiera. Si haces un mensaje primario, normalmente no puedes esperar una respuesta elaborada. Los provocadores están en su elemento. Solo hay que oír la inmensa mayoría de mensajes políticos para ver que están construidos para hacer enfadar al adversario y no dejar indiferentes, y claro, si tiras una piedra con intención de dar en el blanco habrá cola para recogerla y devolvértela.Hemos perdido el gusto por considerar el argumento que pone a prueba el nuestro, porque eso nos hace sentir inseguros y, en cambio, hemos incorporado el gusto de leer entre líneas, porque eso nos hace sentir listos. De manera que acabamos sobreinterpretando cualquier mensaje, y naturalmente el humor y la ironía han pasado a mejor vida. A pesar de todo, y más hoy, Lunes de Pascua, que tengamos un buen día.