España es un estado nacional guerra civilista. La pega es la Guerra Civil. Pegados al conflicto como yonquis. Atención en el último narcótico. Ha saltado por los aires el congreso 1936: La Guerra que Todos Perdimos. Quería ser una chanfaina hermanada de la-guerra-que-nos-dimos-entre-todos. El escritor David Uclés ha dicho que no se sentaba junto a Aznar y Espinosa de los Monteros. Las dos Españas engomadas con el sable y la bomba. Va, microhistoria de la Guerra.
1936. "Y que piense los horrores que nos habríamos podido ahorrar si el pasado julio hubiera existido un ejército de Cataluña para hacer frente al mismo tiempo a los fascistas ya los anarquistas...". "Mi tío y su suegro fueron asesinados y si sus hijos no han corrido la misma suerte es porque no habían cabido en el coche en el que se los llevaban. Parece que ahora están en Francia; si mis primos se pasaran al otro lado ¿tendría nada incomprensible después de haber visto su asir? al otro lado es un error garrafal. Los del otro lado, que son tan cafres como los anarquistas, van directamente contra Catalunya". "Son precisamente ellos que han provocado la tragedia. Y si aquí tenemos la FAI, allí tienen la Falange; quién sabe si en el fondo ambas cosas no son sino una y que quienes más tocan son quienes hablan de los failangistas".
1937. "Podemos defender Cataluña desde todas las fronteras ideológicas, desde el anarquista hasta la carlista; qué error monstruoso, por cierto, los de nuestros carlistas haciendo causa común con el fascismo castellano, que representa todo lo contrario que ellos. Si la FAI me da tanto asco no es porque sea anarquista, o no es tanto por eso como porque, al igual que sus precursores los lerrouxistas, parece toda ella una turbia maniobra anticatalana. ¿Cuántos partidos, cuántas sectas, cuánta olla ¿quién recordará dentro de cien años todos estos partidos que nos han nacido como níscalos en tiempos de lluvia, cada uno con su receta infalible para salvar el mundo siendo así que no saben salvar a Catalunya?"
1938-1939: " historiador genial no invente un nuevo método, el del «hijodeputismo histórico»; cada vez estoy más convencido del papel que en muchos acontecimientos, que de otra forma resultarían incomprensibles, han jugado los agentes dobles, los provocadores, los personajes más sórdidos y más turbios, los hijos de puta de todo tipo en una palabra". "El desastre supera todo lo que habríamos podido prever... Desde el 19 de julio confusión y de desvarío en desvarío; por eso ahora nos encontramos con la tragedia más incoherente que habrá vivido nuestro país en toda su historia… Y no se va de mucho la guerra que debemos sostener contra el enemigo que avanza si no añadimos otra contra estos facinerosos que oficialmente son nuestros aliados y que demuestran tenernos tanto odio como él; todos nos odian por un igual".
Joan Sales, oficial republicano; escritor y editor, lo vivió y escribió. Como todos los catalanes. Contra la mentira roja y la negra. Contra todas las mentiras. Lo recordaba en 1978: "¿Pero que estuvieron a punto de matarnos? Sí. ¿Y que es esto lo que buscaban? Sí. ¡Y todavía lo están buscando!" Siempre, como el jamón salado atrapado entre las dos rebanadas, Cataluña.