Irán: 50 días de guerra en 10 apuntes

1. La guerra todavía no ha terminado. Estamos pendientes de saber si los EE. UU. consolidarán su poder en el estrecho de Ormuz, para aventajar a China en esta región estratégica, y si desbrozarán el camino para construir el oleoducto Golfo Pérsico - Mediterráneo, para aislar a Rusia. Estos dos elementos implicarían pasar de la fase de contención de Irán a su parálisis completa. También continuamos pendientes de saber si Israel destruirá lo que queda de la infraestructura iraní y si podrá derrocar la teocracia totalitaria chií.

2. La agresión militar de los EE. UU. e Israel comenzó dos meses después de las grandes protestas sociales contra el régimen que pedían pan y libertad. Las protestas surgieron porque el 85% de una población de 92 millones, en un país dueño de inmensos recursos, se encontraba al borde de la pobreza, bajo una aristocracia religiosa de millonarios.

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3. Miles de iraníes han sido sepultados bajo los escombros. La escuela de Minab y sus niñas quedarán como el Mỹ Lai de Trump. Cuatro millones de personas han huido de sus hogares, y al menos dos millones han perdido el trabajo.

4. El régimen ha intensificado el terror político: decenas de miles de iraníes han sido arrestados. Como se ha difundido, Bita Hemmati y su marido, Mohammadreza Majidi-Asl, y cientos de otros iraníes, se encuentran a las puertas del patíbulo.

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5. La red de infiltrados del Mossad ha llevado a cabo un centenar de asesinatos selectivos entre los generales del régimen. Los supervivientes han dado un golpe de estado no declarado: además de apartar a la casta clerical del poder, han marginado a las autoridades civiles, como el presidente Masoud Pezeshkian, que insiste en el diálogo con los EE. UU. para resolver el conflicto. ¿Quién manda realmente en Irán? "El responsable de la sección antisionista de los servicios de seguridad era un agente del Mossad", confesó el expresidente Mahmud Ahmadinejad en 2024, y también reveló que el cuñado del líder supremo Ali Khamenei y vicepresidente de la radiotelevisión islámica, Hassan Khojasteh, debía viajar a Israel desde Turquía en 2014 y que pasó dos semanas en la India con los gastos pagados por un empresario israelí.

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6. Debido a su formación binaria (ganar-perder; amigo-enemigo), los militares desconocen el arte de la diplomacia (ganar-ganar; dar un paso atrás para dar dos hacia adelante). Por eso Irán ha perdido las negociaciones con Washington y se ha ganado la enemistad de los jeques de los países árabes del golfo Pérsico, que han recibido el 70% de los misiles disparados por los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica por haber permitido que los EE. UU. utilizaran sus territorios para atacar a Irán. Si hasta hoy estos países no han respondido a estas agresiones ha sido por el temor a que Teherán ordene cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb a los hutíes yemeníes, lo que hundiría aún más sus economías. ¿Permitirán que Trump se marche de la región dejándolos solos con los restos de la teocracia totalitaria chií?

7. Con los puertos iraníes bloqueados por la armada de los EE. UU., Irán espera una inflación de tres dígitos, que hoy se sitúa en el 71%. Los alimentos suponen hoy el 85% del salario mínimo de un trabajador con dos hijos. Por otra parte, los grandes complejos de siderurgia y petroquímica que daban empleo, directa o indirectamente, a unas 35.000 personas han sido destruidos. Otros cientos de miles de personas han sido despedidas para reducir costes o por falta de materias primas. El daño de la guerra a la economía iraní asciende a 270.000 millones de dólares, y su economía podría contraerse un 10%.

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8. El corte de internet ordenado por la teocracia totalitaria chií desde hace 50 días –el más largo de la historia– es otro ataque al derecho de acceso libre a la información y la comunicación, y ha llevado a la quiebra el comercio digital de Irán. Según Netblocks, las pérdidas diarias rondan los 80 millones de dólares, y afectan la subsistencia de 10 millones de iraníes. De los puntos séptimo y octavo se deduce que se está gestando otra insurrección popular.

9. El presidente de los EE. UU. no solo ha conseguido su principal objetivo –destruir las capacidades nucleares de Irán bombardeando las instalaciones de Natanz, Arak, Fordow y Bushehr, en las cuales el régimen había malgastado miles de millones de euros–, sino que, al responder al error del régimen islámico de cerrar el estrecho de Ormuz –abreviatura del nombre Ahura Mazda, la deidad de la sabiduría en la filosofía de Zaratustra–, ha tomado el control de este estrecho, que, en un supuesto lapsus, rebautizó como "estrecho de Trump".

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10. A pesar de que el cielo iraní se encuentra bajo el control absoluto de los agresores, y de que han perdido los sistemas de defensa aérea, su armada, gran parte de los misiles balísticos y drones y cientos de centros de mando y control, los cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica creen que la estrategia de “am bigüidad controlada” que utilizan en las negociaciones con los EE. UU. les servirá para aplastar la nueva ronda de protestas. Y continuar en el poder 47 años más.