Alianza Catalana fracasa en el intento de fichar al alcalde de Figueres

El partido de extrema derecha tentó a Jordi Masquef el pasado noviembre, pero recibió el no del juntaire

Jordi Masquef, alcalde de Figueres
Roger Palósy Xavi Tedó
13/04/2026
2 min

BarcelonaCon las elecciones municipales del 2027 en el horizonte, hace meses que Alianza Catalana ha activado la maquinaria para encontrar candidatos, incluida una opa a cargos de Junts y del espacio convergente con el objetivo de incorporarlos a sus listas. Pero en medio de reuniones y llamadas a tort y a derecho, hubo una operación que se cocinó el año pasado que aspiraba a llevarse al alcalde de toda una capital de comarca. Según ha podido saber el ARA, Alianza Catalana intentó fichar al alcalde de Figueres, Jordi Masquef, sin éxito. Un intermediario, en Miquel, militante de base del partido de extrema derecha en el Empordà, se puso en contacto con el alcalde juntaire, con quien ya se conocían. El alcalde atendió sus mensajes en noviembre, le dio largas y, finalmente, rechazó el ofrecimiento, según explican fuentes conocedoras.

Las conversaciones no tuvieron el Orriols enmienda de pleno, comenzando por el concepto de catalanidadSegún las fuentes consultadas por el ARA, Masquef fue respondiendo a los mensajes que iba recibiendo sin dar nunca indicio alguno de si aceptaría o no la propuesta de los de Orriols. Arnau Liesa, que se propone para ser el alcaldable de Alianza Catalana en la capital del Alt Empordà, en cambio, asegura que Alianza no sondeó nunca a Masquef para ser el cabeza de lista y que fue el alcalde quien contactó con el partido de extrema derecha. En febrero, Liesa y un extrabajador de Masquef rebotado –demandado judicialmente– difundieron en las redes estas acusaciones, cuando la operación ya hacía más de dos meses que había fracasado por completo. Sea como sea, el alcalde de Figueres tiene "buena consideración" dentro de Alianza, que intentó pescar un pez gordo, a pesar de definirse como "convergente", un legado que Orriols enmienda por completo, empezando por el concepto de catalanidad.

Masquef es uno de los alcaldes juntaires que claramente ha puesto más conceptos, como los de orden y seguridad, sobre la mesa. Entre otros, ha rechazado totalmente la regularización masiva de inmigrantes y ha hecho de la multireincidencia uno de sus caballos de batalla –a pesar de no vincularla con la inmigración–. Precisamente son algunos de los temas que Alianza Catalana tiene entre ceja y ceja para las municipales, donde la batalla cultural (y policial) contra el Islam será uno de los lemas de la extrema derecha. Masquef ha alertado del "efecto llamada" que pueden generar las regularizaciones como la que plantea el gobierno español, en un contexto en que muchos ayuntamientos ya están "tensionados" a la hora de garantizar los servicios básicos a la ciudadanía. En todo caso, el alcalde de Figueres aborda la inmigración en el marco de la "convivencia", a pesar de que defiende la expulsión de los inmigrantes que delinquen.

En este sentido, en una entrevista a este diario, Masquef se mostró poco receptivo a pactar con Alianza después de las elecciones: "Para tragarme este sapo necesitaría mucho bicarbonato".

El Periódico. La semana pasada, también en El Periódico, Masquef se mostró poco receptivo a pactar con Alianza después de las elecciones: "Para tragarme este sapo necesitaría mucho bicarbonato".

El intento de fichar a Carles Ribas

Aliança Catalana también ha llamado a la puerta de Junts en Girona. Pero en este caso para tantear a Carles Ribas, abogado y concejal en la ciudad de 2011 a 2020, según informa Mariona Ferrer i Fornells en el ARA. En los últimos meses ha incrementado su actividad en redes con vídeos que denuncian problemas de inseguridad y de suciedad en Girona. En 2023 se presentó utilizando los derechos electorales que tenía de Junts con la marca Ara Girona, con la que no sacó ningún concejal, pero sumó 1.579 votos. Un apoyo que fue clave para que Junts, de la mano de Gemma Geis, quedara por debajo de Guanyem –la marca con la que se presentó Lluc Salellas– en las últimas elecciones municipales.Ribas sabe muy bien que fue un factor invisible para la derrota de Junts. Y también Carles Puigdemont. No en vano, justo antes de Navidad, el abogado y exconcejal viajó a Waterloo (Bruselas) para reunirse con el expresidente de la Generalitat, con la intención de que se integrara en la lista de Junts. Puigdemont sabía que era necesario desactivar un posible buen candidato para Aliança Catalana en Girona. De hecho, a Ribas también lo ha sondeado el PSC para ir en sus listas. Según el mismo Ribas, el partido de extrema derecha se ha puesto en contacto con él más de una vez. Ahora el debate que tiene sobre la mesa es si integrarse en la lista de Junts, después de que Geis ya haya sido ratificada en la reelección, o bien liderar una otra. Un desgaste, también económico, que no tiene ganas de afrontar.En cuanto a liderar la candidatura de Aliança Catalana en Girona, que aún no tiene un nombre en firme, Ribas asegura que comparte algunos de los mensajes del partido de Sílvia Orriols, pero "no en su integridad". "Yo soy una persona de orden, y creo que incomodo hasta a Aliança Catalana", dijo a finales de marzo en una tertulia en la radio municipal, Girona FM. Sea como sea, tiene ganas de seguir vinculado a la política y, en caso de presentarse, sería dentro de la lista de Junts, salvando las discrepancias que mantiene con Geis.

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